Premio Nacional de Protección Nacional
Cinque Terre

Mixar López

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Narrador, cronista y periodista musical. Colabora en varias revistas y periódicos de México, EEUU y América Latina, como revista Marvin, Cáñamo, Yaconic, Noisey (Vice), Nexos, Chicago Tribune, LA Times entre otros. Su primer libro de crónicas "Prosopopeya: La voz del encierro", está próximo a ser publicado.

“Refugiarse en Eros para no enloquecer”: Una entrevista a Norma Yamille Cuellar

Aquel Georges Perros (1923-1978), autor de ‘Poemes bléus’ (1962), afirmaba, con severas dosis de Armañac en el tubo gástrico, que: “El erotismo, es dar al cuerpo los prestigios de la mente”. Imaginemos los prestigios de ese  cuerpo, si la mente es de la narradora y cuentista regiomontana Norma Yamille Cuellar (1977), quien en sus libros ‘Historias del Séptimo Sello’ (2010), ‘Quizás, Quizás, Quizás’ (2015) y ‘La casa de Plutón’ (2017), ha acorralado en un cuarto de motel de carretera, nada más y nada menos que a Tanatos y a Eros, para con libreta en mano, detallar los pormenores de la cópula; todo con ojo crítico, analítico e investigativo, mientras en sus auriculares suenan los ‘Smiths’ de Morrissey; pero el asunto está en escucharlas a ellas, a las pulsiones, sus jadeos –no la música del exterior–. El sexo educa y todos, o casi todos los oficios, son oficios de excitación, “de desechos de eyaculación”, concluiría Perros.

Aquí, una entrevista con esta escritora sobre la literatura: ese raro ejercicio del hombre que proporciona una voluntad singular, una conducta de existencia que retrasa el progreso de una mediocridad que no es natural.

¿Qué factores fueron los detonantes de tu novela ‘Quizás, quizás, quizás’ (2015): la moda, el sexo, la política, la música rock o todo, en medio de una salvaje orgía tántrica?

¡Lo de la orgía hubiera estado bueno!

Abrí el baúl de los recuerdos para ver los apuntes a mano de esa novela, las hojas están amarillas, se llamaba ‘La Primera Dama’, y eran de aquella época en que grababa cassettes en la grabadora, porque detrás de una hoja tengo apuntada una lista de rolas que iban en un cassette y estaba “The Gravity of Love”, de Enigma, y eso fue de 1999… Bueno, en esa época más o menos el Vicente Fox andaba de presidenciable y con el “Hoy, Hoy, Hoy” y yo lo admiraba, igual que muchos mexicanos y luego por el 2000 yo trabajaba en Todito.com, y me tocó ver la toma de protesta de Fox y de su Gabinete (si mal no recuerdo) y sí se respiraba mucha esperanza entre los mexicanos, respeto. “ya se fue el PRI, ahora sí va a ser como el Paraíso en los libros de los Testigos de Jehová”. Pero la novela a mano estaba muy “sweet”, muy amoroso todo. Y ahí quedó la historia, en esas hojas. Pero en el 2011-2012, en todo el cotorreo por lo de Peña Nieto, las marchas y protestas en las calles, retomé esa historia de ‘La Primera Dama’ ya en computadora, en esa época iba a marchas contra EPN, abrí una cuenta en Twitter para seguir asuntos políticos, miré videos sobre el asesinato de Colosio, leí la historia de Los Pinos, porque en esa época tenía Los Pinos una página Web muy padre. Un día fui a una marcha contra EPN acá en Monterrey con un amigo, estábamos a 48 grados centígrados. Luego fuimos a ver la película de ‘Colosio: el asesinato’ (2012)  a un cine y por la noche fuimos a ver un debate entre presidenciables a un restaurante. Para mí todo era política en ese tiempo. Era de no creerse: en un evento masivo de Peña acá en Monterrey, regalaron unos cartones, en forma de televisor, a los asistentes. Las “televisiones” tenían la imagen de la pareja de EPN y La Gaviota y en medio había un hueco para que pudieras meter la cabeza. En medio de ellos. La televisión traía las palabras TV PEÑA. Fue algo surrealista todo lo de EPN. Pero, cambiando un poco de tema, quería mezclar esos temas de política y poder con algo sensual, sexual, hablar un poco del deseo, poner unas escenas donde las miradas contaran mucho. El personaje de Ana casi se desmaya cuando mira a Alejandro por primera vez. Ella no imaginaba, para nada, que podría llegar a ser Primera Dama de México. Y… pues esa desilusión que sentimos por el desempeño de Fox también lo quise poner en la historia, que ya no se llamaba ‘La Primera Dama’, sino ‘Quizás, Quizás, Quizás’.

