Cinque Terre

Rubén Aguilar Valenzuela

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Consultor, profesor y articulista y exvocero presidencial

Convento de San Juan Bautista, Yecapixtla, Morelos

En 1994, 14 conventos del siglo XVI en las faldas del Popocatépetl fueron declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Éste es uno de ellos.

Toponimia

Yekapitztla es nombre de origen náhuatl. Sus raíces son: yeka-tl o eka-tl, “aire”; pitz-auak, “casa delgada”, y tla, “abundancia”, y quiere decir “lugar de sutiles aires”.

La versión de Vicente Reyes y Cecilio A. Robelo, aludiendo a Orozco y Berra, es que Yekapitztla viene de yakatl, “nariz”; pitz-tli, “hueso de mamey”, y tla, “abundancia”, para indicar que la gente de ese pueblo tiene las “narices aguileñas como hueso de mamey”.

Historia

Antes de la conquista

La primera población es de origen olmeca-xicallanca y contemporánea a la del sitio de Chalcatzingo. Hacia 1325 arribaron los xochimilcas, y más tarde el grupo tlahuica. Los mexicas conquistaron la localidad que se integró a los pueblos tributarios de su imperio.

Conquista

El pueblo se resiste, pero finalmente es vencido el 16 de marzo de 1521 por Gonzalo de Sandoval, quien hace una gran matanza. Hernán Cortés ve la ubicación estratégica del lugar y lo incluye en la propuesta de donación que solicita a Carlos V como parte del marquesado del Valle. En 1529 Cortés regresa de España con la cédula de donación. Yecapixtla pasa a ser una de las cinco villas del mismo.

El carácter estratégico del sitio lo convierte, primero, en cabeza de la región de la cuenca del río Amatzinac, receptora de los tributos regionales y, más tarde, en el centro regional del intercambio comercial, particularmente ganadero.

Chimalpahin menciona indistintamente a Yecapixtla como Coyohuacan, y dice que los pobladores eran muchos y que “andaban con aderezo labrados de metal en las narices a honra del diablo”. Por eso llamaron al lugar Yacapichtlán, como lo menciona Gutiérrez de Lievana en la relación de Acapistla de 1580.

Colonia

En 1525 fue doctrina o vista de los franciscanos. Fray Jorge de Ávila llega al lugar en 1535 o 1537. Es el fundador y constructor del conjunto, y en 1540 se le nombra provincial. Es una obra de la Orden de San Agustín de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús. El edificio actual estaba prácticamente concluido en 1586 cuando Ponce lo visita.

Federico Gómez Orozco plantea que “la primera iglesia techada de zacate se incendió. En la segunda iglesia se siguió la traza de la de México”. Si se refiere al establecimiento agustino en México que inicia en 1541, a Yecapixtla hay que fecharla después de ese año (Kubler).

A finales del siglo XVI, el monasterio comenzó a perder ascendencia sobre la población por el predominio de los sacerdotes seculares en la región y el surgimiento de la actividad industrial en Cuautla hacia donde se traslada la población.

Del conjunto, la Relación de Cuernavaca de 1743 dice: “…a ocho leguas de esta cabecera (Cuernavaca), está el curato de Yecapixtla, convento de religiosos del Señor San Agustín, uno de los templos más pulidos de este reino, con una iglesia fortísima, labrada con tal curiosidad que hasta las rejas de las ventanas son de piedra, como las barandillas del coro y el púlpito, todo tan pulido que con un buril no se pudiera realzar más sus labores, como los lasos de las bóvedas y escaleras del convento”.

Descripción

Atrio

Se conserva la traza del siglo XVI. Está bardeado y las paredes rematan con almenas. Es de forma rectangular y de grandes dimensiones. Hay dos entradas, la principal y una lateral sobre el lado izquierdo que está de frente a la iglesia.

Cruz atrial

La cruz del siglo XVI es muy elaborada; tiene relieves que recuerdan la Pasión: la lanza, una custodia, la corona de espinas, y remata con la cartela INRI (Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum). Al fondo, la entrada principal, que es del siglo XVI con un arco de medio punto.

Capilla abierta

Se encuentra arriba del segundo arco de la portería. Es también un arco que ahora está tapiado y se enmarca por dos contrafuertes rematados con almenas.

Capillas pozas

Las cuatro capillas del siglo XVI se conservan en las esquinas del atrio. Son como esta.

Iglesia

Exterior

La fachada, los arcos de la portería del convento y la capilla abierta. Detrás, la torre.

La fachada consta de cuatro elementos: la portada, el rosetón, el remate almenado y dos contrafuertes que la enmarcan.

Al centro la portada que tiene dos cuerpos y un remate. En el primero un arco de medios puntos enmarcado con dos pares de columnas estriadas, divididas a la mitad, que descansan sobre zócalos. A los lados del arco central dos querubines. Entre las entrecalles que forman las columnas hay nichos con doseles en forma de concha. Los dos de abajo tienen repisas. Ahora no tiene imágenes.

En el segundo, que es un rectángulo, al centro está un nicho. Ahora no tiene imagen. A sus lados dos escudos. A la izquierda el corazón de la Orden de San Agustín (OSA) y a la derecha las llagas sangrantes y la cruz de la Orden de Frailes Menores (OFM). La portada cierra con un frontón que al centro tiene un crucifijo. El estilo de la portada es plateresco claramente europeo. El labrado es muy fino.

Parte de la fachada también es el rosetón de la ventana del coro. Está labrado en piedra. El círculo externo tiene relieve de vegetales. El estilo es gótico flamígero. Es una pieza de gran calidad y muy bella.

