Premio Nacional de Protección Nacional
Cinque Terre

Rubén Cortés

Periodista y narrador. Director General de La Razón

El mensajero del pasado

Es paradójico que un país mayoritariamente joven como México, (44 millones tienen 18-39 años) haya votado en masa para que desde la CFE, un señor de 84 años cierre el paso a 44 proyectos de generación de energías del futuro: solares fotovoltaicas y eólicas.

Sí, es notorio: esa franja de jóvenes definió la pasada elección presidencial, al votar por un candidato de 64 años, quien acaba de cancelar las pruebas de plantas de generación eléctrica solares y eólicas para privilegiar el uso del carbón y el petróleo.

Un sinsentido, pues la gran mayoría estará en la flor de sus talentos y de sus vidas, cuando, entre 2025 y 2029, el petróleo que defiende el gobierno que eligieron, ceda el paso a las energías renovables y protectoras del medio ambiente, a las que se opone su presidente.

Y, con la cancelación de los proyectos de energías limpias, dejan de ingresar al país nueve mil millones de dólares, en un momento en que del país se fueron 206 mil 743 millones de pesos de inversiones de extranjeros en bonos del gobierno mexicano, según Banxico.

Es cierto que el actual presidente les dijo en campaña que el modelo neoliberal solo se orienta a procurar lo material, el mero crecimiento económico, sin importar el daño el medio ambiente ni la salud de las personas.

Aunque “en política, que a uno lo engañen no es excusa” (Leszek Kolakowski). Porque hoy son gobernados por un gabinete de mensajeros del pasado, con el mayor promedio de edad del último cuarto de siglo en los gobiernos de México: 60 años.

La verdad es que esa generación defensora del medio ambiente y las energías renovables, que son esos 44 millones 532 mil 987 mexicanos de 18 a 39 años (equivalentes a 50 por ciento del padrón electoral) están poco representados en el gobierno que votaron.

Veamos:

Ejecutivo (66) Gobernación (74 años), SSA (73), SHCP (53), SCT (83), SEP (65), SRE (60), SSP (66), CFE (84), Pemex (61), IMSS (41), STPS (32), SEDESOL (44), SENER (56), SAGARPA (67), SEDATU (36), SECTUR (68), Oficina de la Presidencia (70) y SEMARNAT (54).

Porque esos jóvenes también votaron en contra de la corrupción y, ese señor de 84 años que desde CFE cierra el paso a las energías del futuro, tiene un “imperio inmobiliario” de 23 casas de lujo, además de 12 empresas, que ocultó en su declaración patrimonial.

Y, además, su hijo recibió un tremendo regalo del gobierno para el que trabaja su papá, ya que le dispensó a dedo un contrato por 94.9 millones de pesos para lucrar con la pandemia de COVID-19, con la venta de ventiladores para enfermos en estado crítico.

Son, todos esos jóvenes, cuando menos, una generación…

Desencantada.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password