Cinque Terre

María Cristina Rosas

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Profesora e investigadora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

El Reino Unido y el Coronavirus

 

El Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte es un país europeo con una población de 67 886 004 habitantes. Con un producto interno bruto (PIB) de 3. 13 billones (trillions) de dólares, es la 9ª economía mundial y posee un ingreso per cápita de 46 827 dólares -medidos ambos en términos del poder adquisitivo. El Reino Unido ocupa el 15° lugar en los índices de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con un desarrollo muy alto. Figura en el 9° lugar -en un listado de 141 países- en el índice de competitividad global del Foro Económico Mundial correspondiente a 2020.[1] En el índice de libertad económica de la Fundación Heritage, el Reino Unido se encuentra en la 7ª posición.[2] En el índice de percepción de corrupción de Transparency International, las islas británicas se ubicaron en el 12° lugar entre 198 países en 2019.[3] En el índice de paz global de 2020, la nación europea está en el 42° lugar en un listado de 163 países.[4]

El Reino Unido es la cuna de la revolución industrial y fue potencia mundial, posición a la que ascendió tras vencer a Francia en la guerra de los siete años de 1756 a 1763. Ello explica la rivalidad imperante entre ambas naciones al día de hoy. El territorio británico tiene una extensión de 242 5495 kilómetros cuadrados, por lo que, considerando su demografía tiene una densidad de 270 personas por kilómetro cuadrado.

Gran Bretaña disfrutó de su poder a lo largo del siglo XIX, pero declinó, de manera irremediable, ante las guerras mundiales del siglo XX, en particular la segunda, de cara a la devastación física y demográfica que supuso y también frente al ascenso de Estados Unidos y la Unión Soviética como grandes poderes en la guerra fría.

En 1931 surgió la Commonwealth o comunidad británica de naciones, también conocida como mancomunidad de naciones, actualmente integrada por 53 países que fueron parte del extenso Imperio Británico. Es una asociación voluntaria de países que se formó para administrar el declive británico tras la primera guerra mundial. La peculiaridad de esta institución es que reconoce a la reina de Inglaterra, Isabel II, como titular y símbolo identitario de la institución. Cada miembro es independiente con un sistema político propio, si bien hay naciones como Australia, Nueva Zelanda y Canadá que mantienen vínculos con la monarquía británica reconociendo a la soberana como gobernante.[5]

Fuente: La Razón

 Pese al desmantelamiento del Imperio Británico tras la segunda guerra mundial, el Reino Unido es un jugador clave en los asuntos mundiales. Al formar parte de los aliados que derrotaron al Eje Berlín-Roma-Tokio en la guerra, aseguró su lugar como miembro permanente en el naciente Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tras la contienda. Es potencia nuclear desde 1953 y mantiene una estratégica alianza con Estados Unidos.

El origen de la relación especial entre ambos países se encuentra justamente en la segunda guerra mundial cuando, en 1941, el Presidente de EEUU Franklin Delano Roosevelt y el primer Ministro británico Winston Churchill suscribieron la Carta del Atlántico en la que se comprometieron a combatir juntos al nazismo al que exigirían una rendición incondicional. Churchill buscó que Estados Unidos se involucrara en la contienda y logró el apoyo de Roosevelt en la forma de armas, dinero y al final la presencia de miles de soldados estadunidenses en Europa. En seguimiento de esa colaboración, en 1946 Churchill, en un discurso pronunciado en Fulton, Missouri, llamó a una relación especial en la que ambas naciones podrían trabajar como amigos y socios, con lo que sentaron las bases del orden de posguerra y de la confrontación Este-Oeste en la que la URSS sería ahora el adversario para vencer.[6] El discurso de la relación especial ha vuelto a surgir en años recientes, en especial tras la decisión británica de retirarse de la Unión Europea (BREXIT), lo que podría llevar a que Londres se acerque más a la Unión Americana en todos los planos.