¿Por qué algunas editoriales rechazaron la novela en un principio, tuvo que ver con la “política” de ese entonces?

La mandé a varias editoriales, sí, y te piden que esperes… pueden pasar meses… y luego no la puedes mandar a ninguna convocatoria, a ningún concurso, porque está en dictamen. Y yo no tengo paciencia… entonces pensé que la novela es muy visual, porque los personajes andan en ambientes muy lujosos, restaurantes de cinco estrellas, mansiones, aparece Los Pinos, comida gourmet, champaña, ropa de diseñador… hay varias escenas eróticas y mi Primera Dama es guapísima, mi Presidente también es guapísimo. Pensé que podía ser una serie de TV y ahorrarme toda esa espera de las editoriales.

¿Qué hay de cierto de que la serie de Netflix Ingobernable (2017–) de Samuel Stewart Hunter y Pitipol Ybarra, mamó todo de esta novela ucrónica?

Imprimí ‘Quizás, Quizás, Quizás’, la registré en el Indautor, luego empecé a mandar correos a ‘Argos Televisión’, para ver si la convertían en serie de TV. Ya la había mandado a Argos (CDMX) ya impresa. Estuve en eso mandando correos a Liliana Muñiz y a Griselda Ramos, y que si sí, que si no, bueno, fue como de marzo a octubre del 2013. Hasta que le llamé a Griselda a CDMX y me gritó (risas) súper feo de a madres –yo estaba embarazada y sentí muy feo, pero obvio que ella no sabía de mi panzota– me gritó diciéndome que si ellos estuvieran interesados ya me hubieran contactado, OK. Luego me entretuve con el embarazo, ser mamá, no tener cabeza para nada más, hasta que vi anunciado lo de ‘Ingobernable’, sobre una Primera Dama de México, y yo no sé si hubo plagio o no –de hecho al estar escribiendo esto es la primera vez que la veo— sólo vi el tráiler, se supone que la Primera Dama está decepcionada/desilusionada del Presidente (como en mi novela) y ella tiene dos o tres hombres que la ayudan en sus planes, como en mi novela. Ya me habían plagiado mi novela ‘Historias del Séptimo Sello’ (2010), y es algo muy feo. Tampoco quiero meterme en asuntos de difamación. Ahí sale en www.IMDB.com (Internet Movie Database) una lista de 20 guionistas de primer nivel que trabajaron ahí. Yo ya me veía en Los Ángeles en el estreno de la serie… (suspira). No me digan que me perdí de conocer al actor Marco Treviño, soy su fan número 1 y ahí sale. Eso sí no lo perdonaría. Pero sólo he visto dos capítulos de ‘Ingobernable’ hasta este momento. Tendría que ver más…

“El erotismo está en la aprobación de la vida hasta en la muerte”, decía Bataille (1897–1962), ¿cuál es tu constructo personal de este concepto?

En mi primera novela ‘Historias del Séptimo Sello’ (2010), los reporteros, que se la pasan investigando y esclareciendo crímenes, tienen una sección especial en el edificio para tener sexo entre ellos. Y hay alguien que le dice a la protagonista: “Usted y sus colegas conviven a diario con Tánatos (muerte), si no se refugian en Eros (amor) van a enloquecer”.

