Cinque Terre

Marco Levario Turcott

[email protected]

Director de etcétera

Queen: ¿La reina de los dioses?

Este texto se publicó originalmente el 1 de septiembre 2005 y forma parte del libro Delirios – Relatos y estampas literarias de Marco Levario Turcott

En 1970, en el territorio desolado de sus fracasos, ellos quisieron ser mensajeros de los dioses. No pudieron, creo. Pero su fuente de inspiración, y varios acordes ocasionales que lograron por eso, son algunas de sus virtudes. Que su obra maestra cumpla 30 años es pretexto para revisar cómo es que Queen fue exitoso a pesar de su laberíntica relación con los medios y de su medianía musical.

El mensaje de los dioses

Quién puede criticar la motivación de Brian May y Roger Taylor: el genio de The Who y la fuerza de Led Zeppelin, la creatividad de Hendrix y el virtuosismo de Clapton, además de Jethro Tull y Pink Floyd. Otra cosa es cómo tradujeron esa inspiración.

Cuando May y Taylor creyeron saber lo que buscaban no entendían cómo encontrarlo hasta que conocieron a Farouk Bulsara –luego Freddie Mercury– y, dos años después, al bajista John Deacon. Con ellos abordaron un barco que casi zozobra pero que al mismo tiempo les demostró que sólo podían sobrevivir tomando estilo. Su primer disco Keep Yourself Alive fracasó, pero al seguir la misma conseja volvieron de inmediato al estudio y con sonidos de orquesta crearon el segundo, Queen, que en 1973 los lanza en Inglaterra con un impacto tal que pronto surgió Queen II. La prensa, sin embargo, los ignoró, y eso a través de los años sólo sería interrumpido a golpe de hits más que de calidad.

Creo que la crítica fue certera, aquel grupo sonó parecido a las fuentes de su inspiración ya señalada pero se situó lejos de ser su intérprete y aún más distante de tener identidad y de hacer algún aporte significativo al rock. Queen no destacó por eso, más aún, sobresalió porque poco a poco abandonó al género (y a los dioses) –conectó con ese ritmo pegajoso que llamamos pop– y por su excentricidad en el escenario, lo que algún insensato nombró como rock glamour.

Dios la salve

No hay duda que la banda buscó. Quiso ser exponente del heavy y el hard rock y en la producción inicial hay atisbos, igual que de soul; luego también persiguió al rock progresivo pero sus facultades no le dieron para tanto, hasta que se convirtió en fiel representante del pop a finales de los 70 y principios de los 80. Por eso Queen estuvo sujeto, como pocos, al juicio implacable de la crítica que no valoró esa búsqueda de los primeros años. Cómo no recordar que desde ahí se dijo que May era una burda imitación de Jimmy Page o que, como afirmó el periodista Tony Stewart, Mercury era en realidad un farsante. La respuesta del grupo fue “Bohemian Rhapsody”, que se escuchó por primera vez en septiembre de 1975.

El single operístico –u ópera rock, como le llaman algunos– tuvo un impacto de ventas extraordinario; permaneció en el número uno de las listas de popularidad y vendió más de un millón de copias. Pero la excéntrica múltiple superposición de guitarras y el rejuego de 180 voces –pongamos unos “galileos por aquí y otros por allá”, decía Mercury durante la producción–, así como los entrecruces de tres canciones en una pieza de siete minutos, no impresionó a los conocedores. Ahí está la “Overtura From Tommy” de The Who, decían por ejemplo; ahí está también, agregamos desde las filas de los novatos, New Trolls y su Concerto Grosso No. 1.

Provocador ante la crítica, sin embargo Mercury le da la razón. Responde que él nunca dijo entender la ópera y más tarde comentó que sus rolas “son puro entretenimiento (…) No quiero cambiar al mundo con nuestra música; me gusta componer para divertir, para el consumidor moderno. Nuestros temas son de un solo uso, como los pañuelos de papel”.

La furia que suscitó en la prensa no incomodó a Mercury, menos aún cuando Queen contesta con éxitos que no serían pañuelos desechables –por ejemplo, “Somebody to love” o en 1977 el himno “We Are The Champions”–. Por eso ufano declaró a los medios que, en realidad, “lo que la gente quiere es espectáculo, ver cómo sales corriendo de la limusina”. Y dijo además que el Rock and Roll era sólo una etiqueta que a él no le interesaba.

