Cinque Terre

María Cristina Rosas

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Profesora e investigadora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Alemania y el coronavirus

Cada vez con más frecuencia se exalta el papel que la canciller Angela Merkel ha tenido en la gestión de la crisis generada en Alemania con motivo de la hoy pandemia del SARS-CoV2, agente causal del COVID-19. Se considera que a pesar de que el país ha presentado una incidencia alta de la enfermedad (en el momento de escribir estas líneas, Alemania ocupa el octavo lugar por casos confirmados en el mundo, con 174 mil 478), ha tenido una relativamente baja tasa de letalidad con 7 mil 884 defunciones, misma que contrasta marcadamente con el número de decesos en países con poblaciones igualmente longevas como España e Italia (27 321 y 31 368, respectivamente).

Muchos ríos de tinta se han destinado a la figura de Merkel como la lideresa que en estos momentos mejor ha actuado -o al menos su desempeño ha sido sobresaliente- ante una pandemia para la que nadie estaba preparado, la cual tiene ya el registro de más de 4 millones 450 mil casos confirmados y de más de 302 mil defunciones en 188 países o regiones del mundo. Con todo, además de Merkel, sin duda una de las grandes figuras de la política mundial -quien es científica de formación: estudió Física y se doctoró en Química Cuántica en 1986-, Alemania es un país que tiene una historia de supervivencia en condiciones adversas. Con dos guerras mundiales a cuestas, más la guerra fría, el carácter nacional alemán es un activo que en momentos como el actual es especialmente valioso.

Hoy Alemania es el músculo económico de la integración europea. Es el país que mantiene a raya a la Rusia de Vladímir Putin, coadyuvando a los necesarios equilibrios geopolíticos en Europa, y, por si fuera poco, no obstante los desplantes y burlas del presidente de EEUU, Donald Trump hacia la canciller Merkel,[1] es un jugador clave en esta pandemia,[2] pero, sobre todo, en las relaciones internacionales del siglo XXI.

Breve historia del sistema de salud de Alemania

Una de las consecuencias del desarrollo industrial y de la migración del campo a la ciudad en el siglo XIX, fue el surgimiento de la clase trabajadora cuyas condiciones de vida y salud eran precarias. Desarrollaba jornadas extenuantes, sin seguridad social y con salarios miserables. Ello dio pie a que surgieran los movimientos para luchar por los derechos del proletariado. Inglaterra, pionera de la revolución industrial, fue de los primeros países en tener esas manifestaciones sociales y se le considera la cuna de la salud pública, surgida en 1830. Eran los tiempos en que enfermedades infecciosas propiciadas por el hacinamiento como la tuberculosis, la viruela, la neumonía, el sarampión y el cólera, entre otros, hacían estragos en los trabajadores y sus familias. A mediados del siglo XIX irrumpe la epidemiología como método para analizar las enfermedades y ya a punto de comenzar el siglo XX, la salud pública se consolida en Inglaterra[3] y comienza a desarrollarse en Alemania, tras la unificación.

Hacia finales del ya referido siglo XIX, Alemania era un país menos desarrollado que otras naciones europeas. El país se encontraba en proceso de industrialización y urbanización. Los trabajadores alemanes empezaron a organizarse para exigir mejores condiciones de trabajo y prestaciones sociales. Alemania, como se recordará, albergó uno de los movimientos obreros más radicales, mismo que era visto por Bismarck como amenaza para el régimen. Así, para hacer frente a la situación, promulgó, en 1878, una ley que limitaba las acciones emprendidas por el Partido Socialista Obrero Alemán (PSOA) padre del actual Partido Socialdemócrata. Pero la represión no podía prosperar si no se daba a los trabajadores algo que los hiciera desistir de su lucha. Fue así que Bismarck propuso al rey Guillermo I decretar medidas para procurar el bienestar de los trabajadores, las cuales fueron dadas a conocer en 1881 y serían la pauta para que, a continuación, se crearan las bases del sistema de seguridad social germano integrado por el seguro ante enfermedades,[4] el seguro para accidentes de trabajo y el seguro de pensiones. La intención de estas medidas es evidente: se quería convencer a los trabajadores de que un Estado benefactor les podía dar mejores garantías de protección que la socialdemocracia.[5] Bismarck también tiene el crédito de haber diseñado el primer seguro para la vejez. El deseo de este personaje era contar con un sistema cubierto en su totalidad por el Estado el cual sería financiado a través de los impuestos. Sin embargo, diversas fuerzas políticas consideraron inaceptable esa propuesta y al final se creó el modelo mutualista, que fue una solución de compromiso donde el trabajador pone de su parte, el patrón pone de su parte y ambos, presumiblemente, ganan.