Escribo historias “Noir” (sobre crimen) y siento que necesariamente debe ir acompañado de una buena dosis de erotismo y sexo. Hay un cuento de Eduardo Antonio Parra llamado “El Placer de Morir” (‘Los límites de la noche’, 1996), que empecé a leerlo mientras estaba en un transporte público (en el año 1997) y me dejó sin respiración en ese momento. Todavía me acuerdo y me dan escalofríos.

¿Qué recuerdas del certamen de literatura Hijos de Satanás, del ciberfanzine underground Borraska de España?

¡Qué recuerdos! Fíjate que había participado en algunos concursos de cuento y había obtenido uno que otro diploma, acá en Nuevo León, en Coahuila y en Michoacán, y andaba por Internet buscando más convocatorias porque ya me había gustado esa adrenalina, por decirle así, de participar en concursos. La convocatoria hizo que me doblara de risa (“relatos como una flor rara en mitad de una acera encharcada de vómitos”, “a Bukowski no le hubiera gustado que le hicieran un altar, ni siquiera en un bar, pero ¡que se joda!”). Mandé un relato llamado “Mole” y me avisaron que había ganado el segundo lugar en el ‘1 Concurso de Cuentos Hijos de Satanás’ y diploma y andaba muy contenta porque gracias a esos momentos, seguí escribiendo y publicando en más partes. Ese cuento lo publicaron en http://hankover.blogspot.com, y por supuesto me encantó conocer (virtualmente) a los organizadores españoles del concurso como Patxi Irurzun, quien junto a Vicente Muñoz Álvarez sacó un libro sobre este mismo concurso en la editorial Mondadori, llamado “Hankover / Un Homenaje a Charles Bukowski”, la portada la hizo Miguel Ángel Martín, quien en el 2012 ilustró ‘Los 120 Días de Sodoma’ (1904), del Marqués de Sade, para la editorial ‘Reino de Cordelia’. Y Vicente Muñoz Álvarez anda en unas publicaciones llamadas Vinalia Trippers. Son unos masters de la literatura y la gráfica subterránea, talentosísimos.

Sí, se habla mucho de libros de culto, pero yo considero uno angular en la narrativa contemporánea mexicana, que está a medio camino entre la novela negra y la ciencia ficción, y es Historias del Séptimo Sello (FETA, 2010), que narra la historia de la aspirante a periodista Jasminder Chapa; con “Never let me down again” de Depeche Mode como música de fondo. Háblame de la exegesis creativa de esta novela.

Comenzó como un cuento llamado “Sabina, por Favor” y fue más o menos en el año 2005. Era sobre una reportera que se topa con unos hombres de sombrero y gabardina que acuden cuando alguien muere y su tarea es quitarle la sonrisa al occiso y ponerle cara de sufrimiento. El interés romántico de la reportera se llama Fabián y todo va envuelto con música de Raffaella Carrá. Y este cuento fue publicado en Oaxaca porque quedó segundo lugar en un concurso de cuento de allá y ya viendo todo lindo y publicado me animé a convertirlo en novela, pero en esa época Monterrey no era violento. Fue algo muy curioso porque la primera versión afirmaba que la verdadera acción estaba en Ciudad Juárez o en Nuevo Laredo, no en Monterrey. Había leído una crónica de la cineasta Ángela Torres Camarena sobre una jornada que se la pasó con un reportero de nota roja de un periódico regiomontano, me gustó mucho ese texto y lo guardé. Resulta que en lo que iba escribiendo la novela fueron pasando cosas en todo el país (que ya estaba al rojo vivo) y también Monterrey entró al quite en violencia y no se quedó atrás. Imagínate: por un lado, como Presidente, Felipe Calderón, y teníamos además a Rodrigo Medina de Gobernador. No tengo palabras para referirme a la ineptitud de ambos. Y además de la violencia, nos cayó la tormenta Alex. Todo lo malo que pasaba era a lo grande. El río Santa Catarina hasta arriba, rugiendo. Tuve dos encuentros con la delincuencia en esa época, como que me bajaron de un auto a punta de pistola, como ver fulanos con pasamontañas que llegan en una troca para asaltarte, cosas de esas. Fue muy triste, traumático, las historias que se contaban… los secuestros. En ‘Historias del Séptimo Sello’ recogí todo eso pero lo mezclé con cosas sobrenaturales y de ciencia ficción. A veces tienes que salirte un poco de la realidad. HSS me sigue dando muchas satisfacciones. A pesar de que me lo plagiaron… pero una lección me quedó: si alguien plagia, es para hacer un bodrio, algo sin alma.

