Cinque Terre

Rubén Aguilar Valenzuela

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Consultor, profesor y articulista y exvocero presidencial

Convento de San Juan Bautista

Coyoacán, Ciudad de México

Toponimia

Del náhuatl cóyotl, coyote, y la partícula locativa can, lugar.

Se traduce como lugar de los dueños de coyotes o lugar de coyotes. El glifo Coyohuacan es la imagen de un coyote con un círculo en el vientre.

Historia

Hernán Cortés, ocho años después de consumada la conquista, otorga a los franciscanos un terreno muy grande. En el lugar había un adoratorio indígena y sobre él se edificó la iglesia y el convento. La primera evangelización es de la Orden de los Frailes Menores (OFM), pero a partir de 1528 la asume la Orden de Predicadores (OP). Los dominicos son quienes inician la construcción de la actual iglesia y convento.

De acuerdo a George Kubler, no hubo construcción importante hasta la llegada de fray Ambrosio de Santa María, que tomó hábitos en 1553 y murió en 1592. En 1560 este fraile construyó un templo de tres naves y columnas de cantería. Se piensa que en los trabajos pudo también participar el arquitecto civil Ginés de Tala. La iglesia fue abovedada, pero al quitarse la cimbra el techo se vino abajo. En 1603 la comunidad seguía sin iglesia. La capilla mayor estaba en la portería.

El convento es obra de fray Juan de la Cruz. En 1588 la edificación estaba en proceso, pero en el terremoto de ese año se cayó mucho de lo que estaba en construcción (George Kubler). Fray Juan muere en 1597. Él tomó los hábitos en México en 1537. También construyó los conventos de Izúcar, de Tetela del Volcán y de Nuestra Señora de la Piedad de Ahuehuetlán.  El templo seguía sin techumbre en 1603, lo que obligó a que la capilla abierta siguiera en uso por unos años más.

A lo largo de casi 500 años el edificio y su entorno ha sufrido muchas transformaciones y poco queda de la estructura del siglo XVI. En 1804 se reedificó la iglesia, que fue remodelada de 1926 a 1947. En 1918 se dividió el atrio, para dar paso del tranvía eléctrico y a los autos. De un lado quedó lo que ahora es el atrio y en la otra lo que es la plaza frente a la iglesia y la que está al lado izquierda de la misma. En 1934, el conjunto fue declarado Monumento Histórico. La iglesia en la actualidad está en manos de los franciscanos.

La evangelización de los franciscanos y dominicos en Coyoacán

Los franciscanos 

Fray Martín de Valencia, superior de los primeros 12 franciscanos que llegaron a la Nueva España, fue quien primero estuvo en Coyoacán a finales de 1524 o principios de 1525. Estuvo acompañado de otro fraile que pudo haber sido fray Luis de Fuensalida o fray Francisco Jiménez. Poco después los franciscanos instalaron una vicaría dependiente del convento grande de México en las cercanías del centro ceremonial de Coyoacán.

El sitio exacto del convento incipiente todavía no se conoce. El entorno inmediato a la actual Plaza de la Conchita o la Limpia Concepción parece el más viable. Entre 1525 y 1528 los franciscanos estuvieron a cargo de la evangelización en Coyoacán y el área circundante. Dada la escasez de frailes, recurrieron al sistema de visitas en los lugares más sobresalientes.

Fray Francisco Jiménez era guardián del convento de Coyoacán en 1531; dos años después lo sucede fray Jacobo de Testera, que ese mismo año es electo electo como el cuarto superior de los franciscanos en Nueva España. Entre 1534 y 1535 los franciscanos tomaron la decisión de abandonar su casa en Coyoacán.

Los naturales principales de Coyoacán y Tacubaya, poblaciones que formaban parte del corregimiento coyoacanense, demandaron a Cortés ante los miembros de la segunda Real Audiencia por la usurpación y despojo de casas y predios en la jurisdicción.

Este pleito determinó la salida de los apoderados del conquistador de Ecatempan y Tlaxcaltitlan en tanto había una resolución definitiva. Los frailes menores no deseaban inmiscuirse en el caso y optaron por dejar el lugar. El litigio continuaba sin resolución en 1559, pero al parecer los naturales obtuvieron fallo a su favor.

Los dominicos 

Los dominicos llegaron a la Nueva España en 1526 a la cabeza de fray Tomás Ortiz. La enfermedad y muerte de la mayor parte de éstos detuvo su labor por dos años la labor misional. De los doce primeros sólo quedaron tres en la Ciudad de México. Fray Tomás regresó a España por más misioneros. A fines de 1528 llegó un segundo grupo de 24 dominicos más, ahora con fray Vicente de Santa María a su cargo. Estas circunstancias determinaron que la casa de Coyoacán no pudo establecerse sino hasta los primeros meses de 1529.

