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AMLO y las cinco mentiras de la semana: “la voz del pueblo es la voz de Dios”

Fue una semana pródiga en mentiras, pues a las de las mañaneras se sumaron las dichas durante el “Mensaje a la Nación” en el Zócalo, el pasado 1 de diciembre, con motivo del tercer aniversario de la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador.

Por ello, hicimos una “entrega especial” de las mentiras del Informe, a la que se suma la presente, la de las cinco mentiras de la semana.

Adelante.

MENTIRA 1

Estoy muy conmovido, porque personas de todo el país llegaron para estar conmigo en el Zócalo y darme su apoyo. “Mucha gente viajó toda la noche de lugares alejados” y desde temprano empezaron a llegar para guardar su lugar: AMLO.

“No sorprende que a tres años del inicio de la transformación, miles de personas vuelvan a acompañar a nuestro presidente”, Mario Delgado, presidente nacional de Morena.

El presidente se expresó así el jueves 2 de diciembre, implicando que la afluencia de alrededor de 200 mil personas al Zócalo fue totalmente espontánea y producto del apoyo popular que posee su gobierno.

Lo cierto es que los asistentes, miles de ellos, fueron acarreados.

Los editores de etcétera, Marco Levario Turcott y Alejandra Escobar, documentaron la presencia de cientos de autobuses fletados para transportar grupos de comerciantes, trabajadores de la basura, miembros del SNTE, sindicatos y colectivos afines a diputados locales y federales, entre otros.

Entrevistaron personas que, fuera de cámara, aceptaron haber sido obligados a acudir, bajo amenazas de perder lugares de venta, en el caso de comerciantes ambulantes.

Etcétera también informó, por medio de videos, cómo las personas se retiraron del Zócalo en cuanto se les pasó lista y cuando todavía el presidente seguía hablando.

Muchos medios, como Reforma, Milenio, Reporte Índigo y El Universal documentaron el acarreo también.

Decenas de miles de personas transportadas por líderes políticos, a las que se les pasó lista, se les dio lunch y que se retiraron en cuanto pudieron es lo más opuesto posible a contar con “apoyo popular”.

MENTIRA 2

Pedir uso de cubrebocas es autoritarismo. “El que quiera llevar cubrebocas, lo puede hacer, se protege. Pero desde antes, acuérdense, nosotros estamos en contra del autoritarismo, siempre lo hemos estado”: AMLO.

El 30 de noviembre, al hablar de su mitin en el Zócalo, AMLO se mostró muy entusiasmado de volver a estar ante multitudes de personas y demeritó la posibilidad de que hubiera contagiados, ya que según él, la gente “ya sabe cuidarse” y es “muy responsable”.

Agregó que no habría límite de asistencia y que el quiera “puede usar cubrebocas”, pero que su gobierno no lo exigiría porque él está en contra del autoritarismo.

Además de ser mentira que el presidente esté en contra del autoritarismo (muchas acciones lo desmienten), también es una falsedad que exigir uso de cubrebocas equivalga a un acto autoritario.

Lo cierto es que se trata de una medida básica de protección colectiva en nuestros tiempos. Un signo de responsabilidad. El presidente confunde los límites y alcances de la autoridad, cuya labor es precisamente dirigir a la colectividad en medidas que afecten a todos.

MENTIRA 3

“Proceso y Carmen Aristegui nunca han estado a favor de nuestro movimiento, ellos dicen que porque son independientes y yo sostengo que sí son independientes, pero independientes del pueblo”: AMLO.

El presidente la emprendió esta semana en contra de la revista Proceso y la periodista Carmen Aristegui por la publicación de un reportaje realizado por un grupo de periodistas referente a sus hijos y el programa Sembrando Vida.

Afirmó que ni Proceso ni Aristegui habían estado nunca a favor de su movimiento (lo que según él equivale a estar en contra del pueblo), y que él no les tiene simpatía.

Lo cierto es que si bien Proceso ha sido más crítico, sobre todo durante la presidencia, cuando AMLO fue candidato en el 2018 se mostró tibio y poco incisivo. Ha sido bajo el nuevo director, Jorge Carrasco, que inició en febrero de 2020, que la postura hacia AMLO se ha vuelto implacable, como exige la labor periodística.

Aristegui, en cambio, fue absolutamente afín a él y lo demostró callando, dejando pasar decenas de temas que de haberse tratado de otra figura pública, no hubiera soltado.

Fue tanta su simpatía, sobre todo a Carmen Aristegui, que en agosto de 2018, siendo presidente electo, dijo que una vez en el poder procuraría “el regreso a la radio… de Carmen Aristegui”, ya que era una gran comunicadora que había sufrido “censura” en gobiernos anteriores.

Lo cierto es que entre AMLO, Proceso y Carmen Aristegui si hubo simpatías en el pasado, sí hubo afinidades ideológicas, pero ahora han terminado. Y por eso la emprende contra dichos medios.

MENTIRA 4

Antes de mi gobierno no se permitía la entrada de organismos internacionales de derechos humanos para que observaran lo que ocurría en materia de desapariciones forzadas. “Estaba el país cerrado”. Nosotros lo abrimos en ese sentido: AMLO.

Esto es una total y torpe mentira.

Para saberlo basta revisar informes y boletines de prensa emitidos por organismos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre las desapariciones forzadas o involuntarias (GTDFI).

Por citar sólo un ejemplo, en 2011, durante el sexenio de Felipe el mencionado grupo de la ONU visitó México.

Así lo informa en un comunicado de prensa de marzo de dicho año. Ahí dice:

“El GTDFI quisiera agradecer al Gobierno de México por haberle extendido una invitación para visitar el país, por su positiva cooperación antes y durante la misión y por la apertura al diálogo con los integrantes del Grupo de Trabajo. Adicionalmente, el GTDFI quisiera agradecer a las organizaciones de la sociedad civil, asociaciones de familiares de personas desaparecidas y, en particular, a los familiares que proveyeron información y sus testimonios. Finalmente, el GTDFI quisiera agradecer a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos de Ginebra y México por su valioso apoyo”.

Lo cierto es que AMLO no “abrió el país” para que entraran organismos de derechos humanos como observadores. Las visitas de este tipo tienen años y además, han sido una conquista de la sociedad civil.

MENTIRA 5

“La voz del pueblo es la voz de Dios y es la voz de la historia. No lo olvidemos”, por eso hay que salir a recorrer los pueblos: AMLO.

¿Por qué elegimos esta afirmación como parte de las mentiras de la semana?

Porque es una declaración demagógica. Es mucho más que una mentira: es una manipulación de la realidad, que usa elementos religiosos, con la finalidad de presentarse como el vocero del pueblo.

Que el presidente de México hable constantemente del pueblo y se acerque a él, para luego afirmar que mediante el pueblo él escucha la “voz de Dios” lo que indica es que se siente un representante del pueblo ante Dios y de Dios ante el pueblo.

Indica que se siente un iluminado.

Lo cierto es que más allá de las creencias religiosas de cada quien, el que un político se identifique con “Dios” es muy peligroso, porque es una forma de justificar cualquier exceso de poder, bajo el pretexto de un supuesto mandato divino.

*ofv

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