En general existen principalmente cuatro sistemas de salud en el mundo, a saber:

  • El mutualista o bismarckiano, basado en cotizaciones como fuente principal de financiamiento, que, como se sugería anteriormente, se basa en las aportaciones obligatorias del trabajador y de la empresa para su solvencia. Este sistema prevalece actualmente en Alemania y también en Austria, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y Japón.[6] Al modelo bismarckiano también se le conoce como modelo de los seguros sociales.[7]
  • El modelo Beveridge. Este sistema nació en 1942, en plena segunda guerra mundial de la mano de Lord William Beveridge, en el cual el Estado se hace cargo del financiamiento del sistema de salud unificando el sistema de seguridad social bajo su égida, a través de impuestos. Este modelo también se aplica en Francia -donde Pierre Laroque encabezó los esfuerzos para brindar protección social a la población, de manera que en 1946 se creó el sistema nacional de seguridad social-,[8] Suecia, Dinamarca, España e Italia, entre otros.
  • El liberal, cuyo principal representante es Estados Unidos. Conforme a sus premisas, la salud es un bien de consumo donde son las libres fuerzas del mercado las que distribuyen los recursos sanitarios a la sociedad. El Estado no tiene la responsabilidad de promover la salud y su participación es marginal, dirigiendo su atención sobre todo a grupos desfavorecidos o carentes de recursos. El usuario paga directamente al proveedor o bien, lo hace a través de compañías privadas de seguros. Si bien el modelo favorece la competitividad entre los proveedores y da libertad a la sociedad de elegir al de su preferencia, cubre de manera imperfecta el aprovisionamiento de servicios de salud, dejando fuera numerosos padecimientos y también a diversos sectores de la población, incluso a aquellos que cuentan con un seguro privado.
  • El socialista, del que subsisten ya muy pocos ejemplos, siendo Corea del Norte y sobre todo Cuba, sus máximos exponentes. En este modelo el financiamiento corre por cuenta del Estado e incluye a la totalidad de la población. Por lo tanto, tiene cobertura universal y gratuita. Las ventajas son evidentes: se apuesta por la medicina preventiva y la educación sanitaria para elevar la salud de la población. Con todo es un sistema rígido y burocrático.[9]

Gráfico 1

Fuente: Banco Mundial.

En lo que toca al sistema de salud de Alemania, éste tiene las siguientes características:

  • Es, en su mayoría, público. El seguro médico público tiene un papel primordial: casi el 90 por ciento de la población se encuentra afiliada al seguro médico público, y alrededor del 60 por ciento del gasto en salud es desembolsado por el Estado. Así, en la relación entre el sistema médico público y los proveedores el primero predomine sobre los segundos.
  • Gestión autónoma. Tanto las entidades aseguradoras —denominadas cajas de enfermedad— como las asociaciones de médicos del sistema público, que desempeñan un papel fundamental en la asistencia médica ambulatoria, son corporaciones de derecho público, con lo que no son parte de la administración estatal y no están por tanto sujetas a su dirección. El Estado simplemente supervisa y provee el marco en que se desenvuelven.
  • Es el fundamento del sistema bismarckiano: la gestión no la realiza el Estado como tampoco imperan las reglas del libre mercado, sino que son las asociaciones de cajas de enfermedad y las de médicos quienes toman las decisiones. Este sistema de gestión corporativa asegura al Estado, por una parte, una clara influencia sobre la evolución del sistema en su conjunto, pero, al mismo tiempo, lo libera de la administración directa.
  • Relación contractual ente el financiamiento y los proveedores. Las entidades aseguradoras-financiadoras no emplean a personal para prestar los servicios de asistencia médica, sino que los compran a los proveedores mediante contratos. Aunado a ello hay una escasa presencia de centros integrados con varias disciplinas y prevalecen estructuras pequeñas (consultas de un solo médico o de un reducido grupo de la misma especialidad).
  • Es obligatorio. Desde su creación el seguro médico es de carácter obligatorio para la mayoría de la población, exceptuando algunos grupos que, por ingresos o profesión, están exentos de dicha obligación. Con la reforma sanitaria de 2007 se extendió la obligación a la totalidad de la población y se estableció que a partir del 1 de enero de 2009 fuera ineludible que toda persona residente en Alemania tenga un seguro de enfermedad que cubra tanto la asistencia ambulatoria como la hospitalaria.[10]
  • Libre elección de médico y acceso directo a la atención especializada. El sistema sanitario alemán no prevé ningún tipo de asignación de médicos al paciente. Este tiene total libertad para dirigirse al médico que prefiera y también puede acudir directamente al médico especialista de su preferencia sin necesidad de ser derivado por un médico de cabecera.[11]

En lo que hace a los seguros, como se infiere de lo expuesto, los hay públicos y privados. Entre las principales aseguradoras públicas se tiene a AOK, Barmer y Techniker Krankenkasse.[12]

Gráfico 2

Fuente: Statistisches Bundesamt.

Situación demográfica y epidemiológica

Alemania es un país ubicado en la Europa central y occidental. Tiene una extensión de 357 mil 22 kilómetros cuadrados en los que reside una población estimada en 83 millones de habitantes. La densidad de población es de 232 personas por kilómetro cuadrado. Como es sabido, es un país altamente desarrollado, que se encuentra en el 4° lugar en los índices de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Ocupa la 5ª posición en el índice de paz global correspondiente a 2019, en una lista de 163 países.[13] En el índice de percepción de corrupción de Transparency International, Alemania aparece en el 12° escaño entre 180 países en 2017.[14] La Fundación Heritage ubica a Alemania en la 27ª posición en el rubro de libertad económica.[15] En el índice de competitividad global del Foro Económico Mundial correspondiente a 2019, Alemania se sitúa en el 7° lugar entre 141 países.[16]

