Cinque Terre

Rubén Aguilar Valenzuela

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Consultor, profesor y articulista y exvocero presidencial

Convento de Todos los Santos

Zempoala, Hidalgo

De 2015 es la declaratoria del Acueducto del padre Tembleque como Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco. Dentro de esta se encuentran 6,540 hectáreas de zona de protección y 34,820 de zona de respeto. Dentro de la declaratoria está el conjunto conventual.

Toponimia

Del náhuatl cempohualli, que significa 20, y la terminación tlan, cambiada a llan, lugar. La palabra cempoallan se traduce como “lugar de 20”, esto es, el sitio donde se hace mercado cada 20 días. Los meses del calendario náhuatl eran de 20 días.

Historia

En 1540 los españoles se establecen. El primer encomendero es Juan Pérez de Gama, quien renuncia a sus derechos a favor de Rodrigo de Sandoval. En este mismo año llegan los franciscanos a evangelizar en la región. Vienen del convento de Tepeapulco. Estos abandonan el lugar y se establecen los agustinos quienes construyen casa. El prior es fray Nicolás de Agreda, que el año siguiente fue designado procurador para ir a Castilla.

La población era muy numerosa en Zempoala y sus pueblos vecinos y en 1553, los agustinos, ante el poco número de frailes, abandonan el sitio y en ese mismo año los franciscanos vuelven, para atender las necesidades de la población. Para eso los frailes de Otumba establecen un acuerdo de enviar de los suyos a Zempoala a cambio de derechos de agua. En 1557, por orden de la Corona se establece la Congregación de Todos los Santos, que congrega a los poblados de Tecpiulan, Tlaquilpan, Tzacuautlan y Cempohauallan. Eran tres mil tributarios.

Entre 1570 y 1580 los franciscanos construyen el conjunto conventual. Kruger dice que la obra inicia al terminarse el acueducto, pero de acuerdo al Códice franciscano es en 1569, por lo que el conjunto se pudo haber iniciado en el último año de la construcción del acueducto. Vetancurt de la iglesia dice: “de bobedas y de admirable fabrica, tan fuerte y vistosa que parece acabada de hazer en la hermosura, el Convento y su vivienda muy alegre”.  Para 1585 es seguro que ya estaba terminado.

En ese mismo año los franciscanos abandonan el lugar y llegan otra vez los agustinos, que imprimen su sello misional y hacen algunas modificaciones al convento. La parroquia se entrega al calero secular en 1753. El primer párroco es el presbítero Esteban Mateos.

Descripción:

 – Atrio

Está bardeado y tiene dos entradas. La principal con tres arcos de medio punto. Se sostienen en columnas de sección circular con fustes lisos y capiteles estilo jónico.

Dimensiones del atrio
Entrada lateral.

 

 

 

-Cruz atrial

Es del siglo XVI. Es una cruz cogollada, que simula los cogollos o renuevos de árbol. La base es cuadrada y en cada lado hay rosetones en un marco de piedra ya muy desgastada. La inscripción INRI apenas visible. Lo siglos a la intemperie y la calidad del material han provocada el deterioro de la cruz.

 

 

 

 

 

-Capilla abierta

Es del siglo XVI. Tiene tres grandes arcos de medio punto. Después se convierte en la capilla de la Virgen del Refugio, que en 1985, un incendio la destruye casi por completo. El techo ya no se encuentra y solo están las columnas, y se conserva la huella de los tres arcos en el muro del fondo. El vano medio tiene una portada posterior al siglo XVI. Es un arco de medio punto y en la parte de arriba una ventana. Debe ser del siglo XVII.

 

Desde la capilla abierta: vista de los contrafuertes

 

 

Arco de medio punto que se sostiene en dos columnas. Fustes y capiteles sin adornos. Es el de la izquierda. Los tres son iguales.

