Cinque Terre

Rubén Cortés

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Periodista y escritor.

Déjà vu: visita del presidente a Cuba

El presidente mexicano visita Cuba en el peor momento de su gestión, tras sufrir su primera derrota en el Congreso, que era su primera ley francamente socialista. Déjà vu: Chávez visita Cuba, en el peor momento de su gestión, tras perder el referéndum que buscaba conformar a Venezuela como Estado socialista.

Déjà vu: antes de salir para aquel viaje a Cuba, Chávez dejó una advertencia a la oposición, que después de traduciría en persecución y cárcel: “Sepan administrar su victoria, porque ya se les está llenando de mierda”.

En México, antes de salir para este viaje a Cuba, el presidente deja una advertencia a los 223 diputados y diputadas que votaron contra su reforma, de meterlos 40 años a la cárcel por “traidores a la patria” y “fusilarlos pacíficamente”.

Déjà vu: de aquel viaje a Cuba, Chávez regresó más radicalizado políticamente, impuso el socialismo por decreto y Venezuela perdió la democracia que, aun siendo precaria, autoritaria, autocrática y militarista, permitía victorias a la oposición, como el referéndum.

Pero de aquel viaje a Cuba, Chávez volvió con ideas nuevas, que atornillaron sus políticas clientelares para comprar el voto de los ciudadanos, y convertir a Venezuela en una dictadura constitucional, en la que el gobierno jamás perdió una votación.

Chávez volvió con una carta populista que lo volvió invencible electoralmente, le permitió morir en el poder y designar a su sucesor: las llamadas “misiones”, una sugerencia de los cubanos que siguió por nota, y de manera brillante.

La primera fue “Barrio Adentro”, que le permitió agrupar a diario y casi tiempo casi completo, en grandes instalaciones, a 17 de los 25 millones de venezolanos de menos recursos, con el pretexto de garantizarles atención médica, alfabetizarlos y hacer deporte.

Y siguieron decenas de más planes hechos en Cuba, como el Plan Esperanza, para formar a miles y miles de “luchadores sociales”; y la “Operación Milagro”, para dar atención médica, estomatológica y optometrista con ayuda de especialistas cubanos.

Aunque en México, la primera corcholata del presidente para sucederlo no esperó el regreso de su jefe de Cuba para implementar las ideas cubanas: la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ya instauró en la CDMX el plan “Barrio Adentro”.

El gobierno capitalino también cuenta con los planes de corte chavista ideados en La Habana, como “Jóvenes Unen al Barrio”, para la apertura de centros educativos y ocupan casi de tiempo completo de adoctrinamiento socialista a más de 30 mil jóvenes.

La idea es, en apariencia, incuestionable, porque supuestamente las “misiones” van dirigidas a brindar asistencia “al pueblo”, pero en realidad adoctrinan políticamente a los simpatizantes del gobierno, y fortalecen el tejido social del partido gobernante.

Déjà vu: todo salió de un viaje a Cuba.

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