Cinque Terre

Orquídea Fong

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Periodista/comunicóloga egresada de la UNAM.

Fuera máscaras: Encalada ⿿no dijo nada⿝, admite Ivabelle Arroyo

¿Por dónde empiezo, oigan? No sé si por decir que la supuesta preocupación de SDP Noticias por los electores de Veracruz me parece más falsa que la amistad de un vendedor de seguros; o por decir que, como a muchos, la dizque denuncia “contundente” de Edith Encalada en contra de Miguel Ángel Yunes me parece una cáscara vacía o porque esta misma mañana Ivabelle Arroyo acaba de admitir que en la entrevista que ella condujo, Encalada “en efecto, no dijo nada”.


Empezaré por lo último, ya que debemos elegir.

“En efecto, (Edith Encalada) no dijo nada. Me dijo mucho más antes de entrar a grabar, pero no podía obligarla ni tampoco volver a hacer la entrevista.


Ella no estaba en condiciones. ¿Debimos haber guardado la entrevista? Tomamos la decisión de no hacerlo, pero tienes argumentos para cuestionar eso. Sin duda.”, escribió la periodista Ivabelle Arroyo en el muro de Marco Levario Turcott, en un debate en el que yo también participé.


Se recordará que hace cinco días el portal SDP Noticias publicó una nota y un video en donde la periodista Ivabelle Arroyo entrevista a Edith Encalada, quien, afirmó la periodista, contactó a dicho medio de comunicación, por hallarse “muy preocupada” por los veracruzanos por la posibilidad de que Miguel Ángel Yunes llegara a la gubernatura.


La idea, dice el cuerpo de la nota (firmada por Federico Arreola) era “mandar un mensaje a los electores de Veracruz”. Un poco de contexto: Edith Encalada brindó en su momento un testimonio central para acusar de pederastia a Jean Succar Kuri, actualmente preso y a partir de este caso la periodista Lydia Cacho escribió su libro “Los demonios del Edén”. El nombre de Yunes ya había sido mencionado por Edith Encalada en dicho libro, como parte de los involucrados.


El contenido, método y recusos de esta entrevista fue severamente señalado por esta casa editorial, tanto en este portal como en el muro de Marco Levario Turcott. Esta mañana, la periodista Ivabelle, responsable de la entrevista, intercambió puntos de vista al respecto.


A señalamiento directo del director de etcétera sobre el muy pobre contenido de la entrevista, Ivabelle escribió: “No te contraargumento, tomamos una decisión y la sostengo, pero leo tus razones y no puedo más que aceptarlas. No hay nada ahí, excepto… una mujer (y no cualquiera) que quería decirlo. Tampoco es poca cosa”.


Durante el debate en Facebook que he estado citando, Arroyo asegura que haber dado espacio al testimonio de Encalada, con todo lo endeble que es, se justifica.


“Un testimonio es una prueba que puede ser valorada o desestimada en un reportaje, pero otra cosa es la presentación de ese testimonio si lo pide la persona que ha estado involucrada”.


¿Es cierto eso, me pregunto yo? ¿A quién le debe uno dar voz en el periodismo? ¿A todo aquel que dice tener algo que contar? ¿No es el periodista el “gate-keeper”, quien, gracias a su formación y criterio, ejerce responsablemente la selección de información fiable para brindarla al público? Se supone, pero pues ya se vio que no siempre. Pensando bien, y dándole mucho chance a la periodista, al portal y al director yo diría que fue un error de método. Pensando mal, que fue un montaje político.


 


Y desentraño.


1.- El cuerpo de la nota que presenta el video asegura que SDP le da voz a Edith Encalada, quien a su vez “quiere darle un mensaje a los electores de Veracruz”. En dicho texto Arreola dice: “Edith decidió hablar años después de haber sufrido el abuso (de parte de Succar Kuri) porque le interesa enviar un mensaje a los electores de Veracruz: fíjense bien en la biografía de los distintos aspirantes a la gubernatura y voten por la persona más honesta”. Si esto no tiene vínculos electorales yo soy Wonder Woman.


2.- Durante la entrevista Ivabelle dice que Edith los buscó para dar su testimonio. O sea, la iniciativa, dicen, partió de Edith, quien asegura estar preocupada por la niñez y porque un pederasta como Yunes pueda llegar a ser gobernador en Veracruz.


3.- Antes de grabar, Edith, (dice Ivabelle) le dio información que no ofreció durante la grabación. Eso, infiero, les indicó que era un testimonio válido. Su testimonio tendría valor por haber sido quien ayudó a formar el caso en contra de Succar Kuri. Pero eso no le da infalibidad ni le quita obligación de sustentar.


4.- Durante la grabación, sin embargo, y siempre de acuerdo con la propia Ivabelle, Edith Encalada “no dijo nada”.


5.- Así, a pesar de que NO DIJO NADA (lo señalo con exasperación), deciden ¡publicar la entrevista! Y no sólo eso. La publican con un comentario del mismísimo director del portal, quien califica lo dicho por Edith como “contundente”.


6.- Dicho testimonio contundente sirve para formar una pieza informativa en la que se llama a los electores de Veracruz a pensar muy bien por quién van a votar en las próximas elecciones de Veracruz.


7.- Cabe señalar que la propia Lydia Cacho, quien se manifiesta convencida de que Yunes es un pederasta (y sobre esto no me pronuncio, porque carezco de elementos) dijo que se ha dado un manejo electoral a estos señalamientos y que esto es reprobable.


¿En qué consiste el supuesto testimonio “contundente”, la gran revelación, según dice Arreola? Nuevamente, hago una pequeña lista, porque eso me ayuda a ordenar mi cerebro y a explicarme mejor.


En la entrevista, Edith Encalada afirma que Yunes es pederasta por estos motivos:

a) Conocía y frecuentaba a Succar Kuri.


b) Nunca oyó que le preguntara a Succar Kuri porque había niñas en su casa. Eso indica que para él, eso era normal.


c) Succar Kuri le dijo a ella que Yunes “seguramente” se “estaba cogiendo” a su hijastra, Sofía Garfias. Y aquí, hay que enfatizar que Sofía Garfias es una joven que fue hijastra de Yunes y que ha declarado que jamás fue abusada por él.


Y es todo. Un discurso endeble, sin sustento, de oídas, de inferencias defectuosas que, no obstante, mereció un espacio en unos de los portales online de más alcance, con una nota de presentación escrita por su propio director, como si fuese un gran trabajo periodístico y una gran revelación. Un señalamiento, además, que ya había sido divulgado, igual en su esencia, en el libro de Lydia Cacho. Nada nuevo, en el contenido. Ningún elemento probatorio.


De acuerdo con Ivabelle, divulgar un testimonio de quien así lo pide, que no es cualquier mujer, no es poca cosa, aunque el testimonio no diga nada.

Visto así, mandar un mensaje a los electores de Veracruz, agrego yo, tampoco lo es.

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