Cinque Terre

Rubén Cortés

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Periodista y escritor.

El “ya basta” de Osorio Chong

El gobierno se tardó, pero ayer por fin emitió un “ya basta” a quienes culpan al Ejecutivo por la desaparición de los 43 normalistas y medran política y económicamente con el caso Iguala: el secretario de Gobernación reiteró que el responsable del crimen es una autoridad municipal.


Miguel Osorio advirtió que “ya basta de señalar al gobierno de la República porque por supuesto no tiene nada que ver, aunque sí es responsabilidad suya dar con la verdad para castigar a los responsables” de lo sucedido la noche del 26 de septiembre de 2014.


Se lo dijo a Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula, pero “la neta” (para citarlo a él mismo en su recordado encuentro en la calle de Bucareli con los huelguistas del IPN) es que tendría que haberlo aclarado desde mucho antes, aun cuando no lo haya hecho por sensibles consideraciones políticas.


Porque es esencial volver a escribirlo: si en algo coinciden todas las investigaciones (PGR, CNDH, CIDH, EAAF, Fiscalía de Guerrero…) es en que la desaparición se produjo por la colusión de policías corruptos y de la alcaldía perredista de Iguala con el cártel Guerreros Unidos.


Sin embargo la CIDH se ha encargado de cuestionar la versión del gobierno al negar que los jóvenes fueran incinerados en el basurero de Cocula, basándose sólo en dibujitos de hornos de leña y estimaciones matemáticas de un perito que admitió que su visita al basurero “se reproduce en un par de fotos”.


Ante la pasividad oficial (“para no criminalizar a las víctimas”) la versión de la CIDH relegó a la de la PGR de 54 mil fojas, 85 tomos, 13 anexos (pública en Internet), pruebas de ADN de la Universidad de Innsbruck, estudios de la UNAM, del Imperial College de Londres, de la Oficina Forense de Norfolk…


De ahí que sea destacable la energía demostrada por el secretario de Gobernación al referir que si la CIDH sostiene que los normalistas no fueron incinerados en el basurero de Cocula “que digan dónde y cómo, no nada más señalar que no, sino también hacia dónde seguir con las investigaciones”.


Porque la CIDH no puede continuar medrando con el caso Iguala a costa de México: primero, porque es irresponsable de su parte siendo una organización internacional e imparcial y, segundo, porque demuestra desprecio por las instituciones y el gobierno de un país soberano.


Su secretario general, el mexicano Emilio Álvarez Icaza, no puede seguir usando la fuerza de la CIDH para vengarse del partido en el gobierno, el PRI, porque le cerró el paso con sus votos en 2009, en el Senado, para que él cumpliera el sueño de su vida, que es ser presidente de la CNDH.


Entonces, sí…


Ya basta.



Este artículo fue publicado en La Razón el 27 de Octubre de 2015, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página

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