El Reino Unido posee una de las economías más importantes del mundo orientada en un 80. 6 por ciento a los servicios, y donde el resto de las actividades se reparten de la siguiente manera: industria 19. 2 por ciento y agricultura 0. 6 por ciento del PIB. Entre 2000 y 2019 se observa un aletargamiento de la economía británica. Mientras que en el año 2000 el PIB tuvo un crecimiento de 3. 4 por ciento -el mayor en dos décadas-, el año pasado la economía apenas pudo despuntar en un 1. 4 por ciento. Tal parece que, tras la crisis de 2008, al país le ha costado mucho trabajo recuperarse, lo cual resulta más dramático a la luz de los efectos del SARSCoV2, agenta causal del COVID-19, el cual se espera produzca un decrecimiento del orden del 11. 5 por ciento del PIB, que será mayor respecto al golpe que recibirían Alemania, Francia, Italia y España en el presente año.[7]

Lo anterior se relaciona con varias factores que se han sumado a los efectos de la pandemia. Uno de ellos evidentemente es el retiro de la Gran Bretaña de la Unión Europea. Londres se incorporó a las Comunidades Europeas luego de tortuosas negociaciones -donde a menudo enfrentaba las objeciones de Francia- en 1973. Tras el referéndum del 23 de junio de 2016 en que el 72 por ciento de los británicos con capacidad para votar decidieron por una mayoría del 52 por ciento abandonar la membresía en la Europa comunitaria, se inició el proceso para concretar el BREXIT. Desde entonces comenzó un ríspido debate entre Londres y las autoridades de la Unión Europea, para negociar algo que parecía de ficción: que alguno de sus miembros se retirara. El Tratado de Lisboa en su artículo 50 lo preveía, pero la racionalidad de una decisión de ese tipo era impensable.[8]

El resultado del referéndum de 2016 mostró a una sociedad profundamente dividida. Los estragos de este resultado se hicieron sentir en la política británica: el entonces Primer Ministro David Cameron hubo de dimitir a favor de su Ministra del Interior, Theresa May quien verdaderamente lo pasó muy mal, siendo vapuleada por sus correligionarios de partido, el parlamento y las autoridades comunitarias de Bruselas. El 17 de octubre de 2019, ya bajo la jefatura de Boris Johnson y meses/años de complicadas negociaciones entre Londres con Bruselas, pero también dentro del Reino Unido entre las autoridades centrales y Dublín y Belfast, se acordó que la salida de la Unión Europea se haría efectiva el 31 de enero de 2020 con un período de transición que se prolongaría hasta el último día del año. El acuerdo logrado entre el Reino Unido y las autoridades comunitarias plantea que Londres seguirá contribuyendo a las arcas comunitarias, debiendo observar y respetar las leyes europeas; quedando bajo la jurisdicción del Tribunal Europeo de Justicia; y aceptando la obligación de pagar las pensiones de jubilación de funcionarios europeos, incluyendo las de ciudadanos británicos.[9] Como suele pasar con los divorcios, todos tuvieron que ceder, aunque siempre hay quien debe hacerlo en mayor proporción y, en este caso, quien más perdió al decir de los expertos, es el Reino Unido.[10] No sobra decir que el momento para hacer efectivo el retiro británico de la Europa comunitaria no fue el mejor. Claro, era difícil imaginar que el mundo sería diezmado por una pandemia, pero la zozobra paralela del BREXIT le ha sentado muy mal a las islas británicas y ello pega fuertemente en su economía.

Situación demográfica y epidemiológica

La población del Reino Unido es de 67 886 004 habitantes. En función de la etnicidad predominan la población blanca, seguida de la asiática, en especial la oriunda de India y Pakistán y a continuación las comunidades negra y de Asia oriental, según el censo más reciente -que corresponde a 2011. Tras el referéndum de 2016 se produjo un éxodo importante de británicos, inconformes con la posibilidad de que su país ya no formara parte de la Europa comunitaria. 848 994 británicos viven en países de la Unión Europea y la cifra creció en un 15 por ciento entre 2016 y 2017, tras el referéndum. Asimismo, hay 3. 6 millones de ciudadanos europeos residiendo en el Reino Unido y de ellos 176 mil son españoles.[11] También, tras la votación que favoreció al BREXIT, 48 por ciento de ciudadanos europeos que se encontraban en las islas británicas optaron por salir del Reino Unido.[12]

La población del Reino Unido tiene una esperanza de vida promedio de 81. 16 años, donde los hombres tienen la expectativa de 79. 3 años frente a los 82. 9 años de las mujeres. En contraste con otros países, la esperanza de vida en las islas británicas ha crecido más lentamente, en especial a partir de 2011. Las estadísticas señalan que uno de cada cinco hombres y una de cada cinco mujeres nacidos (as) entre 2016 y 2018, tienen la probabilidad de llegar a los 90 años.[13]

