Recomendamos: Un viaje por la Inglaterra más genuina a través de series icónicas de televisión

Foto: Tung Wong (Alamy)

Los catálogos de plataformas de streaming como Movistar+, Filmin, Netflix, HBO o Amazon Prime Video contienen multitud de series británicas que nos transportan a la Inglaterra más típica y genuina a través de la pequeña pantalla. Desde los acantilados de Dorset de la aclamada Broadchurch hasta las grandes mansiones y los pueblos encantadores de los Costwolds donde se rodó la elegante Downton Abbey. Y del Oxford imperturbable en el tiempo del detective Endeavour (y de su precuela Morse) a las calles decimonónicas de Birmingham, donde se mueve el imperio criminal de Peaky Blinders. Estas son algunas de las mejores series para hacer un viaje por escenarios genuinamente british.

Pocas formas de viajar a Oxford más amenas que sumergirnos en las ocho temporadas de Endeavour, una ficción ambientada en los años sesenta y setenta del siglo XX, concebida como una precuela de otro famoso serial británico, Inspector Morse (1987-2000), con el mismo protagonista pero mucho más maduro. Las dos producciones están basadas en los relatos de misterio creados por el escritor Colin Dexter (1930-2017).

Endeavour es una serie magnífica, británica hasta la médula, con el actor Shaun Evans en el papel de Endeavour Morse, un policía novato, culto, antiguo estudiante universitario y conocedor como nadie del ambiente que reina en colegios, facultades, bibliotecas y pubs de la monumental ciudad universitaria. Esta trama policial ambientada entre 1965 y 1971 despliega unas historias perfectas en las que se mueven tipos complejos. Y la ciudad de Oxford es un personaje más, recreada con gran fidelidad, especialmente el ambiente estudiantil que bullía en los setenta, y que no ha variado mucho. Aparecen localizaciones como el Christ Church College, la biblioteca Bodleiana, el puente de los Suspiros (puente de Hertford, que une dos colleges) o el teatro Sheldonian. También hace un retrato certero de sus calles, con los estudiantes y profesores togados de negro y circulando en bicicleta, algo que sirve de guía para conocer uno de los centros intelectuales y estudiantiles con más pedigrí de Inglaterra. Muchas escenas se desarrollan en sus míticos pubs —The Bear Inn, The King’s Arms, Lamb and Flag, entre otros—, donde el sargento Endeavour y su veterano inspector Thuesday ponen en común sus pesquisas.

Mención aparte merece la legendaria biblioteca Bodleiana, una de las más antiguas de Europa, inaugurada en el siglo XVII. Ocupa cinco edificios de Broad Street, uno de ellos la Radcliffe Camera, con una cúpula muy característica que domina el centro de Oxford. Aparece en muchos planos aéreos entre secuencias o en tomas generales cuando el detective visita las universidades. En casi todos los capítulos aparecen diversos colleges, de los 40 que compiten por la excelencia en la ciudad, como el New College o el Exeter College. Y no es difícil identificar el histórico comedor universitario del Keble College en muchas escenas.

Los acantilados de Dorset en ‘Broadchurch’

Una de las series detectivescas con más calidad de los últimos años es Broadchurch, ganadora de tres Baftas y convertida en una ficción de culto gracias, sobre todo, a las interpretaciones de David Tennant (el detective Alec Hardy) y Olivia Colman (su compañera Miller). Además del buen hacer de los actores y la complejidad de las tramas, el tercer gran protagonista es sin duda el espectacular paisaje costero que sirve de escenario a la serie, con unos icónicos acantilados que son una constante a lo largo de todos los capítulos. Se supone que se hallan en un pueblo llamado Broadchurch, que no existe en realidad pero que podría ser cualquiera de los que se asoman al canal de la Mancha desde la costa de Dorset. El más fotogénico de todos estos barrancos, que irrumpe a menudo en pantalla, es West Bay, también el más icónico de los que se suceden a lo largo de la llamada Costa Jurásica, patrimonio mundial. A lo largo de 150 kilómetros, desde Orcombe Point, cerca de Exmouth, hasta las Old Harry Rocks, junto a la ciudad de Swanage, en la parte oriental de Dorset, se extienden una sucesión de paredes verticales de caliza que permiten al viajero hacer muchas paradas.

