Recomendamos: Kim Jong-un, gran amigo, por Gil Gamés

Foto: ncscooper.com

Dirán la misa quienes elevan dicterios al gobierno de Peña, pero Gil no lamenta ni un centímetro que México haya declarado persona no grata a Kim Hyong Gil, embajador de Corea del Norte que, por cierto, no es pariente de Gil Gamés. ¿Por qué tendríamos que guardar las formas con una dictadura salvaje que amenaza al mundo con pruebas nucleares, capaz de volar un misil en cielo japonés? Que el canciller Videgaray se apresuró a correr al embajador norcoreano solo para darle una satisfacción a Trump, que si México se ha arrodillado ante el imperio, que si la manga del muerto. Con la pena, que el señor Kim Hyong Gil se regrese a su casa y le rinda un informe al Gordo líder supremo de Corea del Norte, que sueña con bombardear al mundo. Dicen otros que nada ganamos expulsando al embajador norcoreano; Gil pregunta, ¿y qué perdemos, si se tratara de ganar o de perder?

Kim Jong-un se convirtió en el líder supremo cuando murió su padre en 2011. Desde entonces este Cachetón delirante es secretario general del Partido del Trabajo de Corea, presidente de la Comisión Militar Central, presidente de la Comisión de la Defensa Nacional, comandante supremo del Ejército del Pueblo Coreano y miembro del Comité Permanente del Politburó del Partido de los Trabajadores de Corea. Además, Kim Jongun es general de cuatro estrellas. En esto el dictador, que estudió en Berna y habla inglés y alemán, fue modesto, pudo exigir 16 estrellas.

Dicen los que saben que a su tío lo descubrió en pequeñas conspiraciones palaciegas y lo condenó a ser devorado por los perros.

Esto no es chiste, se encuentra documentado en periódicos como Le Monde. Gil se imaginó dando una instrucción sin piedad: ¡que se lo coman los perros!

Más información: http://bit.ly/2h17wN6

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password