Respecto a la Unión Europea, de la que ahora ya no es parte, el Reino Unido muestra rezagos importantes. En 2018, por ejemplo, las islas británicas ocupaban el 10° sitio entre los entonces 28 socios comunitarios en la esperanza de vida para hombres y el 17° lugar para las mujeres, siendo Dinamarca el único que rebasaba a los británicos con la menor esperanza de vida femenina. Así, para los hombres en el Reino Unido, la esperanza de vida era 1. 7 años inferior respecto a la de los países comunitarios con la cifra más alta -Italia y Suecia- y 3. 2 años menor respecto a la del país con mayor esperanza de vida femenina -España.[14]

Al igual que ocurrió en Europa, en el Reino Unido, en 2015, se produjo un declive de la esperanza de vida en razón de las defunciones provocadas por enfermedades respiratorias e influenza. Otro aspecto importante es que el aumento histórico en la esperanza de vida no ha estado acompañado acompañado de calidad de vida, especialmente en la década más reciente. Los años de “mala salud” crecen en Europa, es decir, se vive más, pero peor y en el Reino Unido esta tendencia se ha acentuado.[15]

El organismo no gubernamental británico Center for Ageing Better, publicó un informe sobre el deterioro de la calidad de vida de las personas que envejecen. Al respecto, el informe apunta que las personas que hoy tienen entre 50 y 60 años tienen el riesgo de enfrentar mala salud, pobreza y complicaciones diversas en el proceso de envejecimiento en el Reino Unido. Algunos datos reveladores son los siguientes:

  • Desde 2010, por primera ocasión se incrementó el número de jubilados en situación de pobreza. Actualmente alrededor de 1. 9 millones de personas mayores de 65 años se encuentran en una situación de pobreza relativa.
  • El 23 por ciento de la población entre los 50 y los 64 años padece, por lo menos, tres enfermedades crónico-degenerativas no transmisibles.
  • Las desigualdades sociales en salud se manifiestan entre la población de más de 50 años: los varones más pobres tienen tres veces más probabilidades de tener enfermedades isquémicas del corazón, el doble de probabilidades de vivir con diabetes tipo 2 o artritis y casi cuatro veces más probabilidades de necesitar ayuda para tareas cotidianas como lavarse y vestirse a medida que envejecen.
  • Millones de hogares en el Reino Unido presentan condiciones inadecuadas para las necesidades derivadas de situaciones de discapacidad o movilidad reducida de sus residentes. Solo el 7 por ciento de los hogarescumplen con los estándares de accesibilidad básicos y se estima que aproximadamente 1. 3 millones de personas mayores de 55 años viven en hogares que representan una grave amenaza para su salud y su seguridad.
  • Alrededor de 3. 3 millones de personas de 50 a 64 años están desempleadas. Y aproximadamente un millón de personas entre los 50 años y la edad de jubilación se encuentran prematuramente desocupados.
  • Las familias y los hogares están cambiando, con un número creciente de personas de 50 y 60 años que viven solas y se divorcian. Esto tiene consecuencias para el papel de las comunidades, un elemento clave para garantizar que las personas generen y conserven vínculos sociales fundamentales también a medida que se envejece.
  • Casi una cuarta parte de las personas de 45 a 64 años en Gran Bretaña son cuidadoras/es, aunque se cree que la cifra puede ser más alta. Alrededor del 5 por ciento de este grupo proporciona más de 35 horas de atención a la semana, y un 4 por ciento más de 50 horas a la semana. El informe refiere que en Reino Unido al menos 8 de cada 10 cuidadoras/es no remuneradas/os se sienten solos o socialmente aislados como resultado de la asunción de sus responsabilidades en el cuidado, y alertan de que esto puede tener un impacto negativo en el bienestar mental y físico.[16]

Un rubro en el que el Reino Unido ha mostrado avances notables es la reducción de la mortalidad infantil. Como se observa en el gráfico 6, mientras que en 1960 la tasa era de 22. 9 defunciones por cada 1 000 nacidos vivos, hacia 2018 la cifra era de 3. 6 defunciones. Con todo, esta cifra es superior a la de otros países desarrollados y se relaciona con factores socioeconómicos. Se ha documentado una notable diferencia en la tasa de supervivencia infantil entre las zonas más prósperas y las más pauperizadas de Inglaterra.[17]

Al igual que en otros países desarrollados, en el Reino Unido las principales causas de defunción están relacionadas con enfermedades crónico-degenerativas no transmisibles, donde el cáncer predomina, seguido de enfermedades mentales como la demencia y el Alzheimer, las enfermedades isquémicas del corazón, las enfermedades respiratorias y los accidentes cerebrovasculares.