 

 

-Portal de peregrinos

Tiene cuatro arcos peraltados que se sostienen en columnas con fustes y capiteles sin adornos. Arriba de los arcos, se encuentran gárgolas para el desagüe del techo del pórtico, todo rematado por una cornisa con molduras. Al fondo, bancas para el descanso de los romeros, y a la izquierda la puerta para el ingreso al claustro.

 

 

 

 

Iglesia

El conjunto es uno de los llamados conventos fortaleza, con grandes contrafuertes. 

Exterior: La fachada tiene tres elementos: la pared vertical enmarcada entre la torre y un contrafuerte, la torre, la ventana del coro y la portada.

El estilo es renacentista. La portada es un arco de medio punto con doble fila de casetones enmarcados en dos pilastras de capiteles corintios de fustes estriados que se asientan en molduras circulares y sobre plintos cuadrados. Sobre las pilastras un friso que descansa sobre modillón dentado. Sobre las cornisas dos encima de bases cuadradas que tienen un casetón en cada uno de sus tres lados. Luego está ventana del coro con arco un tanto rebajado y abocinado en cuatro luces.

La torre es rectangular y tiene tres niveles. El primero, el más grande, es la base; el segundo es el campanario y en el tercero se localiza un reloj con números arábigos. El remate es un piramidión de aristas curvas sobre la que se ha colocado una cruz.

En el muro izquierdo está la otra portada, también de estilo renacentista. Es un arco de medio punto enmarcado en dos pilastras de fustes acanalados. Sobre las pilastras, un friso que descansa sobre modillón dentado.

 

Contrafuertes y ventanas de la pared izquierda

Interior: La planta es de una sola nave, y está cubierta con bóvedas nervadas de estilo gótico. Los arcos se encuentran sobre pilastras con capiteles dóricos; los de la ábside son de medio punto. El presbiterio se levanta sobre una escalinata de seis peldaños el altar mayor es neoclásico. No existe el altar original del siglo XVI.  La bóveda del coro y el bajo coro tienen nervaduras góticas como la nave central.

Estructura original del siglo XVI

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Santo Entierro del siglo XVI o XVII
El altar mayor

 

– Convento

La planta el claustro es cuadrada. En cada lado del claustro alto y bajo hay tres arcos de medio punto. Y son iguales en los dos niveles. Son de cantera. Las columnas circulares con capiteles de estilo dórico. Las bases con doble moldura desplantadas sobre sillares cuadrados. En el claustro alto hay un barandal del que asoman las bases de las columnas. Al remate, una cornisa y las gárgolas para el desagüe.

 

Claustro bajo
Flor del arco de la puerta. Diseño tequiqui de manos indígenas

-Murales 

Pared derecha del presbiterio, siglo XVI
Murales en la pared izquierda del presbiterio. Son del siglo XVI

 

Cenefa en los muros de la iglesia. Del siglo XVI

 

– Grafitis

Los hay como en el convento de Teteapulco. Se encuentran en diversos lugares del conjunto. Llaman la atención los cuatro ubicados en la parte alta de la torre, casi al llegar a la plataforma de las campanas. Fueron grabados mediante un objeto punzante sobre el aplanado de cal.

La figura uno representa un ensayo del rito de los voladores de Papantla. La dos muestra la fachada de la iglesia. La tres el rito completo de los voladores de Papantla. La cuatro muestra en un poste vertical, trazado dos veces, una compleja figura en la punta, un conjunto de líneas cruzadas y varias líneas oblicuas, de las cuales cuelgan dos extraños peces. (No los vi).

– Fray Francisco Tembleque

Nació en Tembleque, Toledo, España, 1510, y muere en Puebla, México, 1589 ó 1590. De joven ingresa a la Orden de los Fraile Menores (OFM). Llega a la Nueva España a principios de 1542, cuando contaba con 32 años de edad. Vivió en el convento de Zempoala y en el de Otumba.

En la zona hay problemas de agua potable. A 1541 se remonta el proyecto de la construcción de un acueducto que llevara agua a Otumba y Zempoala. Es cuando fray Jacobo de Testera informa a Carlos V sobre la necesidad de esta obra. En 1542 el rey emite una real cédula a través de la cual exenta a los habitantes de Otumba y su provincia a pagar el tributo real por un periodo de tres años, a cambio de participar en la construcción de un acueducto.

