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Gil lo leyó en el fondo de su corazón alterado: el Presidente pidió a los mexicanos cuidarse y reducir el consumo de sal, tabaco y alcohol, “nada de que se quita con tequila o mezcal”.

Liópez Obrador afirmó que él duerme bien y solo dedica 16 horas de tiempo completo a su trabajo: “Fue buena la decisión dejar la conducción del plan de salud a los especialistas, de todas maneras estoy pendiente, dedicado de tiempo completo, 16 horas diarias, y no 24, porque estoy durmiendo bien, dedico mi tiempo también a descansar y me mantengo muy bien físicamente”.

Eso no es nada, Gil está pendiente 24 horas; de hecho, Gamés no duerme desde el 1 de julio de 2018. Desde entonces está atento al desarrollo de la vida nacional. La señora Gamesa pasa por el amplísimo estudio y le dice a Gilga: “deberías dormir al menos 10 minutos, llevas tres meses sin dormir, te va a dar algo”. Y a Gil no le da nada de nada, aquí sigue al cañón del pie, o como se diga. Pero no hablábamos del sueño y el reposo, revenons á nos moutons, volvamos a nuestro asunto.

Infiernos artificiales

Hay de presidentes a presidentes, y de países a países. Gamés lo leyó en su periódico La Presse, de Montreal. La Sociedad de Alcohol de Quebec (SAQ, por su sigla en francés) y La Sociedad Quebequense de Cannabis (por su sigla pacheca) permanecerán abiertas durante la crisis de la pandemia del coronavirus. La fuerza del Estado se ha impuesto sobre el Sindicato de Empleados de las tiendas de alcohol y mariguana, que ha protestado: “¿acaso el alcohol y la cannabis son realmente servicios esenciales hasta el grado de poner en riesgo a los trabajadores de esas tiendas?”.

Que el señor despertó un poco ansioso por lo de la pandemia: un churro matutino. Que la señora no sabe qué hacer con su nerviosismo, unos jalones de índica. Ahora mal sin bien: que se necesita un tónico para el alma: un vodka doble y como dicen los poetas: a chingar a su madre. Como bien lo descubrió Baudelaire, no se puede vivir a pelo, o como se diga y digo, si hay paraísos artificiales, también hay infiernos artificiales.

 Narro

Elías Camhaji de su periódico El País entrevistó a José Narro, ex secretario de Salud de México. Gil ofrece algunas tabletas de esa charla:

“Es elemental… No se puede frenar el contagio si no se hacen pruebas. Pruebas, pruebas, pruebas y más pruebas (…).Se tienen que tomar acciones y la principal es evitar la infección de otras personas y para ello se tienen que hacer  pruebas.”

“México tiene una estructura muy bien dotada de equipo, técnicas y de personal especializado, pero eso requiere de presupuesto, mantenimiento y que se acompañe a las personas con problemas de salud (…).La información a la sociedad ha sido consistente y sistemática, eso hay que reconocerlo, pero no basta con que se diga ‘va a haber pruebas’, hay que decir dónde y en qué condiciones.”

Más información: https://bit.ly/2QL0Lhu

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