Cinque Terre

Orquídea Fong

Periodista/comunicóloga egresada de la UNAM.

No le deseo éxito al nuevo gobierno

A diferencia de algunos de mis queridos y respetados contactos, que le desean con sinceridad “todo el éxito al nuevo gobierno” yo no creo que el éxito del gobierno de AMLO sea bueno para el país.

De manera respetuosa y bienintencionada dicen: “si al nuevo gobierno le va bien, a México le irá bien, le deseo todo el éxito, al margen de nuestras diferencias”.

No lo creo. Y no le deseo éxito. El éxito, dicho brevemente, consiste en alcanzar los objetivos que uno se ha propuesto.

Así, el éxito del gobierno que hoy empieza—si lo alcanza—no será el de México.

Es evidente, para mí (no para sus defensores acérrimos, por supuesto) que los objetivos del nuevo presidente y su grupo de colaboradores, simpatizantes y fanáticos (son categorías distintas) son muy alejados de lo que el país necesita. A diferencia de lo que tanto ha pregonado, AMLO no gobernará para “el pueblo”.

AMLO gobernará para sí mismo, para su narcisismo, su vanidad y para el beneficio de su grupo. Sí, justamente como lo hicieron todos y cada uno de sus antecesores. AMLO es más de lo mismo, pero peor ya que, a diferencia de los priístas, no pretende encabezar sólo un sexenio, sino toda una “cuarta transformación”. Está imbuido de la convicción de cumplir una noble misión, y eso es muy peligroso.

¿Qué persigue AMLO a la luz de sus acciones durante los cinco meses de transición?

FOTO: SAÚL LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

Enlisto solo 13 (número de la mala suerte).

1.- Doblegar la autonomía de los estados de la República. Es decir, violar el pacto federal.

2.- En consecuencia, abandonar el gobierno republicano y sustituirlo por un gobierno totalmente centralista. Sí, él que tanto critica a los “conservadores”, se decanta por la más conservadora de las formas de gobierno. ¿Una muestra? Su nuevo logotipo que eliminó la palabra “república” y lo dejó en “Gobierno de México”.

3.- Tener controlados a los medios de comunicación, por medio de la descalificación y de la asignación de publicidad oficial.

4.- Controlar por completo los tres poderes de la Unión. Él, como titular del Poder Ejecutivo encabeza uno, pero pretende manipular la Suprema Corte de Justicia y por supuesto, dominar el Congreso de la Unión por medio de la mayoría que posee su partido.

5.- Seguir en control completo del partido que fundó, Morena.

6.- Concentrar bajo su mano el poder militar y policiaco, por medio de la anunciada Guardia Nacional.

7.- Modificar la Constitución a modo, cada que se ofrezca. Ejemplo claro: la intentada designación de Paco Ignacio Taibo en el Fondo de Cultura Económica. Este intento está frenado de momento, pero únicamente porque Taibo es un absoluto imbécil (alguien que “no puede” evitar “pasarse de lépero” es un imbécil, lo siento) y su conducta desagradó a AMLO.

8.- Incumplir todas sus promesas de campaña sin salir dañado en su imagen de redentor del pueblo. Esto, por medio de manejo retorcido del lenguaje y la manipulación emocional. El ejemplo perfecto: que el presidente seguirá usando el avión presidencial ya que, “por amor”, su esposa se lo pidió.

9.-Permitir un retroceso en el trabajo por la igualdad entre hombres y mujeres al desaparecer las oficinas de igualdad de género en todas las dependencias del gobierno federal y centralizarlas bajo la Secretaría de Gobernación. ¿El argumento? “Así serán transversales”, afirmó Tatiana Clouthier, una de sus cercanas colaboradoras, quien demostró patéticamente que no tiene ni idea de lo que dicho concepto significa.

10.- Dejar de lado desvergonzadamente el pilar de sus 18 años de campaña: el combate a la corrupción. No perseguirá actos de corrupción previos a su gobierno dijo, y sus fanáticos aprobaron, crédulos de la afirmación de que eso implicaba mantener la paz del país. No, fue un pacto de impunidad, como hemos visto tantos.

11.- Ensalzar su imagen a niveles repugnantes, tal como lo hicieron todos los dictadores de que tenga registro la historia moderna: Stalin, Mao, Franco… Los ejemplos los tenemos por todas partes, pero destaco “El Sueño de Andrés”, un libro ¡dirigido a los niños! en el que se cuenta la historia edulcorada de un niño llamado Andrés… López Obrador. Terrible. Terrible.

12.- Pacificar el país por medio de un pacto de impunidad con el crimen organizado. La famosa amnistía, que durante un tiempo, dijeron sus colaboradores, iba dirigida a campesinos inocentes, coptados por los cárteles. Ya se vio que no.

13.- Cancelar el Aeropuerto en Texcoco. Su primer “éxito” y fuerte golpe para la economía nacional.

Si AMLO concreta estos y otros rubros, podrá llamar a su gobierno “exitoso”. Pero México no lo será. Será una tragedia. Ya lo está siendo.

Es claro, prístino, que sus objetivos están divorciados del bienestar general y de hacerse realidad, deconstruirán lo que llevamos construido, no gracias a los gobiernos anteriores, sino a pesar de ellos.

Pareciera que el destino nacional está signado por la tragedia: siempre ir a contracorriente de nuestros gobiernos. Considero que eso es resultado de nuestra perenne infancia como colectivo.

México, como pueblo, siempre está buscando salvadores, mesías, héroes. Es momento, lo he dicho en otros textos, de que aceptemos que nadie nos salvará.

Le deseo a Andrés Manuel López Obrador todo el fracaso en la gestión que hoy inicia y que en lugar de él, tenga éxito la democracia, el federalismo, la división de poderes, el constitucionalismo, el trabajo legislativo apropiado, la transparencia en la rendición de cuentas, el crecimiento económico, el verdadero combate a la corrupción, la libertad de prensa y sobre todo, una sociedad civil atenta e informada, lejana de todo fanatismo.

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