Entre 1960 y 2019, la población alemana se incrementó en alrededor de 28 millones de habitantes -este dato incluye, ciertamente, la unificación de 1990. El crecimiento demográfico, como se observa en el gráfico 1, es lento y del año 2000 a 2019 se ha producido un aumento inferior al millón de habitantes. Ello se explica, en buena medida, por la tasa de fertilidad que, en 2017, era de 1. 57 hijos por mujer. Los matrimonios se han reducido y una de cada tres personas vive sola en el país.[17] En 2017 uno de cada cinco alemanes tenía 65 o más años.[18] Las políticas de igualdad y equidad de género, los divorcios, la maternidad tardía, las políticas de vivienda e incluso el rechazo social, son factores que explican igualmente la reducción de los nacimientos.[19] Con todo, en 2018 se observó un incremento en la natalidad con 787 mil 500 bebés, cifra que supera en 2 mil 600 bebés los nacidos el año anterior.[20]

 


Gráfico 3

Alemania: pirámide demográfica

Fuente: Organización de las Naciones Unidas.

En los pasados 12 lustros, Alemania añadió casi 12 años a la esperanza de vida promedio de la población, puesto que mientras que en 1950 era de 66.9 años, en 2019 se ubicaba en 81.33 años. Elevar la esperanza de vida en una población envejecida es un desafío y hay factores que explican el aletargamiento experimentado por el país. Entre ellos destacan menos mejoras en tratamientos de enfermedades responsables de la alta mortalidad en personas longevas, como, por ejemplo, enfermedades cardiovasculares y brotes de enfermedades respiratorias -como el de influenza que se produjo en 2015 y fue especialmente letal en Europa, provocando que disminuyera la esperanza de vida en 19 de los entonces 35 miembros de la OCDE- como también la onda de calor en los veranos de 2014 y 2015.[21] Hay otros factores de riesgo, como, por ejemplo, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la ingesta de alimentos procesados y la contaminación atmosférica.[22]

Gráfico 4

Fuente: Statistisches Bundesamt.

 

Como se puede observar en los gráficos 4 y 5 hay una gama de enfermedades que se erigen en las principales causas de muerte en Alemania. Por grupos de enfermedades, dominan las del sistema circulatorio y diversos tipos de cáncer que, sumados, son responsables del 61.4 por ciento de las defunciones registradas en 2017.[23] Las enfermedades del sistema respiratorio son relevantes si bien en menor proporción, al igual que las del sistema digestivo, acompañadas de lesiones y envenenamiento.

Gráfico 5

Fuente: Statistisches Bundesamt

Tres de cada cinco alemanes de 65 o más años se ven afectados por alguna enfermedad crónico-degenerativa no transmisible. El 21 por ciento de la población de esa edad o más longeva reporta discapacidades que limitan el desarrollo de actividades básicas de la vida diaria, como, por ejemplo, vestirse y bañarse.[24]

Dos terceras partes de la población alemana afirma tener buena salud. Esta aseveración es más frecuente en hombres (67 por ciento) que en mujeres (64 por ciento). Es importante destacar que, si bien Alemania es un país altamente desarrollado, existe un diferencial de ingresos que afecta la calidad de vida de la población. Así, del segmento de la población con ingresos más bajos, sólo la mitad afirma gozar de buena salud en tanto del segmento de la población con ingresos más altos, el 80 por ciento señala estar en buen estado de salud.[25]

Vistas en función del género, hay enfermedades con mayor prevalencia. Por ejemplo, el gráfico 5 revela que las enfermedades isquémicas del corazón afectan a una mayor proporción de hombres que de mujeres -con una diferencia de más de cuatro puntos porcentuales. En contraste, la demencia impacta en más del doble a mujeres frente a los hombres. El cáncer de mama es mucho mayor en mujeres. Los hombres se ven más aquejados por cáncer de pulmón, duplicando casi la proporción de mujeres que lo padecen.

Al igual que en la mayor parte de los países de la Unión Europea, cuatro de cada 10 defunciones en Alemania están relacionadas a estilos de vida obesogénicos, destacando el sobre peso o la obesidad, el tabaquismo, el alcoholismo y la baja actividad física. En lo que se refiere al consumo de tabaco, en 2017 uno de cada cinco adultos afirmaba fumar. En adolescentes de 15 años la tasa es de uno de cada siete, siendo las mujeres quienes fuman más. La cantidad de fumadores en Alemania se ha ido reduciendo, pero aún es alta cuando se le compara con otros países europeos.[26]

Los alemanes por tradición y cultura consumen alcohol. Uno de cada tres adultos en el país afirma beber alcohol en grandes cantidades por lo menos una vez al mes, lo que coloca a los alemanes en el quinto lugar por consumo de bebidas espirituosas en Europa, sólo superados por Dinamarca, Rumania, Luxemburgo y Finlandia.[27] El promedio de consumo de bebidas alcohólicas es de 11 litros por persona al año en el país, si bien la cifra ha declinado constantemente en los pasados 30 años.[28]

De nuevo aquí el perfil socioeconómico juega un papel importante y los hábitos poco saludables se elevan en sectores de la población con baja escolaridad. El 60 por ciento de la población adulta padece sobrepeso u obesidad. En 2014, el 18 por ciento de las personas que no contaban con educación secundaria eran obesas a comparación de quienes contaban con educación superior (13 por ciento). Asimismo, uno de cada seis adultos (17 por ciento) que no habían culminado la escuela secundaria fumaba a diario. En cambio, quienes contaban con estudios terciarios/universitarios presentaban una menor tasa de tabaquismo (11 por ciento).[29]

