Cinque Terre

Rubén Cortés

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Periodista y escritor.

Chuayffet: secretario del 90 por ciento

Es autocomplaciente el discurso oficial de que la SEP evaluó a ocho de cada diez maestros y “sólo” faltó el 16.6 por ciento, porque Oaxaca y Michoacán se negaron al examen, lo cual significa que en esos estados es imposible recuperar la rectoría del Estado en la educación.

Mientras no sean evaluados todos los profesores y todas las entidades se estará incumpliendo un mandato constitucional del Ejecutivo federal, que promulgó las leyes del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y la General del Servicio Profesional Docente.

Y un secretario de Educación, en este caso Emilio Chuayffet, no lo puede ser nada más para el 90 por ciento del país. En los hechos, Oaxaca y Michoacán son estados de excepción para la educación en México, siendo que, según el Presidente, la educativa es la principal de las reformas de gobierno.

La semana pasada en Milán, ante el presidente del Consejo de Ministros de Italia, y empresarios mexicanos e italianos, Enrique Peña dijo que “la reforma de mayor calado es la educativa, porque tiene que ver con la formación de nuestro capital humano y la que mayor competencia demanda”.

Sin embargo, a Oaxaca, donde los maestros no fueron evaluados, le tomará 33 años alcanzar un nivel educativo similar al del Distrito Federal (donde se sometió al examen el 93 por ciento de los maestros), de acuerdo con el Informe de Progreso Educativo, elaborado por el Tecnológico de Monterrey.

El estudio que evaluó los rubros de “calidad”, “cobertura” y “logro”, ubica a los alumnos de Oaxaca de nivel básico y media superior con promedio de 6.1, en una escala del cero al 10, con una tasa de crecimiento anual apenas del 0.55 por ciento en cinco años, mientras que el Distrito Federal está en 7.3.

De manera que, por un lado, resulta criminal que la CNTE impida la evaluación a los maestros en Oaxaca, pero, por el otro, es lamentable que el gobierno no aplique la ley para rescatar del embrutecimiento a un millón 300 mil alumnos de educación básica de ese estado.

En esa situación, el secretario Chuayffet está siendo rebasado por las frases a las que es dado a recurrir en sus discursos, como la fallida de que “se aplicará la evaluación educativa en el país llueva o truene”, a lo que la CNTE en Oaxaca le respondió: “No llovió ni tronó y la evaluación no pasó”.

No es la única frase vacua del secretario. También están las de “No hay soluciones fuera de la ley”, “No podemos aceptar políticas contra el derecho”, “Es inquebrantable la voluntad con la reforma educativa”, “Es prioridad indiscutible la garantía de una educación de calidad”…

Así que, de momento, le está lloviendo.


Este artículo fue publicado en La Razón el 23 de Junio de 2015, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página

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