De nuevo, las disparidades económicas juegan un papel importante. Las personas con un estatus educativo mayor viven cuatro años más respecto a aquellos cuyo nivel educativo es más bajo.[18]

Entre los factores de riesgo que impactan en la salud hay que destacar que el tabaquismo se ha reducido y tiene una de las tasas más bajas respecto a otros países europeos. En cambio, el consumo de alcohol está por arriba de la media europea. Asimismo, la tasa de obesidad es de las más altas de Europa.[19]

El suicidio de adolescentes se ha duplicado en los pasados ocho años en el país. Incertidumbre en torno al futuro, sensación de abandono, falta de autoestima y presiones en las redes sociales son citados como causales de la problemática, de manera que las autoridades están trabajando en códigos éticos para que los gigantes tecnológicos limiten la difusión de información sobre cómo cometer suicidios que lamentablemente muchos jóvenes buscan antes de infringirse lesiones y atentar contra sus vidas.[20]

 

El sistema de salud del Reino Unido

En general existen principalmente cuatro sistemas de salud en el mundo, a saber:

  • El mutualista o bismarckiano, basado en cotizaciones como fuente principal de financiamiento, que, como se sugería anteriormente, se basa en las aportaciones obligatorias del trabajador y de la empresa para su solvencia. Este sistema prevalece actualmente en Alemania y también en Austria, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y Japón.[21] Al modelo bismarckiano también se le conoce como modelo de los seguros sociales.[22]
  • El modelo Beveridge. Este sistema nació en 1942, en plena segunda guerra mundial de la mano de Lord William Beveridge, en el cual el Estado se hace cargo del financiamiento del sistema de salud unificando el sistema de seguridad social bajo su égida, a través de impuestos. Este modelo también se aplica en Francia -donde Pierre Laroque encabezó los esfuerzos para brindar protección social a la población, de manera que en 1946 se creó el sistema nacional de seguridad social-,[23] Suecia, Dinamarca, España e Italia, entre otros.
  • El liberal, cuyo principal representante es Estados Unidos. Conforme a sus premisas, la salud es un bien de consumo donde son las libres fuerzas del mercado las que distribuyen los recursos sanitarios a la sociedad. El Estado no tiene la responsabilidad de promover la salud y su participación es marginal, dirigiendo su atención sobre todo a grupos desfavorecidos o carentes de recursos. El usuario paga directamente al proveedor o bien, lo hace a través de compañías privadas de seguros. Si bien el modelo favorece la competitividad entre los proveedores y da libertad a la sociedad de elegir al de su preferencia, cubre de manera imperfecta el aprovisionamiento de servicios de salud, dejando fuera numerosos padecimientos y también a diversos sectores de la población, incluso a aquellos que cuentan con un seguro privado.
  • El socialista, del que subsisten ya muy pocos ejemplos, siendo Corea del Norte y sobre todo Cuba, sus máximos exponentes. En este modelo el financiamiento corre por cuenta del Estado e incluye a la totalidad de la población. Por lo tanto, tiene cobertura universal y gratuita. Las ventajas son evidentes: se apuesta por la medicina preventiva y la educación sanitaria para elevar la salud de la población. Con todo es un sistema rígido y burocrático.[24]

El Reino Unido cuenta con el sistema nacional de salud of National Health Service (NHS), creado en 1948 y que es actualmente el mayor sistema de salud financiado con recursos públicos en el mundo. El NHS se rige por los principios de Beveridge de que los servicios de salud deben estar disponibles para toda persona que los necesite.

El gasto en salud como porcentaje del PIB era del 10 por ciento en 2018, lo que revela un crecimiento sostenido desde 1997, cuando equivalía al 6. 9 por ciento del PIB. Si bien el sistema es financiado con recursos públicos, el gasto de bolsillo en salud ha experimentado un aumento considerable a partir de 2012, cuando equivalía al 9. 71 por ciento del gasto total en salud para pasar en 2017 al 15. 95 por ciento.