 

El gasto en salud en Alemania

El sistema de salud de Alemania tiene notables fortalezas. Baste mencionar que el país es, detrás de Estados Unidos, el que más premios Nobel ha recibido: 108 laureados -frente a 377 estadounidenses. De esa cifra, la mayoría, esto es, 91, corresponden a las áreas de física, química y/o fisiología/medicina. Los premios Nobel recibidos exclusivamente en fisiología o medicina son 24. Hay grandes nombres entre los galardonados, por ejemplo, Wilhelm Conrad Röntgen (física, 1901), creador de radiación electromagnética en longitudes de onda o rayos X; Emil Adolf von Behring (fisiología y medicina, 1901), bacteriólogo que desarrolló sueros contra la difteria y el tétanos; Adolf von Baeyer (química, 1905), desarrollador de la química orgánica mediante colorantes químicos; Robert Koch (medicina, 1905), microbiólogo, fundador de la bactereología y descubridor de los bacilos de la tuberculosis y del cólera; Paul Ehrlich (medicina, 1908), creador del primer tratamiento eficaz contra la sífilis y quien diera nombre al procedimiento conocido como quimioterapia; Albrecht Kossel (medicina, 1910) descubridor de los ácidos nucleicos; Max Planck (física, 1918), fundador de la teoría cuántica; Albert Einstein (física, 1921), creador de la teoría de la relatividad entre otras cosas; Otto Fritz Meyerhof (medicina, 1922), quien analizó el proceso de oxidación de la glucosa en el organismo; Hans Fischer (química, 1930), investigador sobre la pigmentación de la sangre, la bilis y la clorofila; Georges Köhler (medicina, 1984), creador de una técnica para obtener anticuerpos puros contra un determinado antígeno; y Harald zu Hausen (medicina, 2008), quien documentó que el virus del papiloma humano juega un papel determinante en el cáncer del cuello del útero. La lista puede continuar, ciertamente.

Gráfico 6

Fuente: OCDE.

 

Alemania posee una industria farmacéutica líder de clase mundial. Sus laboratorios invierten, en promedio, más del 13 por ciento de sus utilidades en investigación y desarrollo (I & D). [30] Las cinco principales empresas farmacéuticas del país europeo son Bayer, Boehringer Ingelheim, Merck KGaA, Fresenius Kabi y Stada. En 2018, Alemania fue el mayor exportador mundial de productos farmacéuticos, al facturar ventas por 84 mil 700 millones de dólares. En el rubro de las importaciones, se colocó en el segundo lugar global, sólo detrás de Estados Unidos, con compras por 53 mil 700 millones de dólares, por lo que la balanza comercial del país en este rubro es superavitaria.[31]

Hay otros activos importantes que posee Alemania. Por ejemplo, tiene uno de los hospitales universitarios más grandes de Europa, Charité, avecindado en Berlín, con alrededor de tres mil camas y donde han trabajado varios premios Nobel de medicina, por ejemplo, Robert Koch. A propósito de este insigne personaje, el renombrado Instituto Robert Koch -dependiente del Ministerio Federal de Salud-, fue creado en 1891 con el propósito de investigar y prevenir enfermedades infecciosas. Tiene tres sedes en Berlín. Asimismo, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos y, en particular, a raíz de la crisis que se suscitó con motivo de los paquetes postales que tenían esporas de ántrax y que estuvieron dirigidos a diversos funcionarios estadounidenses, el Instituto Robert Koch también desarrolla investigación en torno al empleo de agentes patógenos que pudieran emplearse en un ataque bioterrorista. Conduce vigilancia epidemiológica y auxilia a los estados alemanes en la respuesta ante brotes. Es un instituto de salud pública, de los más prestigiados en el mundo, con un staff de mil 300 personas entre quienes figuran 450 científicos.[32]

 

Cuadro 1

Las cinco grandes empresas farmacéuticas alemanas

 

Fuente: ePharmaINSIDER 2019.

 

La Sociedad Fraunhofer es un conjunto de 80 instituciones que realizan investigación científica aplicada. Nació el 29 de marzo de 1949 para apoyar la reconstrucción de Alemania. Recibió fondos del Plan Marshall en sus primeros años.[33] Entre las instituciones que operan a su amparo destacan el Instituto Fraunhofer de Medicina Digital MEVIS -encargado de crear software para la detección temprana de diversas patologías-; el Instituto Fraunhofer de Ingeniería Biomédica -especializado en prótesis, implantes y dispositivos de medición-; el Instituto Fraunhofer de Toxicología y Medicina Experimental ITEM -que desarrolla nuevos medicamentos-; y el Instituto Fraunhofer de Investigación para Biotecnología Marina y Tecnología de Tejidos EMB -que actualmente está desarrollando la producción de pruebas rápidas para detectar la inmunología que personas que padecieron y sobrevivieron al SARScOV2, desarrollaron, si bien desarrolla igualmente investigación de frontera en diversos temas.[34]

Gráfico 7

Fuente: Banco Mundial.

