Cinque Terre

Germán Martínez Martínez

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Escritor. Fue director artístico del DLA Film Festival de Londres y editor de Foreign Policy Edición Mexicana. Doctor en teoría política.

Fauna: la ficción, en la ficción, en la ficción

El director Nicolás Pereda es un humorista y sus películas parecen interpelar a segmentos particulares de las clases media y alta. La aceptación del cine de Pereda en festivales está fuera de duda, pero a mí sus cintas no me han entusiasmado. Esta afirmación no pretende cerrar el debate, ni se queda en mera expresión subjetiva: es una apreciación que argumentaré alrededor de Fauna, noveno largometraje de Pereda.

Los actores Gabino Rodríguez y Luisa Pardo en Fauna. Cinefotografía de Mariel Baqueiro

En el filme hay hallazgos visuales como las vistas de su inicio, —desde el parabrisas de un coche—, o la posterior presencia de un cuerpo de mujer despojado de feminidad tradicional —y sin cabeza. Pereda también se ocupa de la psicología de los personajes, tarea por lo general mecánica en el cine. A veces esto ocurre por sugerencias argumentales como la embriaguez problemática de Gabino rapado, el protagonista. También mediante rutinas que esbozan un perfil: Gabino no quiere aceptar una cajetilla como regalo del novio de su hermana, incluso la regresa cuando oye que ha costado más de lo normal. No se construye un personaje complejo, más bien resulta una gracejada para que un público específico pueda celebrarlo como un “güey clavado/intenso”. En otros momentos hay corrección política —que frecuentemente se confunde con progresismo—, como cuando Gabino con peluca busca averiguar cómo ha sido descrito: la mujer cede a la presión, deteniéndose al pronunciar la palabra “moreno”.

Probablemente cualquier forma de humor, salvo el físico, esté enfocada a un público en particular, capaz de entenderlo. Estimo que el de Pereda es un humor para quienes se creen progresistas, porque, por ejemplo, más que libertad, los personajes de Fauna exhiben el desparpajo de una clase media que se asume ilustrada basada apenas en sus propios dichos y en su meticuloso desparpajo. Un progresismo, como en la película, limitado a referencias a gente desaparecida como consecuencia de una huelga en una mina. Como si decir fuera hacer, como si enumerar temas bastara para tener participación social.

Los personajes Gabino y Fauna. Cinefotografía de Mariel Baqueiro.

Los personajes de Fauna pueden ser miembros de esta identificación. La hermana de Gabino rapado y su novio son actores. El humor dirigido a ese segmento social que además de progresista se piensa a sí mismo como alivianado, lleva a que los personajes rían alrededor del relato de una diarrea. De mayor interés aún son frases particulares de ese ambiente, que se reproducen en el lenguaje de los personajes. Se dice, por ejemplo: “Así es, papayito” —supuesta mofa del habla de miembros ostentosos del mismo estrato social—, y “¿De qué va?” y “Prende un tabaco”, propios de la imitación del español ibérico, común en personas que quizá creen que eso las vuelve cosmopolitas. En español mexicano, sin embargo, sigue predominando la frase “¿de qué se trata?” y el “tabaco” suele ser sólo el ingrediente del cigarro.

Un vaso comunicante entre niveles de ficción en Fauna es el Oasis, el restaurante de un hotel. Gabino rapado está a favor de ir ahí, aunque los diálogos —informativos en buena parte de la película—, han sugerido que él no ha estado antes en el pueblo. Después, en plena cantina, el padre pide repetidamente al novio de su hija actuar la parte que interpreta en una telenovela de narcotraficantes. Una actuación dentro de la actuación, que puede llevar a los acostumbrados a giros argumentales a temer que el monólogo confunda a los parroquianos, quienes podrían tomar al novio por un criminal. Sin embargo, el cine de Pereda es distinto a las producciones audiovisuales que conservan la superstición de las “buenas” historias.

La película Fauna se proyecta en diferentes cines como parte del Foro Internacional de la Cineteca Nacional.

En algún punto de Fauna la ficción se triplica. En un primer nivel, Gabino rapado cuenta a su hermana la historia del libro que lee; en un segundo estrato Gabino con peluca entra en contacto con Flora —quien le pide hablar con su hermana Fauna. Para que Gabino con peluca logre su objetivo ensayan la manera en que él hablará con Fauna, alcanzando un tercer plano de ficción. Cuando Fauna y Gabino con peluca están juntos, van a la cantina. La madre del primer nivel de ficción atiende y canta en la cantina. El resto del elenco también se encuentra ahí. La madre canta una letra pertinente para ese público de clases media y alta que se considera diferente a su propia clase social. La canción sería graciosa por alejarse de la solemnidad: “si eres curita, yo soy raspón”. En el tercer nivel emerge otra posibilidad: lo que Gabino con peluca dice haber vivido con el novio de Fauna pudo ser un sueño. Además, en ese momento, los personajes se conducen según lo que dice la voz de narrador, de Gabino rapado, en el primer estrato de la ficción. Fauna tiene un complejo juego ficcional, pero ¿qué aporta fuera de funcionar como un gancho para ciertas miradas?

El director de cine Nicolás Pereda

Quizá la mejor secuencia —por ser no sólo un planteamiento inteligente—, sea la de la madre que ayuda a su hija a ensayar sus diálogos. La actriz los pronuncia, parecen cháchara, psicología melodramática; después, la madre le muestra cómo diría ella esas líneas, habla desde un segundo plano, sin estar enfocada: el texto cobra sentido. Otros elementos —como un monólogo de Flora, supuestamente absurdo— debemos suponer que pretenden subvertir la narrativa tradicional del cine: propósito loable, pero no rasgo suficiente para producir novedad cinematográfica. Por razones como éstas, Fauna de Nicolás Pereda me deja con la certeza de un estilo identificable, al mismo tiempo que me genera preguntas sobre sus mecanismos. El cine carece de un modelo único: la solemnidad no garantiza el valor de un filme; el humor no es sinónimo de mérito o libertad: puede atender a convenciones de nicho, aunque las apariencias engañen.

Fauna es parte del 40 Foro Internacional de Cine de la Cineteca Nacional que se proyecta del 16 de julio al 7 de agosto en Cinépolis, Cinemex, Cinemanía, La Casa del Cine, Cine Tonalá y Cineteca Nacional.

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