Aprueba Senado revocación de mandato y regresa el dictamen a la Cámara de Diputados

Foto: Cuartoscuro

Tras numerosos cambios de parte de la oposición, la protesta de diversos sectores y el beneplácito del presidente Andrés Manuel López Obrador, el Senado de la República avaló el dictamen sobre revocación de mandato para servidores públicos, lo cual posibilita quitar del poder a gobernadores y al propio presidente. Esto, a un año  de que la iniciativa fue enviada al Senado.

Se establece que el causal para la revocación de mandato será la “pérdida de confianza” de los ciudadanos hacia sus gobernantes y que dicha figura podrá invocarse si al menos 3% de los ciudadanos de la lista nominal de electores lo solicitan.

El dictamen original enviado por los diputados establecía la posibilidad de que el propio presidente convocara a la consulta de revocación de mandato, lo cual era una de las principales críticas a la iniciativa, ya que se señalaba que fuera un medio para que López Obrador se abriera camino a la reelección.

Asimismo, regula el instrumento denominado “consulta popular” mediante el cual se realizarían las revocaciones de mandato, al establecer que solo se puede realizar una vez en cada sexenio, deben ser organizadas por el INE y no deben empalmarse con procesos electorales intermedios.

Durante la sesión de este martes, el pleno del Senado aprobó el dictamen previamente enviado por la Cámara de Diputados–propuesto por la mayoría morenista–,tras haber hecho diversas modificaciones propuestas por la oposición.

El dictamen obtuvo 98 votos a favor, 22 en contra y una abstención.

El líder de la bancada de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, líder de los senadores de Movimiento Ciudadano (MC), refirió que durante la discusión de esta iniciativa se dio una discusión positiva en la que se alcanzaron los consensos necesarios y reconoció que “todos los grupos parlamentarios” mostraron “altura de miras” en este tema.

“La revocación es un instrumento que surge gracias a la disposición y altura de miras de todos los grupos parlamentarios. Los ciudadanos revocarán por mandato a quien haya traicionado su confianza, hay un esquema satisfactorio para el proceso del presidente sustituto, no habrá riesgos de inestabilidad para el país”, dijo.

El dirigente de la bancada priista, Miguel Ángel Osorio Chong consideró que “valió la pena” la espera de un año desde que la Cámara de Diputados envió la minuta hasta su aprobación este martes. Lo aprobado tiene una “gran distancia” con la iniciativa original, dijo, lo cual habla bien del trabajo del Senado como cámara revisora.

“Aquí no se legisló para un gobierno, se legisló para un país. No es casualidad que los temas más complejos sean aquellos en los que se logra mayor consenso. Tenemos que seguir la ruta de saber ceder y de saber sumar. Legislar no es cuestión de egos, ni de aplausos fáciles. Es cuestión de ver lo que más le conviene al país”, expresó el priista.

Por su parte, el coordinador de la bancada del PRD, Miguel Ángel Mancera, coincidió en la percepción de Delgado y Osorio en el sentido de que hubo un trabajo provechoso. Dijo que gracias al trabajo de legisladores de oposición el dictamen original logró modificarse favorablemente para convertirlo en un “instrumento de participación ciudadana” con reglas claras.

“Este dictamen no es un ejercicio para un refrendo electoral, se ha incluido una definición que determina la revocación de mandato como la conclusión anticipada en el desempeño del cargo a partir de la pérdida de la confianza. No es una reelección, porque la Constitución es clara en cuanto a la reelección, la revocación es un instrumento para la ciudadanía, y es histórico en la vida democrático del país, porque participan el INE y el Tribunal Electoral”, dijo el también ex jefe de gobierno de la CDMX.

Aprobada la minuta modificada, la iniciativa se turnó a la Cámara de Diputados para su eventual aprobación.

Mauricio Kuri, líder de la bancada panista, anunció previamente que su partido votaría en contra del dictamen, como así fue. Reconoció que el diálogo “fue abierto y generoso” y que la iniciativa fue modificada favorablemente por el trabajo de la oposición, pero que aún así, no la apoyarían porque “no creemos en este gobierno”.

Gustavo Madero, del PAN, apoyó la postura de su coordinador al señalar que esta revocación, impulsada por Morena y AMLO, no es un “ejercicio democrático, sino autoritario”. “Morena no tiene un ADN democrático porque su líder no es un demócrata”, agregó.

“Yo apoyaría esta reforma si fuera para el próximo mandato, pero está hecho al servicio de su gobierno”, dijo.

Luego de la aprobación, López Obrador, de gira por Zacatecas, celebró el hecho, y aseguró que gracias a ello “a mediados de mi gobierno habrá una consulta y los mexicanos van a decidir si quieren que continúe el presidente o que renuncie, esa es la democracia participativa el pueblo pone y el pueblo quita”.

Con ello, dio por hecho que habrá ciudadanos que convoquen a dicha revocación. No explicó cual sería el motivo, si el dictamen aprobado indica como causal la “pérdida de confianza” y él ha señalado que el pueblo confía en él.

Un día antes, el lunes, la Coparmex se pronunció tajantemente en contra de la revocación de mandato, ya que es una iniciativa “que se ajusta a la medida del actual gobierno, pero no a las necesidades de nuestros sistema democrático”.

En comunicado de prensa, pidió a los senadores frenar “esa iniciativa antidemocrática, populista e ineficaz, que pone en riesgo la estabilidad de México y que abre el camino de la reelección”.

“Lo hemos dicho y lo sostenemos: cuando la ciudadanía acude a las urnas para votar por un candidato a la presidencia de la República, lo hace pensando en que gobernará seis años. No más, no menos”.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password