Recomendamos también: Dos presidentes, por Gil Gamés

FOTO: MARIO JASSO /CUARTOSCURO.COM

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil repasaba sus periódicos de papel y sus manos quedaban negras de tinta. El presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, Manuel Velasco, confirmó que ésta ocurrirá con 32 mandatarios estatales que se reunirán con el again and again virtual presidente electo Liópez. La Conago declaró, mediante un desplegado, su disposición para sumar esfuerzos con el gobierno federal. El grupo de gobernadores ha reconocido la participación ciudadana y el triunfo indiscutible de Morena y el presidente Liópez. O sea: un besamanos, un asusórdenes Presidente, un estamosjuntos en esta nueva tarea, un loqueustedigaymande.

Ahora mal sin bien: si Gilga ha entendido algo, cosa improbable, de los famosos 500 mil millones de pesos que el nuevo gobierno requiere para empezar algunos de sus proyectos prometidos, 300 mil saldrán de un serio recorte a los estados. ¿Qué dirá la Conago? Gil supone que los gobernadores pondrán el grito en el cielo. Y el joven Velasco, ¿qué dirá? Nada, o sí, que el sacrificio es muy necesario, entonces le pedirá chamba al presidente Liópez una vez que entregue a Morena su cargo como gobernador de Chiapas.

Gamés piensa (ya empezaron las jactancias) que tener dos presidentes no es nada fácil. La ley distorsiona, pospone y enloquece a los políticos, a los funcionarios. El gobierno del presidente Peña termina su administración el 1 de diciembre, pero el virtual presidente electo se encuentra ya en funciones, recibirá a funcionarios del gobierno de Trump, prepara refinerías, medidas para combatir la inseguridad, en fon.

Lo dicho: estamos locos. Las elecciones ocurren en julio, la noche del 1 se sabe quién ganó la Presidencia, luego hay que esperar cuatro meses para que el nuevo presidente tome posesión. ¿Cómo ocurrió esto? Gil no lo sabe.

Sánchez Cordero

Gilga ha escuchado dos propuestas más que interesantes de la próxima secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. La primera: buscar por diversos medios jurídicos, legislativos, mediáticos, la despenalización de la mariguana. Si esa iniciativa avanza y la defiende el gobierno del presidente Liópez, Gilga dará brincos de alegría. La tendencia es imparable: no más cárcel a jóvenes pobres, no más muertos mientras en Estados Unidos se dan la gran vida verde. La segunda: impulsar la voluntad anticipada en todo el país, ya existe en Ciudad de México. Gil se pone de pie, emocionado: decidir la forma en que uno quiere morir es uno de los derechos fundamentales de la vida, no de la muerte. Olga, no ceje y ceja.

Más información: http://bit.ly/2L1iCzn

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password