 

Por si fuera poco, el Instituto Federal de Educación e Investigación de Alemania creó seis centros de investigación sobre la salud a efecto de mejorar el diagnóstico y la prevención de enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer, entre otras, que, como se explicaba, figuran entre las principales causas de muerte en el país. Se tiene igualmente previsto crear más centros para atender de manera específica la salud infantil, la salud juvenil y la salud mental. Estos institutos fomentan la cooperación internacional para concertar esfuerzos en la investigación en salud.[35]

Gráfico 8

Fuente: Statistisches Bundesamt (Destatis), 2020.

 

Como se observa en el gráfico 8, el gasto en salud ha crecido de manera sostenida en Alemania desde 2006, incluso en años recesivos (2008-2009). Lo mismo ocurre con el gasto en salud per cápita, que en 2018 se ubicaba en 4 712 euros frente los 3 307 que se erogaban en 2008 (véase el gráfico 9).

 

Gráfico 9

Fuente: Statistisches Bundesamt (Destatis), 2020.

 

Si se mira el gasto en salud como porcentaje del producto interno bruto (PIB), en 2018 se destinaba el 11. 7 por ciento, la cifra más alta desde 2006. De hecho, el presupuesto para la salud de Alemania es de los altos en la Unión Europea y se espera que crezca aún más. Estos desembolsos han posibilitado una cobertura en salud casi total, si bien no es igual en el territorio y las zonas rurales enfrentan una menor disponibilidad de doctores, enfermeros/as y hospitales.

El gasto en salud es financiado en un 84. 4 por ciento por esquemas gubernamentales y los seguros obligatorios, por lo que el gasto de bolsillo es bajo (12.7 por ciento en 2017, como se observa en el cuadro 11). Las reformas en el sistema de salud más recientes han puesto el acento en la promoción y la prevención. Asimismo, el gasto para cuidados de largo plazo se ha elevado, porque así lo demanda la sociedad.[36]

 

Gráfico 10

Fuente: Statistisches Bundesamt (Destatis), 2020.

 

Alemania cuenta con el mayor número de camas de hospital por mil habitantes de la Unión Europea (la proporción es de 8 por cada 1 000), pero no tiene la misma proporción de personal de salud. La ecuación de médicos por cada 1 000 habitantes es de 4. 3. La cantidad de enfermeros/as es mayor, 12. 9 por cada 1 000 habitantes (datos de 2018). Con todo, uno de los desafíos es la proporción de médicos generales. El país tiene especialistas, pero no hay una cantidad adecuada de médicos generales, toda vez que la cifra es de 98 médicos generales por cada 100 mil habitantes. Esto limita la cobertura y el acceso y es un problema más severo en zonas rurales. De ahí que se desarrolle una agresiva estrategia de reclutamiento de médicos en el exterior.[37]

 

Gráfico 11

Fuente: OCDE.

Alemania y el coronavirus

El primer caso de SARSCoV-2, agente causal del COVID-19 en Alemania fue confirmado el 28 de enero de 2020 en Bavaria. Como se observa en el gráfico 12, la curva de casos confirmados creció, llegando a su punto más alto el 2 de abril, cuando se tuvieron 6 mil 813 casos. A partir de ese momento y a pesar de algunos altibajos –entre el 6 y el 8 de abril; entre el 15 y el 17 del mismo mes; y entre el 4 y el 7 de mayo- la cantidad de casos confirmados ha ido a la baja y la curva ha sido aplanada.


 

Gráfico 12

Fuente: Organización Mundial de la Salud

 

Por grupos de edad se puede constatar en el gráfico 13, que la letalidad ha sido mayor en hombres, puesto que, de las defunciones registradas hasta el 12 de mayo, 4 mil 204 corresponden a ese género, en tanto 3 mil 324 a mujeres. Por grupos de edad, se observa una baja letalidad en los rangos de los 0 hasta los 49 años. A partir de los 50 años, hay una tendencia al ascenso, en especial en hombres, que encuentra su pico más alto en el grupo de 80 a 89 años. Llama la atención que la ecuación de letalidad se invierte al llegar al grupo de 90 a 99 años, donde son las mujeres, con 874 defunciones, quienes casi duplican la cifra presentada por los hombres.

Así, entre el 28 de enero y hasta el 14 de mayo a las 11:00 pm se tienen 174 mil 478 casos confirmados, con 7 mil 884 defunciones, lo que ubica la tasa de letalidad de los alemanes en 4 por ciento, muy por debajo de sus vecinos europeos cuyas tasas de letalidad fluctúan entre 11 por ciento para España; 14 por ciento para Italia; 15 por ciento para Francia; 12 por ciento para Suecia; 12 por ciento para Países Bajos; 16 por ciento para Bélgica; y 14 por ciento para el Reino Unido, países cuyo denominador común, es la existencia de poblaciones envejecidas con pirámides demográficas similares a la de Alemania. ¿Por qué, a comparación de países con poblaciones tan longevas, Alemania muestra una tasa de letalidad tan baja?

Gráfico 13

Fuente: Statista.

 

La existencia de un eficiente sistema de vigilancia epidemiológica, de instituciones de salud de largo arraigo y de especialistas -el hecho de que existen más médicos especializados que médicos generales, al menos en las condiciones actuales resulta muy ventajoso y es algo muy singular de Alemania, que diferencia a esa nación de otras. La amplia disponibilidad de camas de hospital, el presupuesto en salud y el gasto per cápita también son activos de singular valor. Pero hay otros elementos.

