Libre Abordo, empresa mexicana que cambió con Venezuela petróleo por comida, tenía vínculos con la SRE, revela El País

La empresa mexicana Libre Abordo, investigada desde hace más de un año por operaciones presuntamente ilegales de intercambio de alimentos por petróleo con Venezuela, actuó con el aval del gobierno mexicano, bajo la bandera de “ayuda humanitaria”, gracias a un vínculo entre el empresario Joaquín Leal y Maximiliano Reyes, subsecretario de Relaciones Exteriores para América Latina y El Caribe, según afirma un reportaje del diario español El País.

“Documentos en poder de ambos medios y entrevistas con diversas fuentes confirman una relación entre el joven empresario Joaquín Leal, en el vértice de la trama, y el subsecretario de Exteriores para América Latina y El Caribe, Maximiliano Reyes”, dice el reportaje.

Reyes declaró al diario que su trabajo es atender a los empresarios mexicanos que quieren crecer. “Partimos de que los empresarios que se acercan a nosotros lo hacen de buena fe y desean tener mejores vínculos económicos en la región”, dijo.

De acuerdo a la investigación del diario español El País y la organización Armando.Info, Libre Abordo, una comercializadora mexicana que saltó a los medios desde marzo de 2020 por sus operaciones de intercambio de petróleo por comida, tenía vínculos con un alto funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores y además se decía proveedor de Seguridad Alimentaria Mexicana, una dependencia del gobierno mexicano.

Dicha empresa se declaró en quiebra  el 31 de mayo de 2020 y aseguró que sus intercambios de petróleo por comida sí calificaban como ayuda humanitaria y negó toda falta de tipo legal. 

Libre Abordo realizó al menos una operación por valor de 200 millones de euros que llamó la atención del Departamento del Tesoro norteamericano y que le valió una sanción hace un año, en junio de 2020. Un mes antes, se había declarado en quiebra. La operación también provocó que la Unidad de Inteligencia Financiera del gobierno mexicano iniciara una investigación y pidiera el bloqueo de cien cuentas bancarias de la empresa. Eventualmente, esas presiones llevaron a que Libre Abordo se declarara en quiebra en mayo de 2020.

Según el reportaje titulado La red opaca que intercambió petróleo de Venezuela operó con la ayuda del gobierno mexicano, la empresa Libre Abordo “asegura que las autoridades mexicanas fueron clave en las negociaciones e instruyeron a una empresa estatal para facilitar los negocios que se camuflaron como ayuda humanitaria”.

La información “atestigua que Libre Abordo, una de las compañías involucradas, se presentaba como una empresa nombrada por el gobierno de México para hacer este tipo de operaciones”.

Estas operaciones empezaron hace dos años, conformando una “opaca red con el gobierno de Venezuela” que intercambió petróleo (del cual Maduro tiene ingentes excedentes) por alimento.

Según el diario español, el entramado “movió millones de euros por todo el mundo sin apenas dejar rastro”, evadiendo las sanciones que el gobierno norteamericano ha impuesto al régimen de Maduro.

Agrega que hace un año, la Unidad de Inteligencia Financiera, a cargo de Santiago Nieto, inició una investigación sobre algunos de los implicados, sin que se sepan de avances concretos.

Según la propia empresa, en un documento citado por El País, Libre Abordo “fue nombrada por el gobierno mexicano para entrar en el programa humanitario de intercambios de petróleo por comida con Venezuela, con el propósito de ejecutar la venta de una variedad de productos alimenticios para ser comercializados entre ambos países”.

Este acuerdo se gestó en conversaciones entre ambos gobierno, asegura.

Libre Abordo, dice, contaba con el aval de Segalmex para “proseguir con la ayuda humanitaria, con la intención de beneficiar a los pueblos de México y Venezuela”. Así, en 2019, la empresa vendió a Venezuela 210 mil toneladas de maíz a cambio de petróleo, además de mil camiones cisterna para transportar agua potable. Es “una operación valorada en 200 millones de euros”, dice el diario.

El punto problemático de estos intercambios, según la investigación, es que se realizaron bajo la bandera de la “ayuda humanitaria” para evadir las sanciones internacionales que restringen el comercio con Venezuela.

“La empresa mexicana se asesoró con despachos para completar las operaciones por medio de trueques que se justificaban como ayuda humanitaria, para así tratar de evadir las posibles sanciones. A los ojos de Estados Unidos, las llamadas transacciones de ayuda humanitaria no solo se cobraron, sino que implicaron un negocio de cientos de millones de dólares para un grupo de empresarios a expensas del pueblo venezolano, “malbaratando” sus recursos naturales”.

El 31 de mayo de 2020, la prensa mexicana informó que Libre Abordo se declaró en quiebra debido a que “por presiones políticas” sus acuerdos de intercambios de alimentos por petróleo se frustraron debido a “presiones políticas”.

En comunicado de prensa, la empresa señaló que “tanto Libre Abordo como su empresa relacionada Schlager, se han enfrentado en los últimos meses a retos desproporcionados; desde la caída en los precios del petróleo, llegando a su nivel más bajo en décadas, pasando por diversas campañas de desprestigio atribuidas a grupos empresariales y políticos con fuerte influencia, y hasta la presión que el gobierno de los Estados Unidos ha ejercido para detener nuestras operaciones”.

El reportaje de El País no fue la primera información respecto a las operaciones de Libre Abordo. De acuerdo con una nota de Expansión, en marzo de 2020 Reuters dio a conocer que “Libre Abordo, empresa sin experiencia en el ramo petrolero, había aparecido en los programas de carga de Petróleos de Venezuela (PDVSA) como una de las pocas empresas en lista para tomar crudo del país sudamericano”.

Agrega la nota, de mayo de 2020, que “Libre Abordo había recibido cerca de 7.2 millones de barriles de crudo venezolano desde diciembre (de 2019) en seis grandes embarques con destino a Asia, y tenía uno más en proceso de carga, mientras que Schlager tenía previsto tomar 2.4 millones de barriles de crudo pesado venezolano con destino a Singapur. El acuerdo se dio en un momento donde Estados Unidos endurecía las sanciones contra PDVSA, disuadiendo a potenciales compradores de recibir crudo venezolano. Por ello, la compañía refiere que el país sudamericano se ha salido del trato”.

Respecto a las violaciones a las sanciones contra el gobierno venezolano, en mayo de 2020, en el comunicado en que anunció su quiebra, Libre Abordo dijo que se asesoró con diversos despachos y  “la gran mayoría de estos despachos estuvieron siempre convencidos de que nuestras aportaciones de Ayuda Humanitaria de ninguna manera resultan sancionables bajo la Órdenes Ejecutivas 13850 y 18884, y que incluso el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de Norteamérica avalaba nuestra labor a través de la denominada Licencia General 4C”.

Pero, de acuerdo con la investigación de El País, dichas operaciones sí eran sancionables y  según Libre Abordo contaron con la colaboración del gobierno mexicano.

En junio de 2020 , Santiago Nieto informó que la dependencia a su cargo investigaba a Libre Abordo.

*ofv

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