Si bien prácticamente todos los servicios médicos son gratuitos -salvo los odontológicos-, la accesibilidad se ha aletargado al paso del tiempo. Esto revela que el presupuesto no estado a la par del aumento de la demanda de servicios de salud. La descentralización ha posibilitado el acceso a cuidados médicos costosos para las personas de bajos ingresos, si bien puede mejorar.[25]

El Reino Unido tiene una proporción de médicos de 2. 81 por cada 1 000 habitantes, inferior a la media europea que es de 3. 6 galenos. Empero, como se puede constatar en el gráfico 10, la cifra ha aumentad, dado que, en 1960 era de 0. 8 médicos.[26]

En contraste, el personal de enfermería ha declinado y hay una creciente escasez que impacta de manera muy desfavorable en el sistema de salud. Hacia 2018 había 39 000 vacantes de personal de enfermería en el país, mismas que han sido cubiertas en un 80 por ciento con trabajadores temporales y con el reclutamiento a nivel internacional, especialmente en otros países europeos -en particular, España. Hoy se registra un déficit de 44 mil profesionales de enfermería.[27] Se calcula que actualmente hay 280 mil enfermeras en el país y se desea llegar a las 330 mil entre 2024 y 2025. Hoy por hoy, el 16 por ciento de las enfermeras que laboran en el Reino Unido no son nacionales de ese país. El BREXIT implica que los costos adicionales de importar personal de enfermería se elevarán.[28]

 

El Reino Unido cuenta con una industria farmacéutica de enorme relevancia. Esta aporta al PIB británico 30 mil millones de libras esterlinas. Es un importante empleador al generar 482 mil puestos de trabajo y también coadyuva a las finanzas nacionales al contribuir con 8. 6 mil millones de libras esterlinas en impuestos. Las empresas que producen productos farmacéuticos encabezan la lista de mayores contribuyentes al PIB nacional, al aportar el 52 por ciento del valor de la industria y el 65 por ciento de los empleos. Empresas dedicadas a la elaboración de dispositivos médicos contribuyen con el 38 por ciento del valor del sector y con 30 por ciento de los empleos. Finalmente, las empresas dedicadas a investigación generaron 3. 2 mil millones de libras esterlinas y 26 mil empleos.[29]


El sector, a nivel mundial, ha privilegiado las fusiones entre grandes corporativos y el caso británico no ha sido la excepción. En diciembre de 1998 se concretó la fusión de Astra B, británica y Zeneka Group, sueca, para formar una de las principales empresas farmacéuticas del planeta, AstraZeneka. En la fusión, Astra se quedó con el 46. 5 por ciento de ciento de participación y Zeneka con el restante 53. 5 por ciento. El corporativo tiene su sede en Londres y centros de investigación y excelencia en Estados Unidos, Suecia y Reino Unido. Actualmente AstraZeneka tiene un avance notable en el desarrollo de la vacuna contra el COVID-19 y México y Argentina han apostado a liderar, de la mano del magnate mexicano Carlos Slim, el acceso a la vacuna para América Latina.[30]

En lo referente al estado que guarda la investigación y el desarrollo en el Reino Unido, hay que señalar que el país ha recibido 133 premios Nobel, de los que 37 son en fisiología o medicina -el más reciente, otorgado en 2019 fue al británico Peter J. Ratcliffe, por los estudios realizados en torno a la hipoxia o bajos niveles de oxígeno en sangre. Tiene también 33 galardonados en química; 27 en física; 10 en economía; 13 en literatura -que incluyo el premio a Winston Churchill; y 13 en paz.

 

El Reino Unido y el coronavirus

El 29 de enero la Gran Bretaña confirmó el primer caso de COVID-19 en su territorio.[31] Empero, un estudio consistente en una punción para tomar muestras de sangre y conocer si la persona ha desarrollado anticuerpos, reveló que el nuevo coronavirus ya estaba presente en el territorio muchos días antes de que las autoridades identificaran el primer caso.[32] Esto también ocurrió en Francia, donde estudios recientes señalan que muy posiblemente el nuevo virus circulaba en el territorio francés desde finales de 2019, mucho antes de que las autoridades confirmaran oficialmente el primer caso en 2020. [33]

En el momento de escribir estas líneas, el Reino Unido cuenta con 352 448 casos confirmados y 41 643 defunciones lo que lo ubica como el país europeo con más victimas fatales, con una tasa de letalidad de 11. 81. Es también el cuarto país europeo más golpeado por la enfermedad -por casos confirmados-, sólo detrás de Rusia, España y Francia.