“Mi voluntad ha pasado por muchos dramas que sólo han tenido un objetivo: matar todo lo que está hecho de sentimientos. Me he comprometido a no ser muy feliz, a no amar demasiado. Todo amor debe terminar y dejar cicatrices. Es más fácil estar solo, matar las emociones, matar el alma, herir a los que tuvieron la mala fortuna de estar cerca, y así poder sufrir mil veces más que la persona a la que dejamos sin un adiós”; escribes en Quizás, quizás, quizás. Al final, creo que todo tu trabajo confluye en este monólogo, y la paradoja de dos seres que no pueden convertirse en uno…

En ‘Quizás, Quizás, Quizás’ la historia de amor se frustra desde que al Presidente lo presionan para contraer matrimonio para mejorar su imagen pública y la protagonista Ana ya no entra en esos planes, cuando la pareja ya había empezado un romance a escondidas. Desde esa boda Ana se deprime muchísimo y entiende que ya nada será como antes, entre ellos. Por más hermosa y sexy que esté, por más pretendientes que tenga, por más que sea La Soltera Más Codiciada de México.

 “Crónica mediocre”, relato de La casa de Plutón (Artificios, 2017), es una de mis historias favoritas –el final es implacable–. ¿Cuáles fueron tus influencias al momento de escribir esta antología de cuentos?

La Casa de Plutón es una recopilación de cuentos Noir que tenía desde hace tiempo… José Salvador Ruiz y Rafael Rodríguez me invitaron a participar en su ‘Editorial Artificios’ para su colección Noir ‘En La Mira’. Hicimos un evento acá en Monterrey, con Rafa, José Salvador, Jaime Muñoz Vargas y Carlos René Padilla en la mesa de presentadores, y una servidora. En el libro ‘La Casa de Plutón’ hay niñeras que están enamoradas del papá de los niños y controlan todo lo que pasa en la casa de ellos / una niña que no puede dejar de escribir historias porque parece que su mano está poseída por el Demonio / un policía que va a interrogar a una teibolera cada noche  y no recuerda haberlo hecho / una joven que termina encontrando la nota suicida de Kurt Cobain… hay de todo, como en botica.

¿Cuál es la mejor banda de Punk que has escuchado en tu vida?

‘Sex Pistols’. No sé si porque vi hace tiempo el filme ‘Sid y Nancy’ (1986) y me gustó mucho, pero les tengo mucho cariño… además, se juntaban con Malcolm McLaren y Vivienne Westwood, unas leyendas. Pero hay canciones que no son propiamente punk que me encantan, como “A Town Called Malice”, de ‘The Jam’.

 ¿Cuál es la autobiografía mejor escrita de un músico que has leído?

No he leído ninguna. No he tenido oportunidad de comprar las dos que hizo Brett Anderson, vocalista de ‘Suede’. Fui a la Gandhi que está por mi casa y solo tenían la versión digital (de la primera), pero quiero las dos impresas.

¿En qué estás trabajando ahora?

Llevo años con una novela que va a estar bastante alucinada, tengo que leer e investigar mucho, por ejemplo, sobre el dinero. El origen del dinero, cosas de esas. Lo único que se me ha ido amontonando sobre este proyecto son las canciones de la banda sonora, (risas). Las bandas sonoras de HSS y de QQQ están muy buenas, bien cuidadas, pero la de esta novela que terminaré en el año 3547 está súper especial. Y para esta novela me he prometido a mí misma que será 100%  drama, ya que mis primeras dos eran “serias” pero tenían uno que otro chascarrillo… pero esta no tendrá ni uno.

 

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