Cinque Terre

José Yuste

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Analista financiero.

Chihuahua-Segob, ¿negociación presupuestal?

La negociación es parte fundamental de hacer política. Y la negociación entre el gobierno de Chihuahua, encabezado por Javier Corral, y la Segob, a cargo de Alfonso Navarrete Prida, desde luego es válida. El problema es el resultado de la negociación: Supuestamente Hacienda tenía que dar 700 millones de pesos a Chihuahua, y ahora le dará 200 millones más. Y Chihuahua, según dice Corral, sí va a continuar con el caso de Alejandro Gutiérrez sobre desvíos que supuestamente hizo el PRI, pero Gutiérrez ya pasa a una cárcel federal.

NEGOCIACIÓN PARA MÁS RECURSOS

¿Los recursos públicos se pueden negociar políticamente? Aquí hay un problema serio de transparencia de los recursos.

Si bien, hay una queja de que Hacienda, hoy a cargo de José Antonio González Anaya, tiene un sesgo discrecional al final de los periodos, también es cierto que en el caso de Chihuahua en ningún momento se estranguló financieramente al estado. En el caso de Chihuahua, el estado gobernado por Corral el 98% de su Presupuesto de 2017, con lo cual no se estranguló financieramente al estado por ningún lado.

Lo que sí hubo fue el final del ejercicio presupuestal donde Hacienda cierra el año con faltantes y sobrantes. Y ahí, o Chihuahua operó mal su presupuesto y le urgía dinero por mal manejo operativo de finanzas, o el gobernador Corral aprovechó políticamente la situación, o la investigación sobre Gutiérrez sí era molesta. O las tres.

Al final, fue una negociación política entre Corral y Navarrete Prida la que destrabó la situación, y por la cual el gobierno de Chihuahua recibirá más dinero.

EL ENCANTO DE LA DISCRECIONALIDAD ESTATAL

El sistema de coordinación fiscal entre Federación y estados tiene claros sesgos de discrecionalidad, por uno y otro lado, por la Federación y los estados.

La Federación por parte de Hacienda sí termina con ejercicios donde los sobrantes o faltantes pueden ser discrecionalidad. Pero los estados no se quedan nada atrás: los gobiernos estatales ejercen enorme discrecionalidad en sus gastos. Ahí tenemos todos los exgobernadores, desde Veracruz, Quintana Roo, Chihuahua, acusados de malversar fondos.

La crítica que ayer se hacía a Corral era cierta. ¿A poco el gobierno de Chihuahua, que culpó tanto a la Federación, es un ejemplo de transparencia presupuestal? Tampoco Chihuahua tiene contabilidad totalmente auditada. Tampoco, tiene contabilidad armonizada con la contabilidad federal, para poderla comparar. Hasta la fecha, ese 2% del problema presupuestal de Chihuahua suena muy poco para haberlo puesto de cabeza. Parecería que hubo un ejercicio presupuestal mal llevado en el primer año de Corral. Y no sólo es el caso de Chihuahua.

Tenemos un problema serio con los estados: su oscuridad presupuestal. El sistema de coordinación fiscal federal permite que el dinero federal llegue a los estados, y ahí los gobernadores se hagan cargo sin rendir cuentas claras.

ESTADOS PODRÍAN COBRAR PREDIAL, HOSPEDAJE, NÓMINA…

Hoy en día los gobernadores piden dinero, y la Federación se encarga en dárselos. En ese proceso hay un sinfín de negociaciones políticas.

Si queremos acabar con la discrecionalidad de la coordinación fiscal, entonces procedamos, uno, a la transparencia presupuestal de los sistemas estatales. Dos, a que los gobiernos estatales empiecen a cobrar algunos impuestos.

¿Qué tipo de impuestos pueden cobrar los estados? El primero es predial, un impuesto que se puede cobrar desde el municipio o alcaldías, pero que nadie lo quiere cobrar por el enorme costo político de hacerlo. También está el impuesto por hospedaje.

Chihuahua y la Segob, al final, negociaron parte del presupuesto del estado. Entonces, ¿cuál es la vía para los demás estados? ¿Negociar políticamente sus presupuestos?

AGUACATE MEXICANO EN EL SUPER BOWL

Vaya sorpresa la que dio el aguacate mexicano en el Super Bowl 52, la fecha más costosa para transmitir un comercial. Y el aguacate mexicano lo ha hecho por dos años consecutivos. No en balde es uno de las primeras tres exportaciones agropecuarias a Estados Unidos. Y ahí, en el comercial transmitido ayer dejan en claro el desastre que sería pasar el Super Bowl sin las botanas con aguacate o guacamole (le recomiendo ver el comercial).

La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México, la APEAM, fue la que encargó el nuevo comercial. Y queda más que claro, independientemente de si Trump quiere echar para abajo el TLCAN, que existen productos mexicanos que los estadunidenses van a seguir consumiendo, más barato con TLCAN o más caro sin acuerdo comercial. El aguacate es uno de ellos.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 5 de febrero de 2018, agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

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