Alemania logró hacer hasta medio millón de pruebas diariamente, privilegiando las de la técnica de reacción en cadena de la polimerasa o PCR sobre las rápidas. Las PCR son especialmente importantes porque permiten confirmar la presencia de la enfermedad, en tanto las pruebas rápidas tienen otra función que es la de medir si las persona ha generado anticuerpos. En la práctica, Alemania ha logrado desarrollar una cantidad significativa de pruebas sin tener nada que envidiar a Corea del Sur, otro país que se ha distinguido por la realización de miles de pruebas y donde las restricciones propias de la cuarentena que se han visto en diversas naciones del mundo, han sido más relajadas.[38]

Como se comentaba en el inicio de la presente reflexión, el carácter nacional del pueblo alemán no se puede soslayar. Su disciplina, su actitud ante la adversidad son esenciales en momentos como el actual. Es importante destacar que, a diferencia de otros países europeos donde se impusieron estrictas medidas de confinamiento, en Alemania se ha permitido pasear en familia, siempre que se mantengan una distancia de, por lo menos, 2 metros respecto a otras personas. También es posible hacer ejercicio al aire libre, ir al trabajo, al médico, de compras, etcétera, sin tener que justificarlo ante la policía. Eso sí, quien violara la disposición sobre la distancia, o celebrara reuniones de más de dos personas, sería sancionado. En general, pese a que nunca faltan los “rebeldes” a quienes les gusta desobedecer a las autoridades,[39] las recomendaciones fueron acatadas.

 

El liderazgo de Angela Merkel

Aunque no es un secreto, Angela Merkel es otro valioso activo para Alemania. No es necesario insistir en la importancia de la ciencia para vencer a la enfermedad, afirmación fuertemente impugnada -lamentablemenrte- en países como Estados Unidos, Brasil y ahora también Tanzania.[40] En contraste, la canciller Merkel, con tres décadas de experiencia política, apoyándose no en especulaciones sino en la investigación científica, ha generado la confianza y la credibilidad necesarias entre la población, para enfrentar a la enfermedad. La “canciller científica” la llaman los medios.[41] Ella ha acuñado frases que hoy son usadas en todas partes: señaló que este era el desafío más importante para Alemania desde la segunda guerra mundial. También aceptó que morirían muchas personas y que el mundo no volvería a ser como antes.[42] Se mostró compasiva, empática, sincera. No fueron frases vacías ni parte de un discurso ensayado frente al espejo. Pero su liderazgo ha dado frutos y el país se prepara para reiniciar actividades con cautela y con el ánimo de seguir adelante.[43]

No menos importante es que, a diferencia de muchos países europeos, de Estados Unidos y las naciones latinoamericanas, Alemania tiene una visión amplia sobre su seguridad nacional y desde hace tiempo identificó a las epidemias y pandemias como amenazas, dado que podrían acarrear costos económicos, sociales y políticos considerables, razón por la que ha propuesto a nivel europeo, replicar lo que internamente tiene a su disposición para encarar un desafío tan complejo como el SARSCoV2: contar con contingentes de personal médico especializado, debidamente equipado para poder desplegarlo en regiones en crisis, trátese de la Unión Europea o más allá.

Aun es muy pronto para saber si la pandemia del SARSCoV2 acelerará acuerdos entre los países eurocomunitarios para cerrar filas y hacer de la salud una de sus agendas más fundamentales. Con todo, es evidente a estas alturas que ante un flagelo como este, no basta con lo que un solo país haga, aunque se trate de la mismísima Alemania.[44] 


[1] En una reunión en la Casa Blanca, la canciller Merkel, reunida con Trump, preguntó a este si quería que estrecharan sus manos. Trump se mostró impávido. Véase El País (17 de marzo 2017), “Trump ignora  Merkel cuando le pide un apretón de manos en el despacho oval”, disponible en https://psico.edu.uy/sites/default/files/cursos/nas_ficharecorridohistoricodelasconcepcionesdeSE1.pdf

[2] A propósito de la insistencia del gobierno de Donald Trump de que el SARSCoV2 fue inventado en un laboratorio de Wuhan, en la República Popular China (RP China), los servicios de inteligencia de Alemania señalan que los dichos del Presidente de EEUU pretenden ocultar su propia negligencia en la respuesta a la pandemia. Véase Rosalía Sánchez (08/05/2020), “La inteligencia alemana cree que EEUU oculta su mala gestión del virus con la teoría del laboratorio”, en ABC, disponible en https://www.abc.es/internacional/abci-alemania-cuestiona-version-trump-sobre-origen-laboratorio-coronavirus-202005081358_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com.mx%2F&fbclid=IwAR3gCX6OaiDeku-HqRIFbYfjgqoTtJNFHm3ddLJeSJdTfdD8lzq8ShDSidQ

[3] Daniel Parafita (s/f), Recorrido histórico sobre las concepciones de salud y enfermedad, Montevideo, Facultad de Psicología-Universidad de la República, disponible de https://psico.edu.uy/sites/default/files/cursos/nas_ficharecorridohistoricodelasconcepcionesdeSE1.pdf

[4] Aprobada por el Parlamento el 15 de junio de 1883 y en vigor a partir del 1 de diciembre de 1884. Esta norma creó el primer seguro público a nivel estatal para los trabajadores de la industria y se financiaba con cuotas aportadas tanto por l trabajador como por la empresa. Este seguro protegía al trabajador independientemente de su lugar de trabajo, recibía un subsidio estatal por enfermedad por 13 semanas y asistencia médica y medicinas. El seguro también cubría la maternidad y las defunciones. Véase Mónica Parcet (segundo semestre 2011), “El sistema de salud alemán”, en [email protected], Vol. XII, no. 34, p. 287, disponible en https://www.tremedica.org/wp-content/uploads/n34-tribuna-parcet.pdf.

