Cinque Terre

Teresa Gurza

Abusan, porque “La democracia es cara”

No sólo en nuestro país el gobierno recorta gastos en salud, con consecuencias desastrosas.


 


Se sabe ya, que en el Reino Unido esos recortes han provocado desnutrición, pobreza alimentaria y el resurgimiento de enfermedades de la época de la época victoriana, (1837-1901), como escarlatina, cólera y tosferina.


 


Una nota de The Independent con estadísticas oficiales del National Health Service, reproducida por La Jornada, revela que en los últimos cuatro años se incrementó en 50 por ciento, el diagnóstico de desnutrición primaria o secundaria y resurgieron padecimientos que se creían erradicados.


 


Y según Chris Mould, presidente del fideicomiso Trudell que dirige una red a escala nacional de bancos de alimentos, por recortes a programas sociales, cientos de miles de personas están pasando hambre, se saltan comidas y han debido bajar la calidad de sus alimentos.


 


Por su parte, Diane Jeffrey directora del grupo independiente Fuerza Contra la Desnutrición y de la organización de caridad Age UK, calificó como alarmante el aumento de admisiones hospitalarias por desnutrición, precisando que afecta sobre todo a personas de la tercera edad; que al carecer de recursos para alimentarse de forma adecuada, se ven obligadas a resolver por sí mismas el problema que representan sus comidas.


 


Datos del Centro de Información de Salud y de Servicio Social, muestran que son los hombres de 60 años seguidos por los de 80 y las mujeres de 50, seguidas por las de 60, los grupos etarios más vulnerables.


 


Y la Sociedad Fabiana, movimiento socialista británico que apoya al Partido Laborista, acusó al gobierno del conservador David Cameron de no tener una estrategia para combatir la pobreza alimentaria; y expresó que el haber disminuido el gasto en programas sociales, es la causa principal de la actual inseguridad alimentaria.


 


Mientras tanto aquí en México, los diputados aprobaron  el presupuesto gubernamental de egresos para 2016, y pese a la petición ciudadana de reducir por lo menos a la mitad, los voraces gastos del INE, partidos políticos y cámaras de diputados y senadores, los incrementaron.


Así, los legisladores eligieron seguir con sus privilegios económicos a costa del resto de los mexicanos y sin pudor alguno, se asignaron más de 14 mil millones de pesos.


 


Su cinismo ha llegado a tales niveles, que el senador perredista Miguel Angel Barbosa justificó esta semana los abusivos aguinaldos legislativos de cientos de miles de pesos, con un “es que la política es cara”. ¡Ah!


 


Y seguro creen que la salud de los demás es barata, porque disminuyeron en más del cinco por ciento los recursos destinados al sector; lo que impactará en forma negativa al Seguro Popular, al que recurre parte de la población más pobre del país que en 2016 tendrá el dos por ciento menos de presupuesto, y los programas de atención a la salud materna, sexual y reproductiva.


 


Por las mermas será imposible atender las recomendaciones de los especialistas, de brindar a los enfermos terminales cuidados paliativos desde el inicio de la gravedad y no postergarlos para el final de sus vidas.


 


Esa fue la opinión de los participantes en el Segundo Taller Internacional sobre el tema, organizado por la Facultad de Medicina de la UNAM, la Academia Nacional de Medicina, el Mayo College of Medicine y The Aspen Institute México y la Clínica de Oncología de la Universidad de California, en San Diego.


 


El doctor Juan Ramón de la Fuente, exrector de la UNAM y presidente del Consejo Directivo de The Aspen Institute, explicó que la ley de disponibilidad de analgésicos opioides, permite en México disponer de ellos en beneficio de los enfermos y debe hacerse.


 


Para Gina Tarditi, del Instituto Nacional de Cancerología, la regla de oro para mejorar la vida de los pacientes graves y terminales es la comunicación óptima con los médicos, a través del “contacto ocular y tono de voz adecuado, empatía y cercanía física, saber escuchar y dar información oportuna, en lenguaje asequible”.


 


Y Jarrett Richardson, de la Mayo Medical School, habló de la importancia de los cuidados paliativos en la calidad de vida de enfermos con padecimientos mentales, como ansiedad, depresión, encefalopatía y esquizofrenia.


 


Los diputados demostraron también, que la educación les importa menos que la conservación de sus canonjías y redujeron los recursos destinados a la UNAM, que en 2016 destinará únicamente siete mil 800 dólares anuales por alumno; cuando el promedio entre los países de la OCDE, a la que México pertenece, es de 14 mil.

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