No obstante la progresión de casos confirmados y defunciones registradas en el país desde finales de enero, fue hasta el 20 de marzo cuando el gobierno de Boris Johnson dispuso el cierre de centros de espectáculos, bares, restaurantes, gimnasios y museos. El 23 de marzo se ordenó a la población quedarse en casa, convirtiendo al Reino Unido en uno de los países que más tardíamente tomó medidas de confinamiento para su población respecto a otras naciones europeas y asiáticas.[34] Por ejemplo, en la República Popular China (RP China), cuando tenía 17 víctimas fatales, se dispuso el confinamiento obligatorio el 23 de enero. En Italia, cuando había 463 defunciones y 9 mil infectados, se dispuso el confinamiento obligatorio el 9 de marzo. En España, cuando tenía 7 753 casos confirmados y 288 defunciones, el país entró en confinamiento el 15 de marzo. Un día después Francia hizo lo propio, teniendo 6 633 casos y 148 defunciones. En contraste, la Gran Bretaña ya tenía 335 defunciones cuando Johnson decretó el confinamiento el 23 de marzo.

El Primer Ministro británico se había distinguido por su escepticismo en torno a la enfermedad. Cuando se confirmaron los primeros casos Johnson asumió que no era un asunto tan importante y presumía incluso ante los medios que saludaba de mano a todo el mundo, incluso en hospitales. En consecuencia, el 27 de marzo notificó a los británicos que se había contagiado de COVID-19 y que tenía síntomas leves.[35] En ese momento tenía 55 años.[36] Más tarde, el 5 de abril, dado que los síntomas persistían, ingresó al hospital. El 6 de abril, debido a que su condición empeoró, fue ingresado a la unidad de cuidados intensivos en el hospital St. Thomas de Londres. Dominic Raab, Ministro de Asuntos Exteriores, tuteló al gobierno británico durante la recuperación de Johnson.[37] El 8 de abril se dio a conocer que la salud del Primer Ministro mejoraba.[38] El 12 de abril fue dado de alta para seguir convaleciendo en su casa.[39] Hasta ese momento, los casos confirmados por la enfermedad se multiplicaban en el país, mientras las autoridades eran criticadas por actuar lentamente, no distribuir equipo médico adecuado para el personal de salud y no llevar a cabo pruebas suficientes para detectar la enfermedad.

Hasta hace algunos días la progresión de la enfermedad en el país se había estabilizado y parecía que la curva de contagios se había achatado. Entre el 24 de marzo y el 28 de mayo se registró el pico de contagios en el país y desde entonces se produjo un declive. Empero, a partir del 27 de agosto se tiene un repunte, ese día, con el registro de 1 522 contagios, llegando el 6 de septiembre a 2 988 contagios, lo cual preocupa. El día en que más contagios se confirmaron en el Reino Unido fue el 1 de mayo con 6 201 casos. Muchos pensaban que esas cifras eran cosa del pasado. Pero ahora, la situación cambió. A diferencia del primer pico, que afectó sobre todo a personas de la tercera edad, la nueva ola de contagios está impactando en personas más jóvenes.[40]

Las autoridades han señalado que están dispuestas a disponer de nuevo medidas de confinamiento. La diferencia con la primera ola es que en aquel momento se hacían muy pocas pruebas de detección de la enfermedad. En contraste, al día de hoy, el Reino Unido es el cuarto país a nivel mundial que más pruebas realizada por millón de habitantes, siendo superado únicamente por Israel, Rusia y Estados Unidos. Con esa información puede desarrollar inteligencia epidemiológica y posiblemente mitigar esta nueva ola.

Empero, el caso británico ejemplifica la importancia de no bajar la guardia ante la enfermedad, toda vez que, a falta de antídoto y/o vacuna, las medidas que restrinjan el contacto físico deberán mantenerse. Gran Bretaña está pagando el precio de responder tardíamente al desafío epidemiológico que plantea el COVID-19, sin dejar de lado que carece de personal de salud suficiente para atender la emergencia. La enfermedad llegó en un momento crítico para los británicos: la economía ya sufría por el BREXIT y la transición anunciada a lo largo del presente año para romper lazos -al menos en parte, no en su totalidad- con el continente europeo, está generando dificultades para articular un necesario diálogo político con naciones como Alemania y Francia, quienes están concertando en torno a una respuesta basada en la cooperación.


