Las diferencias entre los mandatarios populistas de Europa

En artículos anteriores publicados en etcétera sobre los mandatarios populistas de Europa (16.09.21 y 23.09.23) traté el tema de las estrategias operativas y de la forma y el contenido del discurso. En esos textos señalaba que hay evidentes semejanzas entre estos.
Existen también diferencias significativas, pero que no hacen relación a sus posiciones ideológicas sino más bien a la cultura y tradición política de sus países y también al arraigo de la vida democrática en esas sociedades.

Los cuatro provienen de culturas y tradiciones políticas muy diversas. Antes de la caída del muro de Berlín, Hungría y las ahora Eslovenia y la República Checa fueron países socialistas bajo la egida de la Unión Soviética (URSS). Estas sociedades son muy distintas a la de Gran Bretaña.
La derecha y extrema derecha de los países que alguna vez formaron parte del bloque del socialismo real son distintas a la derecha de las sociedades que por décadas han vivido en la democracia.
Los presidentes populistas que se contemplan son: Viktor Orbán (1963), primer ministro de Hungría; Boris Johnson (1964), primer ministro de la Gran Bretaña; Janez Janša (1958) primer ministro de Eslovenia y Miloš Zeman (1945), presidente de la República Checa. Las diferencias que ubico son:
Alguno propone de manera abierta lo que llama la defensa de los valores cristianos, pero los otros no.
Tres de ellos mantienen posiciones intolerantes y discriminatorias contra la comunidad LGTBI. Uno por lo menos no de manera abierta.
Constantemente se manifiestan en contra los migrantes. Los asocian con el terrorismo islámico. En un caso no es tan evidente.
Abiertamente se declaran simpatizantes de Donald Trump y en algunos casos, no todos, de Vladimir Putin.
Más allá del discurso
A estos cuatro mandatarios los caracteriza su interés por acrecentar al máximo su poder y ampliar los espacios bajo su control, para así afianzar su autoridad. Tienden a ser o son autoritarios. Los identifica también su pragmatismo y les es común cambiar de posiciones en la lógica de obtener lo que se proponen.
Entre los cuatro las diferencias más evidentes es que tres sostienen un discurso abierto y agresivamente antimigrante. Uno de ellos no lo hace de esa manera. Y lo mismo sucede con su postura en contra de la comunidad LGTBI. En todo caso las semejanzas, como ya se ha dicho, son más que las diferencias.
Twitter: @RubenAguilar