Los acantilados se integran en el llamado Sendero de la Costa Suroeste (South West Coast Path, en inglés), que es la ruta a pie más larga del Reino Unido, muy frecuentada por los senderistas, que pueden caminar a lo largo de 1.000 kilómetros, desde Minehead (Somerset), rodeando toda la costa de Cornualles para terminar en el este, en Poole (Dorset). En el camino, esperan los famosos acantilados de Cornualles y Devon, y concretamente West Bay, con su puerto, su playa y las pequeñas tiendas que tan bien aparecen reflejadas en la serie. Una de las visitas más espectaculares es, sin duda, la de los precipicios rojos de East Devon, vigilados por islotes de arenisca roja, o las playas de Charmouth y Lyme Regis donde acuden muchos buscadores de huellas del pasado remoto, que además encuentran un auténtico paraíso en el fantástico bosque de fósiles al este de Lulworth Cove.

La naturaleza salvaje de Cornualles en ‘Poldark’

Poldark fue una de las series más míticas de los años setenta. Narraba las aventuras del capitán Ross Poldark, un terrateniente de Cornualles que regresa de la guerra de independencia de EE UU (1775-1783) y se asienta en su lugar de origen. La BBC recuperó este clásico hace unos años en una versión renovada que tiene la virtud de permitirnos contemplar los maravillosos paisajes de Cornualles, con algunas imágenes memorables, como el mar color turquesa de Porthcurno o las playas de arena blanca y fina por las que Ross y su esposa Demelza caminan bajo un (improbable) espectacular día soleado. Porthcurno es uno de los lugares más fotografiados de la costa de Cornualles. Durante la marea baja se une con la cercana playa de Pedn Vounder, y crean un entorno tan popular que la oficina de turismo de la zona dejó de promocionar el sitio porque había una saturación de visitantes.

Pero hay muchos otros sitios de la serie reconocibles si viajamos por la costa de Cornualles, como la playa de Kynance Cove, también de arena blanca y aguas turquesa, que en la marea baja permite explorar cuevas e islas. El arenal está gestionado por el National Trust (organización para la conservación y cuidado del patrimonio histórico) y es uno de las más famosos de Cornualles. O la enorme playa de arena dorada de Holywell, la bahía más grande del tramo de costa que va entre Perranporth y Newquay. Las islas gemelas de Carter’s y Gulls Rock ponen un telón dramático a algunas escenas de acción de Poldark.

También podemos pasear por Charlestown, cerca de St. Austell, que aparece como la ciudad principal de la serie, con un atractivo puerto donde se puede visitar uno de los veleros de época utilizados en el rodaje. Este pueblo, famoso por su aspecto tradicional y su colección de grandes barcos, ha servido de escenario de muchas otras películas y series británicas.

La naturaleza salvaje de Cornualles aparece esplendorosa en muchas escenas de Poldark, incluso cuando son entornos algo hostiles, como Bodmin Moor, un páramo punteado por algunas cabañas ocasionales, una de las cuales se utilizó para filmar los exteriores de la casa de los Poldark Nampara. También se puede reconocer el pueblo de Minions entre esos páramos accidentados y con formaciones rocosas y círculos de piedra.

Algunos de los escenarios siguen teniendo un uso similar al que tenían en el siglo XVIII, como la sombría e imponente cárcel de Bodmin. Hoy es un museo abierto al público, con varios recorridos y atracciones en las que emular la penosa vida de los habitantes de esta prisión centenaria.

Esta es una zona minera, y los antiguos pozos e instalaciones de extracción de cobre y estaño se asoman en muchas escenas de la serie como paisajes de fondo, como las casas de locomotoras de Cabeza de Santa Inés, que es una ubicación natural perfecta para Poldark, igual que lo son las casas de máquinas de Botallack, encaramadas al fondo de escarpados acantilados. Son edificios que resumen la historia minera de Cornualles, aunque pocas quedan en pie de las más de 100 casas de este tipo que había durante el siglo XVIII y el XIX. La zona, desde la que llegaron a salir dos tercios del suministro mundial de cobre, se conoce actualmente como Cornwall and West Devon Mining y es patrimonio mundial de la Unesco.

El hito más representativo de la íntima relación de Cornualles con Poldark es la llamada Mina Poldark, a las afueras de Helston, que originariamente se llamaba Wendron Forge hasta que fue rebautizada con el nombre de la serie. Se utilizó para rodar algunas de las secuencias subterráneas de la entrega original de 1977, y después se volvieron a utilizar en su adaptación moderna.

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