Cinque Terre

Rubén Cortés

[email protected]

Periodista y escritor.

Castrochavismo: más unido que nunca

El espíritu de cuerpo del que carecen sus críticos y opositores es de elogiar al bloque castrochavista encabezado por Cuba, Venezuela Nicaragua y México: ahora, Maduro rescata el precario aeropuerto que construyó su amigo y aliado el presidente mexicano.

Sí: el dictador venezolano odia los aeropuertos, porque dice que son para la clase media, y por eso prohibió las aerolíneas Aeropostal, Delta Air, Avianca, United Airlines, Gol Airlines, Tap Air Portugal, Iberia, Air Europa, Air Canadá, Lufthansa, Alitalia…

Sin embargo, para que su amigo y aliado el presidente mexicano pueda echar a volar el aeropuerto civil que construyó en un aeródromo militar, ordenó que su aerolínea Conviasa sea, hasta ahora, la única en inscribirse para volar en el AIFA de Santa Lucía.

“¿Ya compraste tu boleto para nuestro vuelo inaugural hacia Santa Lucía, México? Te ofrecemos una tarifa súper especial de inauguración”, promociona Conviasa, creada por Chávez en 2001 y propiedad del llamado “Poder Popular”: o sea, de la dictadura.

El gesto de Maduro de apoyar a su aliado mexicano forma parte de la fuerte solidaridad que practican entre ellos los lideres del populismo continental. El propio Maduro es arropado por México en las votaciones que lo condenan en foros internacionales.

Por ejemplo, México acaba de ser de los pocos gobiernos que avaló la elección de Daniel Ortega, a pesar de que éste ganó unas elecciones amañadas, en las que participó en solitario, pues metió en la cárcel a los siete precandidatos presidenciales de la oposición.

Sobre los encarcelados, el dictador Ortega dijo: “Esos que están presos ahí, son los hijos de perra de los imperialistas yanquis. Se los deberían de llevar a los Estados Unidos. ¡No son nicaragüenses, No tienen patria!”.

En octubre de 2019, el gobierno mexicano apoyó a Evo Morales cuando éste tiró el sistema de cómputo electoral por la noche (porque iba abajo en el conteo) y al reactivarlo, en la mañana, ya había ganado.

Luego, México fue el primer país en reconocer el triunfo de Morales, quien tuvo que abandonar el país a causa del fraude, pero México mandó por él a Bolivia en un avión militar y le dio asilo político aquí, al grito de “Evo, hermano, ya eres mexicano”.

El 16 de septiembre pasado, el presidente de México exclamó que “Cuba debiera ser declarada patrimonio mundial”. Cuba prohíbe las elecciones, la libertad de expresión, de prensa y reunión, la propiedad privada, el credo. Pero la isla es su aliada y la defiende.

Así son los gobernantes populistas; se apoyan incondicionalmente entre ellos, y a los adversarios de alguno les hacen pasar aceite, como el presidente de México a Biden: tardó 62 días en reconocer su triunfo electoral.

Porque es enemigo de sus amigos.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password