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Depresión y dolor. Entrevista inédita a Armando Vega-Gil en 2016 cuando publicó su libro ‘La Música de las Esferas’

Una entrevista de Alejandro A. Villa V.

Problemas familiares y la salida de Sergio Arau de Botellita de Jerez, fueron de acuerdo con Armando Vega, “golpes durísimos” de los que no se había podido levantar emocionalmente. Dichos eventos lo tenían en un estado depresivo antes de su muerte, confirmada este lunes, en medio de un escándalo por acusaciones de abuso sexual en su contra.

“La muerte de mi padre, la salida de Sergio de Botellita, dos golpes durísimos, de los que no me he podido levantar”, dijo el escritor, guionista, cineasta, fotógrafo y bajista fundador de una de las bandas más influyentes del rock mexicano, en una entrevista inédita realizada en agosto del 2016, a propósito de la publicación de uno de sus últimos libros La Música de las Esferas.

Armando vivía en un departamento pequeño de la colonia Narvarte, en la Ciudad de México. Se había convertido en su guarida para descansar y crear después del durísimo golpe que significó su separación, comentó en la entrevista. En el lugar había muy poca luz, una gran cantidad de libros, instrumentos musicales y una pequeña manada de gatos.

En la Música de las Esferas (EDICIONES B, 2016) su último libro de cuentos y el penúltimo de su carrera como escritor, Vega Gil presumía que era un texto autobiográfico y catártico. Aseguraba que había narrado, haciendo por momentos uso de la ficción los momentos más trascendentes de su vida.

Su primer viaje en bicicleta, su primer amor, la muerte de su mejor amigo, sus grandes amores, sus seres queridos fallecidos, su separación con Sergio Arau de la banda que juntos fundaron en la década de los 80.

Al ritmo de los Doors y de Bob Dylan, Armando el “Cucurrucucú” nos abre su corazón y su vida en La Música de las Esferas para conectar con el alma creativa y creadora, con el artista que también fue maestro e impulsor de artistas jóvenes.

Foto: Alejandro A. Villa V.

Este libro tiene un tono algo melancólico, ¿Esa era la intención?

Fue un ejercicio propuesto por los editores, yo no esperaba que me sirviera tanto. Los primeros cuentos son vivencias con un amigo al que amo mucho y acaba de fallecer, Manuel Ahumada. De ahí comencé a liberarme, lo necesitaba. Fue una catarsis para sacar el dolor que traía por la muerte de mi amigo, me deprimí muchísimo.

A partir de ahí se me fue aclarando la idea de la creación de este libro. Fui recopilando los textos, todos son de mi paso por la vida acompañados por música. Hay unos específicos de música y otros donde está la música de fondo. Como el cuento de la bicicleta donde va de fondo una rola de los Doors.

Empecé a poner atención en los momentos importantes de mi vida. El libro tiene una tremenda carga de sucesos trascendentes.

– ¿Qué tan dura fue tu separación con Sergio, se siguieron hablando?

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Armando se queda mudo por un instante, mira por la persiana de la ventana que daba a la calle Palenque 12, se lleva el dedo índice a la boca, hace un suspiro largo y contesta.

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Durísimo. Fue mi gran amigo, mi colega. Imagínate, de pronto nos dejó. Dejó lo que juntos hicimos, nos hizo a un lado. Me rompió el corazón. Nos hemos distanciado, por un tiempo creímos en renunciar a Botellita, caí en una tristeza muy profunda. Aún me duele hablar de ello. Botellita no volvió a ser lo mismo, ni yo, ni la banda.

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Armando traga saliva. Se le quiebra la voz por momentos, sus ojos se llenan de lágrimas. No puede evitar quebrarse cuando habla de Arau. Se le escapan unas lágrimas y voltea a la venta con una persiana entreabierta.

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¿Le escribiste algo a Sergio en tu libro? ¿Hay algo de él?

Claro, necesitaba exorcizar el dolor que tenía. Como la muerte de Ahumada o de mi padre. Es a lo que me refería con autobiográfico. Es muy vivencial. Está lleno de fragmentos de mi vida apoyados del recurso de la ficción.

Se lee mucha nostalgia, hasta podría definirse como triste…

Así he vibrado mi vida. Más bien es una montaña rusa. No me ves así en el escenario o cuando estoy con amigos. Generalmente soy muy desmadroso y saco ese alter ego del rockstar. Pero abajo, conmigo ya es distinto. Me atormentan sentimientos que me ponen a escribir o componer. Me pongo hacer cosas para no pensar en ello.

¿O sea que tú no aplicas la del “sexo, drogas y rock and roll”?

No, para nada. Soy el más sano de los rockstars. Tenemos la actitud del desmadre y el rock pero en la realidad soy más callado. Leo muchísimo y dedico tiempo a mi hijo, la música y escribir. Es lo que me sana. Casi no tomo, soy un rockero muy atípico, no necesito de nada para vibrar.

¿Eres intenso o eso no se te da?

En la artisteada es el pan. Soy intenso, creo que es lo que me da el pulso creativo. Los momentos más duros pudieron ser cosa de nada pero aún al pensarlos me viene el dolor enorme en el pecho. Le temo a tantas cosas pero eso me hace escribir de todas ellas.

¿Por qué La Música de las Esferas?

Está basado en una teoría pitagórica, que propone que los planetas cuando giran alrededor del sol producen sonidos, y si se suman todas las vibraciones se encuentra el sonido del universo: El silencio absoluto. Así se estructuró el libro, cada historia lleva su propia música son parte de lo que guardo y llevo, un silencio que sale en los textos.

Dime qué es lo primero que se te viene a la mente cuando te digo…

¿La Música de las Esferas?

 Yo

¿Botellita de Jerez?

Mi familia

¿México?

Amor

¿La muerte?

Dolor, temor, libertad.

¿Sergio Arau?

Te extraño.

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