A cierta distancia al poniente de la fundación franciscana, los dominicos erigieron su convento dedicado a Juan el Bautista. De esta forma, franciscanos y dominicos coexistieron en Coyoacán por algunos años.

Hacia 1551 dio comienzo el convento de San Juan Bautista con la edificación de una capilla abierta. Antes de esa fecha los dominicos debieron habitar en una casa sencilla y contar con una iglesia levantada con materiales perecederos. Los naturales estaban afanados en la edificación de las casas del marqués del Valle de Oaxaca en la Ciudad de México y con las cargas impuestas por virreyes y oidores. Ambrosio de Santa María, Domingo de la Anunciación y Tomás de la Corte fueron los tres dominicos que velaron por la construcción de templo y el convento (Jaime Abundis).

Descripción

Atrio

El atrio original fue muy grande. Ahora está dividido. Una parte es la actual Plaza de Coyoacán y la otra es el espacio empedrado frente a la iglesia. La entrada del atrio original tiene dos arcos de medio punto con una columna estriada al centro. Las jambas de ambos lados están esculpidos ángeles de clara manufactura indígena (Manuel Toussaint). El estilo plateresco, está a la entrada de la Plaza de Coyoacán. En 2013 se realizaron obras para darle su nivel original.

En el conjunto conventual hubo capilla abierta y capillas posas, pero ya no existen.

Cruz atrial

Portal de peregrinos

Está a la derecha de la iglesia y tiene ocho arcos de medio punto. Son del siglo XVI.

Iglesia 

Exterior

La portada en piedra abraca toda la fachada. Tienen tres calles y tres niveles. En el primer nivel la puerta que es un arco de medio punto enmarcado en dos grandes columnas dobles con nichos en los que no hay imágenes. En el segundo nivel la ventana del coro enmarcado en dos columnas dobles con dos nichos en los que no hay imágenes. El tercer nivel es el remate con un nicho al centro que no tiene imagen.

A la izquierda la torre que debe ser ya del siglo XVIII. Tiene tres cuerpos. Los dos últimos con arcos de medio punto alargados. Remata en una cúpula. A la izquierda de la torre un arco muy elaborado que debe ser de finales del siglo XVI.

Según Manuel Touissaint, el estilo es claramente renacentista y no plateresco como algunos dicen. En la portada está la fecha de 1582.

En los capiteles de las columnas del primer nivel se ven el monograma de la Virgen y el escudo de la Orden de Santo Domingo. La portada es muy elegante.

Interior

Ahora en el interior se puede ver muy poco de la iglesia original del siglo XVI. La planta original fue basilical, pero en 1933 se redujo a solo una nave techada con una bóveda pintada por Juan Faberegat con escenas de la vida de Jesús. Hay altares de estilo churrigueresco de tiempos distintos.

Convento

Es de la segunda mitad del siglo XVI. Tiene claustro alto y bajo. En ambos hay cinco arcos de medio punto. Los del claustro bajo son de piedra y los del alto de mampostería. No tiene barandal. El patio es cuadrado. En el primer nivel está la sala de profundis. El techo es de viguería y artesonada de madera y en la parte alta de las paredes del salón hay frescos del siglo XVI. Es una viñeta que recorre todo el salón y el elemento central es un ángel.

Comentario

Los visitantes del conjunto conventual asumen que en el siglo XVI fue franciscano como ahora lo es. No saben que el original fue de la Orden de Predicadores (OP), los dominicos.

El atrio empedrado frente a la iglesia luce mucho. Los arcos de entrada están al inició de la Plaza de Coyoacán. El espacio deja ver muy bien la fachada-portada de estilo renacentista que es muy elegante.

El convento conserva sus arcos y columnas originales del siglo XVI. A pesar del paso del tiempo y al estar en medio de una ciudad en contantes cambios, el conjunto conventual se ha podido conservar.

Fuentes consultadas

-Notas de mis visitas.

-Toussaint, Manuel, Arte Colonial en México, UNAM, México, 1974.

-Kubler, George, Arquitectura Mexicana del Siglo XVI, FCE, México, 1983.

-Abundis, Jaime, “La evangelización del área coyoacanense en el siglo XVI”, Arqueología Mexicana núm. 129.

Visitas

En 1972 hice la primera vista con intención de conocer el conjunto. A partir de esa fecha he estado en muchas ocasiones. En 2014 hice una visita con mucho cuidado. Después de esa vez también lo he visitado con frecuencia.


Twitter: @RubenAguilar

 

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