Cinque Terre

Angélica Recillas

[email protected]

Licenciada en Comunicación.

Cuando Francisco Toledo se opuso al Tren Maya y AMLO lo ignoró

“Construir el Tren Maya va a ser un desastre ecológico”, declaró el artista plástico Francisco Toledo en una entrevista con el periódico La Jornada, publicada el 6 de febrero de 2019. En ella reiteró su petición al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador de hacer valer el derecho de las comunidades indígenas de las regiones afectadas, para otorgar o negar su consentimiento.

El también activista consideró que antes de realizar un proyecto de tal magnitud debía efectuarse una consulta seria y no ejercicios como los que se llevaron a cabo, en alusión a la consulta ciudadana a la que convocó López Obrador como presidente electo en noviembre de 2018  sobre sus proyectos prioritarios.

“Técnicos deben dar su opinión, así como biólogos y demás especialistas, para saber todo lo que hay que hacer antes de tocar la región”, manifestó el fundador del Patronato Pro Defensa y Conservación del Patrimonio Cultural y Natural del estado de Oaxaca (Pro-Oax).

En su opinión, no existía información suficiente y clara sobre las obras del  Tren Maya y se pronunció por un verdadero diálogo con las comunidades en el que se presente a detalle el proyecto, y de esa forma, desterrar la idea de que se trata de una imposición en beneficio de grandes empresarios y con afectaciones a los pueblos y al medio ambiente.

No era la primera vez que Toledo se manifestaba en contra del Tren Maya; en noviembre de 2018 firmó un desplegado, el cual suscribieron decenas de académicos e incluso instituciones como la Facultad de Ciencias de la UNAM. Más aún, en el documento aparecían los nombres de personajes como Jesús Robles, quien después ocupara un cargo en la SFP durante la gestión de Irma Eréndira Sandoval; Carlos Fazio, articulista de La Jornada ; la actriz Ana Francis Mor, actual diputada por Morena en el Congreso de la Ciudad de México y el actor Héctor Bonilla, quien abiertamente ha expresado su simpatía por López Obrador.

En el desplegado los firmantes expresaron su preocupación no únicamente por el Tren Maya, sino por el Corredor Comercial y Ferroviario del Istmo de Tehuantepec e hicieron un llamado a que no se realizaran dichos proyectos sin los estudios ambientales necesarios y sin garantizar el respeto a las reservas naturales y el patrimonio histórico del país.

“Creemos en la necesidad de resolver los problemas sociales y económicos que afectan a nuestro país. Pero también estamos convencidos de que el verdadero bienestar social con sustentabilidad ecológica no pueden derivar de la destrucción de la naturaleza ni del atropello al respeto elemental de los derechos de los pueblos y comunidades que habitan estos territorios”, se lee en el documento.

Aun cuando el desplegado firmado por Francisco Toledo, académicos y científicos, estaba redactado en un tono conciliador e incluso se hacía un reconocimiento a la decisión del gobierno electo de cancelar el proyecto del Aeropuerto de Texcoco, fue descalificado por López Obrador, quien dijo que a pesar de que reconocía que muchos de los firmantes eran personas inteligentes, aseguró que no estaban bien informados y les hacía falta “baño de pueblo”.

Cuartoscuro

El mismo día en que López  Obrador asumió la presidencia, Francisco Toledo le hizo llegar una carta en la que reiteraba su oposición a la construcción del Tren Maya sin tomar en cuenta, con seriedad, el parecer de las comunidades indígenas asentadas en las regiones por donde pasará. El mandatario no emitió pronunciamiento alguno.

El 5 de febrero de 2019, el sitio digital Animal Político publicó una entrevista con Rogelio Jiménez Pons, por entonces director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), instancia responsable de la ejecución del Tren Maya. En esa conversación el funcionario calificó a los críticos de esta obra como “santones de la ecología” que pretendían parar el proyecto a como diera lugar. En tono desafiante, manifestó que las comunidades indígenas tenían la disyuntiva de subirse al tren o dejar que éste se los llevara.

Tras las declaraciones de Jiménez Pons, Francisco Toledo dio a conocer una carta pública en la que deploraba las descalificaciones del servidor público e insistía en que el Tren Maya era un proyecto lleno de incertidumbre. Tras advertir de los riesgos ambientales que éste implicaba para las regiones involucradas, reiteró su llamado a consultar a las pueblos originarios directamente afectados por esta obra.