La fachada termina con un remate de una cornisa adornada con perlas del gótico isabelino. Sobre ellas están las almenas. Al centro un garitón. La fachada toda está enmarcada por dos contrafuertes esquinados, herencia de la Europa del siglo XV, que rematan con pináculos con cuatro almenas en punta por cada lado y una central más elevada.

Remate de la fachada principal

La fachada lateral, de la puerta del Evangelio, cuenta con dos elementos: la portada y la ventana. La portada está compuesta por un arco de medio punto. La moldura tiene una secuencia de relieves formada por un querubín, una armadura, un escudo con una flor, un hacha sobre la que se apoya un carnero con dos antorchas y espadas, un escudo rectangular con dos espadas y un corazón atravesado por dos flechas. El estilo es plateresco renacentista (ver las siguientes fotografías).

Las columnas platerescas adosadas a la pared que enmarcan la portada están decoradas con estrías, guirnaldas y motivos vegetales. Estas sostienen la cornisa que remata el conjunto. Es un trabajo muy fino.

El otro elemento de la portada lateral se encuentra en esta ventana que está arriba de la misma. Es una ventana ajimezada con dos arquillos largos de medio punto, y sobre ellos otro semicircular. La ventana de piedra labrada está encerrada, o enmarcada, en un arco de medio punto que se integra a la pared. En el remate del muro hay almenas.

A la izquierda de la fachada lateral (puerta del Evangelio) se encuentra esta ventana que es igual a la de la fachada. En la parte superior se pueden ver las almenas que rodean la iglesia.

Interior

Es de una nave. Del siglo XVI solo se conservan las nervaduras góticas del presbiterio. El altar mayor es neoclásico de finales del siglo XIX o principios del siglo XX. En las paredes altares laterales también neoclásicos sin ningún valor. En los siglos XVI-XVII hubo pinturas europeas que ahora se encuentran en el convento de Cuernavaca junto con una colección de pinturas de los apóstoles.

En el presbiterio se conservan las nervaduras góticas de piedra del siglo XVI. Ahora están pintadas. Es una estructura muy elaborada.

Pila bautismal doble del siglo XVI. Los cuatro personajes que adornan la pila pueden señalar los puntos cardinales o tienen relación con la cosmología indígena.

 

A la derecha de las otras pilas se encuentra esta que considero es también del siglo XVI. La pieza donde está el cirio pascual puede ser prehispánica.

El púlpito es del siglo XVI de estilo gótico con elementos renacentistas. Es una pieza única y notable del arte colonial.  Se pueden ver el escudo de la Orden de San Agustín (OSA) y el monograma de Jesús.

Acceso al púlpito.

La nervadura gótica del siglo XVI del bajo coro. Así se debió haber visto la nervadura del ábside.

El coro tiene una baranda con balaustres de piedra sobre los que corre una cresta de flores de lis. Es como el púlpito una pieza única del arte colonial del siglo XVI.

Convento 

El patio es cuadrado y al centro una fuente. Solo tuvo claustro bajo con cuatro arcos de medio punto en cada lado. Son de mampostería. La parte superior a los arcos es muy alta. Eso da lugar a pasillos con techos también muy altos. Entre los arcos hay contrafuertes adosados a los pilares que sostienen a los mismos.

 

Puerta de entrada al claustro

Vista exterior e interior

 Ventana en el vestíbulo de entrada al claustro

Pintura del siglo XIX

Reloj de sol sobre un contrafuerte

 

Murales

Murales en las paredes y techo del bajo coro. Se alternan el escudo de la Orden de San Agustín con los monogramas de Jesús y de María. Están restaurados.

Las nervaduras del bajo coro son góticas del siglo XVI

Detalle del fresco del bajo coro. Anagramas de Jesús y de María

Murales en los corredores del claustro. Imágenes de santos de la Orden de San Agustín. Están restaurados.

Las bóvedas de cañón de los corredores están decoradas con murales de figuras geométricos y una cenefa que intercala el escudo de los agustinos (un corazón atravesado por tres espadines) y el monograma de Jesús (IHS). Estos se combinan con motivos vegetales de carácter renacentista. A la cenefa la limitan dos largos rosarios.

Comentario

El conjunto es impresionante. Es sin duda uno de los grandes conventos del siglo XVI por su dimensión y belleza. En Yecapixtla se combinan los estilos renacentistas, en su versión plateresca, el gótico y también el románico. La mezcla de estilos se ven en las fachadas y en el claustro.

La fachada de la iglesia, con su extraordinaria portada plateresca renacentista y el rosetón de la ventana del coro, luce mucho. Llaman la atención la forma y las dimensiones del atrio con las bardas almenadas, las capillas poza, la cruz atrial y la capilla abierta tapiada en el segundo nivel. Las nervaduras y los murales del bajo coro son muy buenos. También el púlpito y la balaustrada del coro.

El claustro es de un solo nivel y los arcos son altos. Pienso que es una obra menor en relación a la iglesia. La estructura es austera y recia. Los murales de los corredores son coloridos. Hay murales en buen estado, pero otros en condiciones lamentables.

En 1975 visité por primera vez el convento y lo hice en compañía de los integrantes de la Comunidad del Ajusco cuando era jesuita. Recuerdo que en esa época ya el nivel de conservación era bueno. Lo he vuelto a visitar en 2002, 2007, 2008 y 2014. En la última visita estaba la exposición Miradas ineludibles, curada por Graciela Iturbide. Son fotografías de los conventos del siglo XVI de personas de las comunidades donde estos se encuentran. Antes participaron en talleres. Los conventos son muy “fotogénicos”.

Fuentes

Notas de las visitas.

Kubler, George, Arquitectura mexicana del siglo XVI, FCE, México, 1983.


Twitter: @RubenAguilar

 

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