[1] Klaus Schwab (2020), World Competitiveness Report 2020, Geneva, World Economic Forum, p. xiii, disponible en http://www3.weforum.org/docs/WEF_TheGlobalCompetitivenessReport2019.pdf

[2] The Heritage Foundation (2020), 2020 Index of Economic Freedom, Washington D. C. The Heritage Foundation, disponible en https://www.heritage.org/index/country/unitedkingdom

[3] Transparency International (2019), Corruption perception Index 2017, Berlin, Transparency International, disponible en https://www.transparency.org/en/cpi/2019/results/unitedkingdom

[4] Institute for Economics and Peace (2020), Global Peace Index 2020. Measuring Peace in a Complex World, Sydney, Institute for Economics and Peace, disponible en http://visionofhumanity.org/indexes/global-peace-index/

[5] Miriam Barchilón (29/01/2020), “Commonwealth, el legado del imperio británico”, en La Vanguardia, disponible en https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20200128/473199576860/commonwealth-historia-imperio-britanico.html

[6] BBC News Mundo (27 de enero 2017), “¿Cuál es el origen de la “relación especial” entre Estados Unidos y Reino Unido que Theresa May y Donald Trump buscan renovar?”, disponible en https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-38766730

[7] Phillip Inman (10 Jun 2020), “UK economy likely to suffer worst COVID-19 damage, says OECD”, en The Guardian, disponible en https://www.theguardian.com/business/2020/jun/10/uk-economy-likely-to-suffer-worst-covid-19-damage-says-oecd

[8] Silvia Román y Virginia Hernández (s/f), “Una mayoría absoluta para apuntalar el BREXIT”, en El Mundo, disponible en https://lab.elmundo.es/brexit/que-es.html

[9] Ibid.

[10] BBC News Mundo (31 enero 2020), “Qué es el BREXIT y otras cinco preguntas básicas para entender la salida del reino Unido de la Unión Europea”, disponible en https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-46521624

[11] 250 mil británicos residen en España y ese país es el destino preferido para pasar sus vacaciones.

[12] Silvia Román y Virginia Hernández (s/f), Ibid.

[13] Office for National Statistics (25 September 2019), National life tables, UK: 2016 to 2018, London, disponible en https://www.ons.gov.uk/peoplepopulationandcommunity/birthsdeathsandmarriages/lifeexpectancies/bulletins/nationallifetablesunitedkingdom/2016to2018

[14] Veena Raleigh (22 October 2019), What is happening to life expectancy in the UK?, London, The King’s Fund, disponible en https://www.kingsfund.org.uk/publications/whats-happening-life-expectancy-uk

[15] Marga Castillo (07/04/2017), “La esperanza de vida aumenta, pero empeora al salud media en los países más desarrollados”, en Expansión, disponible en https://www.expansion.com/sociedad/2017/04/07/58e61abce2704e994d8b45c1.html

[16] Center for Ageing Better (13 March 2019), The State of Ageing: Adding Life to Our Years, disponible en https://www.ageing-better.org.uk/sites/default/files/2019-11/The-State-of-Ageing-2019-Adding-life-to-our-years.pdf

[17] Selina Nath, Pia Hardelid y Anua Zylbersztejn (2 March 2020), “Are infant mortality rates increasing in England? The effect of extreme prematurity and early neonatal deaths”, en Journal of Public Health, disponible en https://academic.oup.com/jpubhealth/advance-article/doi/10.1093/pubmed/fdaa025/5771308

[18] OECD (2019), State of Health in the EU. United Kingdom. Country Health profile 2019, Paris, Organization for Economic Co-operation and Development, p. 3, disponible en https://www.oecd-ilibrary.org/docserver/744df2e3-en.pdf?expires=1599497023&id=id&accname=guest&checksum=9C326F175CA3383A50860C540AA11944

[19] Ibid.

[20] Carlos Fresneda (15 de febrero de 2019), “Alarma en Reino Unido por el riesgo de una “generación suicida””, en El Mundo, disponible en https://www.elmundo.es/internacional/2019/02/15/5c64490cfdddff762c8b45b6.html

[21] Ibid.

