Cinque Terre

Rubén Aguilar Valenzuela

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Consultor, profesor y articulista y exvocero presidencial

Convento de San Antonio de Padua

Izamal, Yucatán


Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

– Toponimia

 Itzamná o Zamná en maya yucateco significa “rocío del cielo”. Era el nombre del sacerdote divinizado que se veneraba en éste lugar.

 – Historia

  • Época prehispánica

Los inicios de la ciudad son de 750 a.C. en el periodo Preclásico. La fundación como tal ocurre con la llegada de los chanes y más tarde, hacia 550 d.C., es dominado por los itzaes. Zamná, es el nombre de un sacerdote que llega con los chanes, que es divinizado y pasa a integrar el panteón de los dioses mayas. Aquí vive y muere.

Entre 150 a.C. y 500 d.C. se construyen los edificios más relevantes y también una red de sacbeo’ob (caminos) que les permite dominar un territorio de seis mil kilómetros cuadrados al norte de la península de Yucatán, que se conoce como la provincia de Aj K’in Ch’eel. Izamal, al igual que otras grandes ciudades, fue abandonada parcialmente después de la destrucción de la liga de Mayapán, en el siglo XII ya en el Periodo Posclásico. A la llegada de los españoles el lugar se hallaba prácticamente deshabitado.

En el siglo XVI el material con el que estaban construidas las pirámides se utilizó para edificar los edificios y las viviendas de la ciudad española.

  • Época colonial

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

Entre 1543 y 1549 se establece el sistema de la encomienda. En 1549 llegan los primeros franciscanos a la región que son fray Lorenzo de Bienvenida y fray Diego de Landa, que pertenecen a la Provincia de San José de Yucatán. El diseño del conjunto conventual es obra del arquitecto fray Juan de Mérida. En 1553 se empieza a construir y en 1561 lo termina fray Francisco de la Torre. Fue el quinto que se construyó en Yucatán. Se edificó sobre el templo P’a’ap’ Jool Cháak o “La casa de los rayos” dedicado a Zamná. Se rebajó para hacer un terraplén de 12 metros de altura sobre el nivel de la calle.

Descripción

Plano del conjunto

– Atrio

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

El conjunto está construido sobre una pirámide y se tiene que ascender, para ingresar al atrio. El acceso a la entrada principal es por una rampa y hay otras a los lados.

Como esta, hay dos entradas en el atrio/Rubén Aguilar V.

El atrio es de forma rectangular y tiene 7,806 metros cuadrados. Se le ubica como el segundo más grande del mundo después de la Plaza de San Pedro, en Roma. En sus cuatro costados está rodeado por una arcada de 75 arcos de medio punto; 26 ubicados frente a la fachada del templo (oriente), 25 al poniente, 13 al norte y 11 al sur. En 1618 se terminaron las galerías de la arquería. La distribución asimétrica no se ve a primera vista. El atrio con sus galerías son el elemento más relevante del conjunto.

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

 

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

 

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

 

– Capilla abierta

Está en la parte de atrás del conjunto conventual.

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

La capilla abierta es la estructura que se ve a la izquierda. Ahora tiene una pared y es una pequeña capilla.

– Capillas pozas

Hay cuatro capillas pozas muy sencillas que pasaron a formar parte de las galerías que constituyen las arcadas. Esto sucedió a principios del siglo XVII.

La construcción en el exterior tiene contrafuertes y almenas / Rubén Aguilar Valenzuela
  • Exterior 

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

La actual fachada es de fines del siglo XVIII. Es una gran pared con cinco espadañas y la torre de la izquierda. Al centro una ventana grande. Ahora tiene un vitral con la imagen de Nuestra Señora de Izamal, Patrona de Yucatán. Está la arcada, que también forma parte de la fachada, y dentro de esta se encuentra la portada en piedra de estilo renacentista del siglo XVI.

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

 

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

 

Mural al lado de la portada
  • Interior

Es de solo una nave. El techo del presbiterio es una bóveda doble nervada y el resto de la nave es un techo de cañón corrido. En el altar mayor hay un retablo de estilo barroco del siglo XVIII dedicado a la Purísima Concepción. Tiene dos cuerpos y un remate y cinco calles con pinturas con escenas de la vida de Jesús. En el remate, parte superior, se representa la Coronación de la Virgen como Reina del Cielo y abajo está la imagen de la Virgen de la Purísima Concepción, escultura traída por fray Diego de Landa de Guatemala junto con otra igual que fue a Mérida.

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

El 16 de abril de 1892, la imagen de la Virgen en el altar mayor se quema y las autoridades eclesiásticas deciden que la Virgen que se encuentra en Mérida se traslade aquí, para remplazarla. Es la que ahora se ve. Del siglo XVI hay una imagen de un cristo negro.

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

– Camarín de la Virgen    

En la parte posterior del altar mayor está el camarín de la Virgen que tiene un retablo policromado con columnas en estípite. Al centro el espacio dedicado a la virgen aunque la imagen se encuentra en el retablo que está en la iglesia. Hay 19 pinturas con escenas de la vida de la Virgen y dos medallones. Debe ser una obra del siglo XVIII.

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

 

Vestido de la Virgen

– Convento

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

El convento tiene dos estructuras. En la primera, la principal, hay un patio de forma cuadrada. Tiene claustro bajo y alto. Hay tres arcos de medio punto en cada lado. Todos es de mampostería. Es una construcción muy austera.

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

 

Foto: Rubén Aguilar Valenzuela

La segunda estructura tiene forma rectangular. Sólo tiene el claustro bajo. Arcos de medio punto con columnas de piedra. Éste debe ser de mediados o finales del siglo XVII.

– Murales

 El interior del convento hay pinturas murales del siglo XVI y XVII. Están a la entrada del convento. Son escenas de la vida de los franciscanos.

 – Comentario

El convento lo he vistado seis veces. La primera en 1972 y la última en 2019. El emplazamiento del convento con el atrio y la arcada es espectacular. A lo largo de los siglos el conjunto ha vivido muchas modificaciones arquitectónicas.  Entre estas la arquería del atrio que articula el portal de la iglesia, la capilla abierta y el convento; la construcción del camarín de la Virgen; los accesos al atrio y sucesivas remodelaciones a la fachada. Los cambios obedecen al propósito de mantener el prestigio religioso del lugar que era conocido desde la época prehispánica.

Claustro bajo / Rubén Aguilar Valenzuela

Izamal es Pueblo Mágico y es muy bello. La arquitectura de casas y edificios se ha conservado. La ciudad presume que en ella convive la arquitectura prehispánica, colonial y moderna. La ciudad ha conservado la traza colonial española que es una de las aportaciones de la España del siglo XV-XVI al mundo. Todas las edificaciones del pueblo están pintadas de ocre. Es también el color del convento y la iglesia. Se han conservado muchas construcciones coloniales. La arcada del centro es de finales del siglo XVIII y principios del XIX.

Siempre que visito Izamal y el convento me quedo con ganas de conocer más a fondo la historia del lugar y del conjunto conventual. Voy a buscar literatura, para preparar una próxima visita.

– Museo

 Hay un pequeño museo. Las piezas son los distintos ajuares a lo largo de los años.


 Fuentes consultadas:

  • Mis notas de las distintas visitas.

Twitter: @RubenAguilar

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