[5] Ibid.

[6] Ibid.

[7] I. Vera (24 de septiembre 2018), “Bismarck vs Beveridge: el cara a cara de los sistemas de salud en la Unión Europea”, en Planta Doce, disponible en https://www.plantadoce.com/entorno/bismarck-vs-beveridge-el-cara-a-cara-de-los-sistemas-sanitarios-en-la-union-europea.html

[8] Organización Internacional del Trabajo (1 de diciembre 2009), De Bismarck a Beveridge: seguridad social para todos, Ginebra, OIT, disponible en https://www.ilo.org/global/publications/world-of-work-magazine/articles/ilo-in-history/WCMS_122242/lang–es/index.htm

[9] Universidad Autónoma de Madrid (2011), Introducción a los sistemas sanitarios. El sistema sanitario español, Madrid, Universidad Autónoma de Madrid-Unidad de Medicina de Familia y Atención Primaria-Facultad de Medicina, disponible en https://formacion.uam.es/pluginfile.php/122653/mod_resource/content/1/Tema_7.pdf

[10] Expat (s/f), “El sistema sanitario en Alemania”, disponible en https://www.expat.com/es/guia/europa/alemania/13572-el-sistema-sanitario-en-alemania.html

[11] Mónica Parcet, Op. cit., p. 287.

[12] Jasmin Siebert (07.01.2020), El sistema de salud. Investigación de avanzada y seguro de salud para todos: una mirada a la atención médica en Alemania, Berlín, disponible en https://www.deutschland.de/es/topic/saber/el-sistema-de-salud-aleman-datos-e-instituciones

[13] Institute for Economics and Peace (2019), Global Peace Index 2019. Measuring Peace in a Complex World, Sydney, Institute for Economics and Peace, p. 8. Corea del Sur cayó nueve lugares respecto al índice correspondiente a 2018.

[14] Transparency International (2017), Corruption perception Index 2017, Berlin, Transparency International, disponible en https://www.transparency.org/news/feature/corruption_perceptions_index_2017

[15] The Heritage Foundation (2020), 2020 Index of Economic Freedom, Washington D. C. The Heritage Foundation, disponible en https://www.heritage.org/index/country/germany

[16] Klaus Schwab (2019), World Competitiveness Report 2019, Geneva, World Economic Forum, p. 13, disponible en http://www3.weforum.org/docs/wef_theglobalcompetitivenessreport2019.pdf.

[17] Este tema es abordado en la película de Jorge Ramírez Suárez, Guten Tag Ramón, una coproducción entre México y Alemania de 2013 distribuida por 20th Century Studios, en que se narra las vicisitudes de Ramón, un joven mexicano radicado en Durango, donde el narcotráfico domina la vida del lugar y por ello intenta varias veces emigrar a Estados Unidos, siendo deportad otras tantas, hasta que aconsejado por un amigo decide viajar a Alemania, a la ciudad de Wiesbaden, donde se enfrenta a muchos problemas para poder trabajar pero logra finalmente un empleo en que realiza diversas tareas de limpieza y apoyo a ancianos que viven en un pequeños edificio de departamentos.

[18] European Commission (2019), State of Health in the EU. Germany. Country Health Profile 2019, Brussels, European Commission/OECD, p. 5.

[19] Las parejas con hijos son rechazadas en lugares públicos y encontrar una vivienda puede ser más difícil para quien tiene hijos. Véase José Castro (s/f), “Alemania tiene la tasa de natalidad más baja de Europa. No es país amigo de niños”, en Ventana Europea, disponible en http://www.ventanaeuropea.es/Blog/index.php/euronoticias/alemania-tiene-la-tasa-de-natalidad-mas-baja-de-europa/

[20] Destino Alemania (3 de septiembre 2019), “Aumenta la natalidad en Alemania y la edad de las madres”, disponible en https://destinoalemania.com/aumenta-la-natalidad-en-alemania-y-la-edad-de-las-madres/

[21] Redacción Médica (13 de agosto 2018), “España descarta que la gripe de 2015 empeorara la mortalidad”, disponible en https://www.redaccionmedica.com/secciones/parlamentarios/espana-descarta-que-la-epidemia-de-gripe-de-2015-empeorara-la-mortalidad-2813

[22] El País (7 de noviembre de 2019), “Los avances en la esperanza de vida se ralentizan en la OCDE”, disponible en https://elpais.com/sociedad/2019/11/07/actualidad/1573126123_363454.html

[23] El registro de las defunciones ha mejorado de manera notable en Alemania, dado que se busca mejorar la calidad de la información acerca de los motivos por las que las personas mueren. Un mal llenado de los certificados de defunción, puede derivar en políticas públicas erróneas en materia de salud. Piénsese en la polémica que se ha suscitado en México por el registro de defunciones por “neumonía atípica” en momentos en que se enfrenta a la pandemia del SARSCoV2. Si el/la doctor/a responsable de llenar el certificado de defunción desconoce cómo hacerlo, o bien, si no tiene claras las características de la enfermedad que provocó la defunción, los datos registrados sobreestiman o subestiman determinado padecimiento. En Alemania existe una capacitación permanente al personal de salud y hay una plataforma digital para asentar la información respectiva, además de que hay tutoriales para que, quienes la emplean, la usen correctamente. Véase German Institute of Medical Documentation and Information (s/f), Causes of Death Statistics, Berlin, DIMDI, disponible en https://www.dimdi.de/dynamic/en/classifications/icd/icd-10-who/causes-of-death-statistics/

[24] European Commission, Ibid.

