Cinque Terre

José Yuste

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Analista financiero.

Comienzan industrias a quejarse

Desde luego debemos apoyar la lucha contra el huachicol, y la decisión que está tomando López Obrador para que, desde la cabeza del Ejecutivo, se decida ir contra esta enorme delincuencia que causa estragos en finanzas públicas, que es incentivada por el crimen organizado, que deshace la paz de comunidades y las hace trabajar para una actividad ilícita y, desde luego, que se genera por una fuerte corrupción en Pemex y otras áreas públicas. El problema es que la medicina, al tardar en abastecer el combustible, está generando problemas económicos. Ya lo reportó la industria automotriz, que en el Bajío han comenzado a tener problemas en su producción por la falta de combustible. Incluso, el Consejo Coordinador Empresarial, presidido por Juan Pablo Castañón, señala que el sector del transporte también está afectado, y piden una planeación para saber cuándo se podrá contar con un insumo indispensable, como es el combustible.

LAS EXPLICACIONES DE NAHLE

Rocío Nahle, secretaria de Energía, explica, una y otra vez, que no se trata de desabasto, pues la gasolina existe, pero sí que va a tardar en llegar a los centros de consumo porque ahora, en lugar de utilizar los ductos, irá en pipas.

Incluso, la misma secretaria explica que Octavio Romero, nuevo director de Pemex, cuando llegó a la empresa petrolera se dio cuenta de que no se monitoreaba bien la presión de los ductos, que no se sabía cuándo había baja presión y de dónde se estaban robando la gasolina de los ductos.

Por eso decidieron cerrarlos, para constatar dónde hay baja presión, poder corroborar el sistema de alerta de Pemex e ir quitando las mangueras e infraestructura que tienen los huachicoleros. De ahí que el presidente López Obrador pida paciencia, porque la revisión de ductos, eliminar la infraestructura de los huachicoleros y hallar a los coludidos de Pemex con el crimen organizado toma su tiempo.

PIPAS, DIFÍCIL LA DISTRIBUCIÓN; SHEINBAUM REACCIONA

El problema es ¿qué hacemos sin combustible? Va a llegar por pipas, pero los consumidores están apanicados. Y, como es costumbre, no les creen a las autoridades de que habrá abasto de gasolina. Por lo menos esto es lo que sucede en la Ciudad de México: las compras de pánico de los usuarios de vehículos, quienes llegan a las estaciones de servicio y se llevan el combustible hasta en tinacos, originó una escasez momentánea. Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, dio a conocer que, ayer, sí fueron afectadas 103 de 400 gasolineras que se quedaron sin abasto en la capital, y que para hoy o mañana se espera que el suministro esté normalizado.

Lo cierto: va a ser más difícil distribuir por pipas. Tardado e ineficiente. Y la nueva distribución del combustible, al no poder llevarlo con eficiencia a las estaciones de servicio, está afectando a la ciudadanía, empresas e industrias. Ya le comentábamos de las afectaciones de la industria automotriz, del transporte, y desde luego podría traducirse en mayores costos que originaran inflación, o desaceleración de la actividad económica.

ESTRATEGIA QUE DEBE COMPLETARSE

Repetimos: Se entiende la decisión tomada por el gobierno para ir contra uno de los peores crímenes organizados que tenemos en el país, pero la medicina sí es amarga. Esperemos que pronto detecten las partes de los ductos donde la presión es más baja, y arranquen los ductos de huachicoleros y los encarcelen (con la nueva iniciativa de ley). Pero lo cierto es que la estrategia debe completarse por otras vías: sancionar a empresas compradoras de gasolina robada, detectar automáticamente las gasolinerías que venden de más y poder cerrarlas hasta por 15 años y con sanciones para sus propietarios (también con la nueva iniciativa), ofrecer alternativas productivas a las comunidades enteras que viven del huachicol y, desde luego, ir contra la corrupción de Pemex, donde por cierto, ahora el Sindicato Petrolero de la República Mexicana, encabezado por Carlos Romero Deschamps, dice apoyar totalmente al Presidente, cuando por años ha permitido el huachicol. Sin duda, éste debe acabarse. Hay una estrategia, pero con medicina amarga que no podría durar por mucho tiempo. Necesitamos completar la estrategia con medidas integrales y hacerlas duraderas, porque con la actual estrategia se debe tener cuidado pues la afectación a la actividad económica en ciertas industrias, y de la vida cotidiana, puede ser peor.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 10 de enero de 2019, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

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