[22] I. Vera (24 de septiembre 2018), “Bismarck vs Beveridge: el cara a cara de los sistemas de salud en la Unión Europea”, en Planta Doce, disponible en https://www.plantadoce.com/entorno/bismarck-vs-beveridge-el-cara-a-cara-de-los-sistemas-sanitarios-en-la-union-europea.html

[23] Organización Internacional del Trabajo (1 de diciembre 2009), De Bismarck a Beveridge: seguridad social para todos, Ginebra, OIT, disponible en https://www.ilo.org/global/publications/world-of-work-magazine/articles/ilo-in-history/WCMS_122242/lang–es/index.htm

[24] Universidad Autónoma de Madrid (2011), Introducción a los sistemas sanitarios. El sistema sanitario español, Madrid, Universidad Autónoma de Madrid-Unidad de Medicina de Familia y Atención Primaria-Facultad de Medicina, disponible en https://formacion.uam.es/pluginfile.php/122653/mod_resource/content/1/Tema_7.pdf

[25] OECD, Op. cit., p. 10.

[26] Ibid.

[27] Anna Fazackerley (3 december 2019), “Universities warned Cameron in 2011 that trainee cuts would cause nursing shortage”, en The Guardian, disponible en https://www.theguardian.com/education/2019/dec/03/universities-warned-cameron-2011-trainee-cuts-nursing-shortage

[28] Redacción Médica (10 diciembre 2019), “La campaña electoral inglesa arranca prometiendo 50 000 vacantes enfermeras”, disponible en https://www.redaccionmedica.com/secciones/enfermeria/la-campana-electoral-inglesa-arranca-prometiendo-50-000-vacantes-enfermeras-7137

[29] Arsenal Terapético (1 abril, 2017), “La industria farmacéutica aporta al PIB británico más de 30 000 millones de libras”, disponible en https://www.arsenalterapeutico.com/2017/04/01/la-industria-farmaceutica-aporta-al-pib-britanico-mas-30-000-millones-de-libras/

[30] Diario Contra Réplica (14 de agosto de 2020), “La historia detrás de la farmacéutica inglesa”, disponible en https://www.contrareplica.mx/nota-La-historia-detras-de-la-farmaceutica-inglesa20201481

[31] BBC News (January 31, 2020), “Britons evacuated from Wuhan arrived at quarantine facility, disponible en https://www.bbc.com/news/uk-51318691

[32] Telam (13/08/2020), “un estudio afirma que el coronavirus se esparció rn todo Reino Unido antes del primer caso detectado”, disponible en https://www.telam.com.ar/notas/202008/501984-reino-unido-nuevos-casos-coronavirus.html

[33] Los Angeles Times (5 de mayo de 2020), “El primer caso de coronavirus en Europa pudo haber sido en diciembre, semanas antes de lo que se pensaba anteriormente”, disponible en https://www.latimes.com/espanol/internacional/articulo/2020-05-06/el-primer-caso-de-coronavirus-en-europa-pudo-haber-sido-en-diciembre-semanas-antes-de-lo-que-se-pensaba-anteriormente

[34] Peter Beaumont (March 23, 2020), “How UK coronavirus lockdown compares with other countries”, en The Guardian, disponible en https://www.theguardian.com/politics/2020/mar/23/how-uk-coronavirus-lockdown-compares-with-other-countries

[35] Javier Sáez (27 de marzo 2020), “”Boris Johnson: el gobernante que saludaba de mano a todo e mundo y hoy tiene coronavirus”, en T13, disponible en https://www.t13.cl/noticia/mundo/boris-johnson-manos-coronavirus-27-03-2020

[36] Cumplió 56 el pasado 19 de junio.

[37] BBC News (April 7, 2020), “Boris Johnson moved to intensive care as symptoms worsen”, disponible en https://www.bbc.com/news/uk-52192604

[38] Excélsior (08/04/2020), “Mejora estado de salud de Boris Johnson”, en Excélsior, disponible en https://www.excelsior.com.mx/global/mejora-estado-de-salud-de-boris-johnson/1374795

[39] La Vanguardia (12/04/2020), “Boris Johnson recibe el alta y continuará recuperándose de la COVID-19 en su casa”, disponible en https://www.lavanguardia.com/internacional/20200412/48446798045/boris-johnson-alta-covid-19-reino-unido.html

[40] Infobae (6 de septiembre de 2020), “Repunte “preocupante” de COVD-19 en Reino Unido, con 3 mil nuevos casos en 24 horas”, disponible en https://www.infobae.com/america/agencias/2020/09/06/repunte-preocupante-de-covid-19-en-reino-unido-con-3000-nuevos-casos-en-24-horas/

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