Ota Benga: un pigmeo en un zoológico de Estados Unidos

Etcétera
Internacional

Hubo un tiempo en el que un hombre vivió en un zoológico. Su nombre era Ota Benga, era un pigmeo africano, proveniente de la región del Congo, que fue capturado y llevado a Estados Unidos a principios del siglo XX. Se le encerró en un zoológico de Nueva York. Debemos recordar que grupos de estadounidenses viajaban a las costas africanas a finales del siglo XIX y comienzos del XX y establecían relaciones con tribus locales, con las que intercambiaban mercancias e, incluso, personas.

En el ya lejano año de 1904, el hombre fue colocado en una jaula y se le presentó como parte de la exhibición antropológica en la Exposición Universal de San Luis. Querían convencer a la gente de que era el “eslabón perdido” entre el mono y el hombre. Dos años más tarde, los Jardines zoológicos de Nueva York, que actualmente reciben el nombre de Zoológico de Bronx, exhibieron a Ota en su “Casa de Monos”. El hombre pesaba menos de 50 kilos y medía 1.35 metros. Su compañero fue un orangután con el que era obligado a pelear. Desde entonces, Ota vivió con el simio y la atracción rápidamente se volvió un éxito.

En la tribu de Ota, era una costumbre decorativa afilarse los dientes. Tal característica fue utilizada por los empresarios y dueños del zoológico para promocionarlo como un hombre salvaje que tenía múltiples habilidades, entre las que destacaban poder despedazar a sus presas con la boca. Ota era obligado, además, a disparar al blanco con un arco y flechas y mostrar su talento para tejer y hacer hamacas.

Más tarde, gracias a la protesta de algunos grupos de clérigos negros, la exhibición fue cancelada. Sin embargo, la vida de Ota no mejoró. Fue enviado al Asilo de Huérfanos de Color Howard, en Brooklyn, donde le enseñaron cómo comer y hablar inglés. Más tarde, continuó su vida en Lynchburg, Virginia, donde fue aceptado y cuidado por la familia de la poeta Anne Spencer. Gracias al reciente libro de la periodista Pamela Newkirk, Espectáculo, la increíble vida de Ota Benga, sabemos que el pigmeo quería volver a su tierra, en el Congo, sin embargo sabía que su vida había sido destruida desde hace mucho. En marzo de 1916, después de prender un fuego ritual y bailar una danza tradicional, se disparó en el corazón con una pistola que logró robar y murió a los 33 años de edad.

(Con información de Daily Mail)

gapu

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