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Rafael Hernández Estrada

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Fundador y consejero nacional del PRD, fue su diputados federal y representante electoral. Se desempeña como asesor parlamentario y analista político.

El clientelismo no resiste una auditoría

El gobierno de López Obrador se guía por el capricho, no por la planeación. Eso parece concluir la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a partir de la revisión de uno de los programas sociales de la 4T, en cuyas conclusiones señala que, debido a la carencia de indicadores de gestión, no puede medirse el buen uso de los recursos públicos presupuestados. Tan cruda conclusión es válida para todos y cada uno de los programas asistenciales que tanto presume López Obrador, por lo que la auditoría pone en la picota toda la política social de este gobierno.

Efectivamente, la Auditoría de Desempeño 274-DE, que la ASF aplicó al programa “Producción para el Bienestar” correspondiente al ejercicio 2019, arrojó las conclusiones citadas. Nominalmente este programa depende de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), pero en realidad es operado por la burocracia dorada de los “Servidores de la Nación”. Los recursos erogados en este programa alcanzaron en 2019 y 2020 un monto de 22 mil millones de pesos, los cuales se aplicaron arbitrariamente, sin orden ni concierto y, aunque quizá tengan algún efecto positivo para el clientelismo electoral que practica el gobierno, en términos de políticas públicas es como si el dinero del erario se hubiera tirado a la basura.

La ASF apunta las siguientes deficiencias en el diseño programático de “Producción para el Bienestar”, las cuales afectan a todos los programas sociales de la actual administración:

  • En el PND 2019-2024, no se establecieron objetivos específicos, estrategias, metas ni indicadores, por lo que no cumplió con los requisitos mínimos establecidos en la Ley de Planeación.
  • Esto muestra un proceso de planeación incompleto que podría poner en riesgo la atención y solución de la problemática de cada sector.
  • Los programas sectoriales correspondientes no fueron publicados conforme al plazo de seis meses posteriores a la emisión del PND.
  • Se pone en riesgo la coordinación de las dependencias responsables y origina que la consecución de los objetivos y las metas nacionales sea limitada

Según la auditoría practicada por la ASF, la SADER falló en el diagnóstico de la producción de granos básicos que se pretendía atender con este programa, por lo que éste presentó carencias en su definición, planteamiento y estructuración. Para los auditores, tal deficiencia puso en riesgo la atención acertada del problema planteado y ocasionó que los recursos públicos no se ejercieran con eficacia, eficiencia, economía, transparencia y honradez, como ordenan la Constitución y las leyes.

Así describe la ASF las deficiencias en la planeación del programa mencionado, pero lo mismo se tendrá qué decir de todos y cada uno de los programas sociales, trátese de la pensión de los adultos mayores, la de personas con discapacidad, las becas de los ninis, las becas escolares, microcréditos, mejoramiento urbano, Programa Nacional de Reconstrucción, etc. Todos esos programas se ubican en el mismo nivel de ineptitud en su formulación, lo que evidencia que en realidad no buscan atender los problemas de la pobreza y la pobreza extrema, ni generar igualdad de oportunidades para todas las personas, sino que responden a una voluntad caprichosa, discrecional, voluble, cuyo único fin es atesorar a toda costa los votos cautivos suficientes para un proyecto transexenal.

Cincelada: La autora de Un daño irreparable no se conformó con la demagogia emanada del Palacio Nacional, hurgó en la base de datos y describió el trágico fiasco del siglo.


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