Por alguna razón estas obras nunca se emprendieron. Se sabe con certeza que en 1553, nueve años más tarde, las autoridades de Otumba se presentan ante el virrey, Luis de Velasco, al que llevan la cédula de 1542. La ejecuta y libra a la población de Otumba de pagar el tributo durante tres años, tiempo que se estima duraría la obra. Fray Tembleque, junto con Juan de Zarza de Agüero, se hacen responsables de trazar el recorrido del acueducto y diseñar la conducción y distribución del agua, controlando su volumen y presión.

Fray Tembleque tenía conocimientos de arquitectura e hidro mensura. Testigos de la época lo describen midiendo, pesando y nivelando el agua y refieren las consultas que en 1564 y 1566 le hicieron los regidores de la Ciudad de México en su calidad de experto en la conducción de aguas.

El acueducto se construye de 1554 a 1570. La obra dura 17 años. Bajo la conducción de fray Tembleque participan 40 comunidades indígenas que aportan 400 canteros, ayudantes, albañiles, peones, carpinteros y, el financiamiento provino de las mujeres de esos pueblos quienes produjeron textiles en excedencia para realizarlos mercantilmente en los “tianguis” para financiar las obras. El virrey da la autorización de construcción, pero no recursos para la construcción.

La obra posibilitó llevar agua a pequeñas poblaciones del yermo Altiplano mexicano, ubicadas entre las faldas del cerro El Tecajete, de donde procedía el agua, hasta la población de Otumba, actualmente en el Estado de México. El acueducto tiene una longitud de 48 kilómetros con seis arquerías monumentales, la más importante la de Santiago Tepeyahualco, en el actual Municipio de Zempoala, Estado de Hidalgo. El acueducto cruza los municipios de Nopaltepec, Otumba y Axapusco, en el Estado de México, así como los de Tepeapulco y Zempoala, en Hidalgo.

El Rollo de Zempoala

Este elemento es una mojonera para indicar la jurisdicción ya sea municipal, realenga o abacial. Para el caso conmemora la inclusión de Zempoala a la jurisdicción de la Corona. Es una costumbre del medioevo, de manera particular de Castilla. La inscripción dice: “Esta obra mando hazer el Magº. Señor Ioan de Pineda, corregidor por su Mª”. Es único en México. Es más grande que los que se encuentran en España.

La fecha de edificación es muy probable sea después de 1550. Es cuando empieza a expirar la encomienda y los pueblos quedan bajo la jurisdicción directa de la Corona como corregimientos. No debió ser después de 1580. Es una escultura hispanomexicana. Hay elementos españoles, el león que sostiene al Estado e indígenas, los tigres.

 

 

Comentario

El conjunto tiene las características de los conventos fortaleza. Se conserva una gran parte de la estructura del conjunto conventual construido por los franciscanos entre 1570 y 1580. La portada principal y la lateral son renacentistas de gran calidad. Su elegancia llama la atención. La torre es peculiar y se asemeja a la de Tecamachalco. Recuerda los minaretes del Islam. El claustro es muy acogedor. La capilla abierta requiere ser reconstruida en su forma original. Es una estructura muy bella. Aquí vivió fray Francisco Tembleque. Gocé mucho la visita. Esta arquitectura me dice mucho. La primera vez que estuve aquí fue en 1979.

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– Visitas: 1979 (Septiembre); 1979 (Octubre); 2000 (15 de noviembre)

– Fuentes consultadas

-Kubler, George, Arquitectura mexicana del siglo XVI, FCE, México, 1983.

-Castañeda de la Paz, María, “El Acueducto del Padre Tembleque en Otumba y Zempoala. Patrimonio de la humanidad por la UNESCO”, Arqueología Mexicana núm. 143, pp. 71-75.

-Boletín de prensa, INAH, 05.07.15

-Notas de la visita.

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