Todos esos desplantes, y otros que se trasladaban en los escenarios con cientos de toneladas de equipo, provocaron que varias veces la prensa ignorara sus giras o que los criticara por asistir a Brasil y Argentina dado el régimen autoritario que ambos países tenían, ya no digamos cuando fueron a Sudáfrica. Sin embargo, hubo otro sector de los medios menos enterado de la música pero también menos ortodoxo y especialmente atento a la respuesta que Queen lograba tanto en sus presentaciones como en la venta de sus discos, que fue condescendiente con la banda. Así lo expresó Brian: “Nos ignoraron durante mucho tiempo; después nos pusieron verdes (…) pero a partir de ‘Heart Attack’, las cosas comenzaron a cambiar.”

Amorcito loco

Esa relación de desprecio mutuo, hizo por ejemplo que la prensa no defendiera la libertad de expresión cuando en 1978 en EU se censuró el encarte de Bicycle Race, donde hay docenas de mujeres desnudas en carrera de bicicletas. Más aún, al grupo lo criticaron por sexista y el NME publicó una foto de Mercury con el título “Reina Culona”. Ni qué decir cuando en 1979 Queen aceptó hacer la banda sonora de Flash Gordon, pero como siempre el grupo contestó en el mercado, “Another one bites the dust”, de John Deacon, que ocupó el primer lugar de las listas en EU en 1980. Ese año, por cierto, el grupo casi ya no sostuvo comunicación con sus críticos. Como dijo Brian:

“Al principio yo creía que era importante mantener las líneas abiertas de comunicación, pero al final y después de muchas experiencias, te das cuenta de que no sale bien (…) Tenemos fama de no hablar con la gente… pero si alguien te da un vapuleo y a ti no te parece justo, la verdad es que no te apetece volver a hablar con él.”

En 1984, cuando “Radio Ga Ga” se escuchaba en todas las discotecas, The Sun publicó una entrevista con Mercury a quien le hace decir que es gay; él asegura que tergiversaron sus palabras. “La prensa ha escrito todo lo que se le ha dado la gana sobre Queen y siempre se sale con la suya”, comentó enojado Freddie. Desde entonces casi no hizo declaraciones a la prensa porque, como Roger comentó, “está un poco harto de que se desvirtúe todo lo que dice”.

¿Son los campeones? Claro está que una es aquella prensa sensacionalista inclemente con el grupo, otra la que fue seducida por sus éxitos comerciales y sólo expresó aplausos, y una más la que nunca fue convencida por su música. Sin donaire de experto podemos decir que la propuesta del grupo fue irregular y que sus propios integrantes reconocieron que lo mejor que habían hecho hasta 1980 fue con David Bowie, “Under Pressure”, quien, por cierto, no opinó igual: “Lo hicimos con tanta prisa que, cuando oigo la letra, me da un poco de vergüenza, pero me gusta la idea general”, declaró. En opinión de un aficionado como lo es quien esto escribe, Queen no fue tan malo como afirman sus detractores, ni tan excelso como dicen sus seguidores (“Bohemian Rhapsody” puede ser un clásico y todo lo que se quiera, menos un desplante de virtuosismo).

Nadie puede negar calidad en Sheer heart attack (1974) o en News of the world (1977), pero tampoco puede dejar de mencionarse que lo peor sucedió en la cúspide de su abandono del rock y su dramática entrega a la música disco en 1982, con The Works y sus deplorables “Radio Ga Ga” y “I want to break free”. Creo que la mejor producción de Queen fue cuando regresó a su origen y en 1991 dio vida al último álbum de Mercury, Innuendo. Lo creo a pesar de la ironía del líder y su canto “The show must go on” con el que quiso decir, en la forma de Paul Anka, que moría a su manera, sin conceder a la prensa. Y es que no, al menos musicalmente, él se fue amante del rock como lo prueba Innuendo. Le haya dicho a quien le haya dicho su última frase en el escenario, ése es asunto suyo, yo me quedo con que la dijo a quienes reconocieron la persecución de Queen, al menos eso, por el rock, y deploraron su extravío: “I still love you”

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password