[25] Ibid.

[26] Ibid.

[27] Ibid.

[28] OECD (2016), Health Policy in Germany, Paris, Organization for Economic Cooperation and Development, disponible en https://www.oecd.org/germany/Health-Policy-in-Germany-July-2016.pdf

[29] European Commision, Ibid.

[30] Dinero (8/02/2018), “Los mayores exportadores de medicamentos en el mundo”, disponible en https://www.dinero.com/edicion-impresa/la-grafica/articulo/esto-son-los-mayores-exportadores-de-medicamentos/260543

[31] How Much (2018), “The World’s Pharma Trade: Which Countries Buy and Sell the Most Drugs”, disponible en https://howmuch.net/articles/pharmaceutical-trade-around-the-world

[32] RKI (15.04.2020), What We Do. Departaments and Units at Robert Koch Institute, Berlín, disponible en https://www.rki.de/EN/Content/Institute/DepartmentsUnits/DepartmentsUnits_node.html

[33] Fraunhofer Magazine (2019), “70 Years of Fraunhofer. 70 Years of Future”, p. 6, disponible en https://www.fraunhofer.de/content/dam/zv/en/Publications/Fraunhofer-magazine-1-2019/fraunhofer-magazine-1-2019.pdf

[34] Fraunhofer (9.04.2020), Mass production of COVID-19 tests systems, disponible en https://www.fraunhofer.de/en/press/research-news/2020/april/mass-production-of-covid-19-test-systems.html

[35] Federal Ministry of Education and Research (December 2015), Global Health in the Focus of Research, Berlin, Federal Ministry of Education and Research, disponible en https://www.gesundheitsforschung-bmbf.de/files/Global_health.pdf

[36] European Commission, Op. cit., pp. 9-10.

[37] Rodrigo Rojas (12.04.2019), “¿Quieres irte a trabajar como especialista a Alemania? Conoce la siguiente convocatoria”, en Saludiario, disponible en https://www.saludiario.com/quieres-irte-a-trabajar-como-especialista-a-alemania-conoce-la-siguiente-convocatoria/ Véase también Redacción Médica (21 de abril de 2018), “Empleo médico en Europa: Alemania ofrece el 60% a pesar de perder fuelle”, disponible en https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/empleo-medico-en-europa-alemania-ofrece-el-60-pese-a-perder-fuelle–5895

[38] Andreas Becker (27.03.202), “Se buscan test rápidos de coronavirus”, en DW, disponible en https://www.dw.com/es/se-buscan-test-r%C3%A1pidos-de-coronavirus/a-52945633

[39] Diego Zúñiga (14.04.2020), “Coronavirus y cuarentena: algunos se portan mal en Alemania”, en DW, disponible en https://www.dw.com/es/coronavirus-y-cuarentena-algunos-se-portan-mal-en-alemania/a-53125115

[40] El Presidente de Tanzania, John Magufuli niega que exista la pandemia y convoca a las personas a seguir trabajando. Véase José Naranjo (10 de mayo 2020), “John Magufuli, el Bolsonaro de África”, en el País, disponible en https://elpais.com/internacional/2020-05-10/john-magufuli-el-bolsonaro-de-africa.html

[41] Women Now (abril 30, 2020), “Merkel: las claves del éxito de la “canciller científica” en la gestión de la crisis del coronavirus”, disponible en https://www.womennow.es/es/noticia/merkel-canciller-cientifica-crisis-coronavirus/

[42] Saskia Miller (April 20, 2020), “The Secret to Germany’s COVID-19 Success: Angela Merkel is a Scientist”, en The Atlantic, disponible en https://www.theatlantic.com/international/archive/2020/04/angela-merkel-germany-coronavirus-pandemic/610225/?utm_campaign=the-atlantic&utm_medium=social&utm_source=facebook&fbclid=IwAR0vlRStoDsZeGZwShK7pYGFjRYXvfdjZ-5kti1XoFP7n1Ex78kNeiq8LUU

[43] DW (13.05.2020), “Merkel: no arriesguemos lo que hemos logrado en la pandemia del coronavirus”, disponible en https://www.dw.com/es/merkel-no-arriesguemos-lo-que-hemos-logrado-en-la-pandemia-de-coronavirus/a-53424723

[44] INISEG (30 de marzo, 2020), Estrategias de seguridad nacional frente a la pandemia: ¿han sido efectivas?, disponible en https://www.iniseg.es/blog/seguridad/estrategias-de-seguridad-nacional-frente-a-la-pandemia-han-sido-efectivas/

 

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