Cinque Terre

José Yuste

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Analista financiero.

Calica, ¿la nueva Iberdrola?; Quintana y Tren Maya

El presidente López Obrador ha mencionado en decenas de ocasiones a Calica, una empresa, ubicada en las costas de Quintana Roo, extractora de piedra caliza, que sirve para la construcción. El Presidente ha señalado que daña el medio ambiente y que debería cambiar de giro. La empresa hoy está clausurada por la Profepa.

El mandatario tiene razón en la preocupación ambiental.

CEO DE VULCAN VE TRES VECES A AMLO

Ante tal situación, Thomas Hill, el CEO de Vulcan Materials, dueña de Calica, ha estado en tres ocasiones con el presiden­te López Obrador. En dos de ellas en reuniones privadas con el mandatario, acompañados por el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien, como sabemos, tiene derecho de picaporte en Palacio Nacional.

El presidente de Vulcan Materials está tan preocupado, que hasta se apareció en la inauguración del Aeropuerto In­ternacional Felipe Ángeles.

La tensión con Calica, y por lo tanto con su casa matriz, Vulcan Materials, empezó a escalar cuando el presidente López Obrador, en un recorrido por helicóptero para su­pervisar su proyecto del Tren Maya, notó que Calica seguía operando. Y ardió Troya.

Vino la suspensión definitiva de las obras y la propuesta del Presidente fue la misma: que las dos mil hectáreas de Calica se transformen en un sitio turístico.

LA PROPUESTA TURÍSTICA

En ese megaterreno de Calica pudo hacerse un sitio turísti­co. Al fin y al cabo, cuando viene la extracción de piedra, se forman pequeñas lagunas, ideales para ese sector.

Este nuevo terreno quedaría pegado a Xcaret, el parque de diversiones ambiental construido por Miguel Quintana Pali, quien había propuesto tener una estación del Tren Maya enfrente de su parque.

XCARET, SIN ESTACIÓN

La idea de Quintana Pali tenía su razón de ser: muchas per­sonas visitan Xcaret.

Sin embargo, quien le pudo haber hablado al oído al Pre­sidente fue el competidor de Quintana Pali, proponiéndole al mandatario crear una zona turística en Calica, dejando sin estación de tren a Xcaret.

La andanada contra Xcaret siguió remontando.

En la sección “Quién es quién en las mentiras”, durante las mañaneras del miércoles del Presidente, se dijo que el Tren Maya no iba a impactar cenotes y ríos subterráneos, como sí los había impactado el Grupo Xcaret, de Quintana Pali, en el proyecto Xibalbá, en Valladolid, Yucatán.

Mientras tanto, en Calica, el terreno aledaño de Xcaret, el gobierno federal planea tener un competidor de Xcaret. Pero hay un pequeño detalle: vienen las demandas internacionales.

Vulcan Materials, dueño de Calica, tiene un arbitraje con­tra el gobierno mexicano por 1,500 millones de dólares des­de 2018. Y ahora el presidente López Obrador anuncia que también demandarán a nivel internacional a Vulcan Mate­rials. Una papa caliente en la relación bilateral, sin duda.

CLAUSURAN CALICA, ¿DAN VISTO BUENO A OTRA?

Y lo curioso: mientras que el gobierno mexicano clausura Cali­ca, por razones ambientales, un grupo ambientalista demandó ante la Profepa la extracción de piedra, pero en Tulum, y que se estaría proveyendo al Tren Maya de material de construcción.

La denuncia, dada a conocer por Palco Noticias, un medio de Quintana Roo, dice que se está talando la selva y dinami­tando con explosivos, a un rango de 1 kilómetro del trazo del Tren Maya. El lugar está a 17 kilómetros al norte de Tulum.

¿Este otro proyecto de extracción de piedra para cons­trucción se va a permitir?

Son muchas dudas alrededor de Calica, que, sin lugar a dudas, tiene un problema ambiental, como dice AMLO, pero se mezcla con todo lo que pasa por el Tramo 5, la asesoría y la animadversión hacia Xcaret.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 24 de junio de 2022. Agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

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