“¿Cómo puede darse un diálogo constructivo, como lo demanda hoy el pueblo de México, si un servidor público intenta descalificar de un modo tan indigno los cuestionamientos serios a una iniciativa plagada de incertidumbre? En nuestra opinión, la cuarta transformación de este país no ganará credibilidad si no es en boca de personas más agudas, más congruentes y mejor informadas que Rogelio Jiménez Pons”, se lee en la misiva.

López Obrador nuevamente guardó silencio. No dijo una sola palabra sobre los ataques de Jiménez Pons a los críticos del Tren Maya, ni la respuesta por parte de Francisco Toledo; tampoco dijo nada sobre la entrevista del pintor en La Jornada en donde dijo con toda claridad que el Tren Maya sería un desastre ecológico.

Aunque el presidente ignoró en vida las opiniones de Francisco Toledo sobre el Tren Maya, el 5 de septiembre de 2019, día en que el artista murió, lo definió como un defensor de la naturaleza. Esto molestó a la fotógrafa Graciela Iturbide, quien reprochó al presidente no haber contestado a ninguna de las cartas que Toledo le mandó, genuinamente preocupado por los efectos que el proyecto tendría en las reservas naturales del sureste.

Durante su participación en la presentación del proyecto multimedia “Derecho de Réplica. Hablan los pueblos”, en el Colegio de San Ildefonso el 15 de octubre de 2019, destacó que de nada sirve el reconocimiento presidencial a Toledo por su labor en favor de la naturaleza si no fue capaz de dar una respuesta a sus inquietudes sobre el Tren Maya.

Cuartoscuro

“Quiero decir que Francisco Toledo y Alfredo López Austin han luchado mucho para decir “no al Tren Maya”. Francisco Toledo escribió tres cartas a nuestro presidente, quien cuando murió dijo que él amaba la naturaleza, pero nunca fue capaz de contestarle una línea, ni un sí ni un no a las peticiones de Francisco y me supongo que a las de Alfredo tampoco.

No es justo que este señor se aproveche de la muerte de uno de nuestros grandes artistas, de gente que siempre ha luchado por la cultura, la educación, los pueblos indígenas, lo que ha hecho por Oaxaca y por todo México, todo lo que ha hecho por nosotros, y este señor presidente no fue capaz de contestar ni siquiera un sí o un no a sus cartas”, reclamó.

López Obrador no insultó a Francisco Toledo por su oposición al Tren Maya, simplemente lo ignoró. Hoy descalifica a los críticos del proyecto que tuvieron la osadía de grabar un video para expresar su preocupación por los daños que este proyecto está produciendo en la ecología del sureste.

Con su discurso aprendido, los acusa de haber callado por los daños que el NAIM ocasionaría en el lago de Texcoco. Miente. Al menos dos de los participantes en la campaña “Selvame del Tren”, se opusieron abiertamente al proyecto aeroportuario. Rubén Albarrán, vocalista del grupo Café Tacuba, participó en 2018 en la campaña “Yo prefiero el lago”, que organizaron los opositores al proyecto propuesto por el gobierno de Enrique Peña Nieto.

A su vez, hay evidencia hemerográfica del activismo de la actriz Ofelia Medina en contra del Aeropuerto de Texcoco desde que se intentó construir en el sexenio de Vicente Fox. Más aún, el Canal 14, que forma parte del Sistema Público de Radiodifusión (SPR), transmitió recientemente un documental sobre América del Valle, una de las dirigentes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, agrupación conformada por pobladores de San Salvador Atenco, férreos opositores al aeropuerto en aquella región. En el material se reconoce la participación activa de Ofelia Medina en aquel movimiento.

López Obrador no solo faltó a su promesa de no tirar ni un árbol para construir el Tren Maya, sino que ha dejado una vez más en claro que no acepta ninguna postura distinta a la suya. O las ignora como lo hizo con Francisco Toledo, o las desacredita como ahora lo hace con quienes respetuosamente le piden reconsiderar una parte del proyecto. Poco le importa el apoyo que en el pasado recibió de varios de ellos, hoy lo cuestionan y eso no lo soporta.

 

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password