Adriana Curiel
Leonardo Curzio, analista político, conduce el programa radiofónico
Enfoque, su diario hablado, del Núcleo Radio Mil.
¿No te mueres de flojera de levantarte tan temprano?
Sí me muero, pero revivo cuando llego al Núcleo Radio Mil.
¿A qué hora te duermes?
A las 21:30. Pongo alguno de los noticieros, le pongo el timer a la televisión y en 15 minutos estoy muerto.
¿Tomas mucho café?
Más de lo convenido.
¿Fumas?
Ya no.
¿Qué más tomas para mantenerte despierto?
Agua, mucha agua y eventualmente una Coca-Cola.
¿A quién prefieres, Lilly Téllez o Lolita de la Vega?
A Lilly Téllez.
¿Qué es lo que más cuidas de tu físico?
La higiene, en términos generales.
¿Te gusta más darlas o que te las den... las noticias?
Me gusta más darlas.
¿Te gusta enseñar o que te enseñen?
Me gusta enseñar, soy profesor, finalmente.
¿Por quién vas a votar?
El voto es secreto. Además un analista político debe guardar siempre sus cartas.
¿Te has peleado con tu pareja por preferencias políticas, como según Labastida le pasa a muchas parejas mexicanas?
No, creo que es de muy mal gusto pelearse por razones políticas, además es premoderno. Es como pelearse por un cantante, supongo que es absurdo pelearse por eso.
¿Qué prefieres, los deportes o los juegos de mesa?
Los deportes. Ya no los practico mucho, pero me gusta el futbol, la natación, el tenis, caminar.
¿Qué bebida tomas con más frecuencia?
Alcohólica... vino, cerveza, no me gustan las de más de 20 grados.
¿Cuál es tu día de juerga?
Los viernes cuando termino de trabajar.
¿Todos los viernes?
Claro, termino mi comentario de televisión y para mí es la fiesta.
¿Cuál es el libro que más te ha gustado?
Supongo que... Torquemada, de Pérez Galdós.
¿Qué es lo que más te molesta de una mujer?
El mal aliento.
¿Qué parte del cuerpo femenino te prende?
Las piernas.
¿Qué prenda?
La minifalda.
¿Te gustan flacas o gordas?
Regordetillas, que no sea flaca, que sepa a... regordetillas.
¿Si te encontraras de frente a Salma Hayek qué le dirías?
Que mucho gusto, la verdad es que no me entusiasmaría encontrármela.
¿No te entusiasmaría?
¿Conocer a Salma?, en lo absoluto; prefiero a Christian Gout.
¿Y qué le dirías?
Que mucho gusto en conocerla. No me provocan cuestiones seductivas ninguna de las dos, pero preferiría encontrarme a Christian que a Salma.
¿Cuál ha sido el oso más grande que has hecho al aire?
He hecho muchos, pero lo peor es atorarte, te sientes ridículo, después te das cuenta de que le pasa a todo el mundo y que no es una cuestión tan grave.
¿Te molesta la celulitis?
Sí... (pone cara de horror). Es que me acordé de una celulitis, una cadera naranjosa... es una tragedia.
¿Eres monógamo?
Sí. Es el estado ideal del hombre.
¿Eres el que da las malas noticias en tu casa?
Sí, sí soy, y no sé por qué me gusta darlas.
¿También te gusta dar las malas noticias al aire?
Poco menos, pero también creo que es necesario que se den. Siento que dar malas noticias ayuda a que se aumente la autocrítica. Una de las grandes enfermedades de este país es la ausencia de autocrítica. Todo mundo cree que somos maravillosos.
¿Qué es lo que más disfrutas de la ciudad?
El anonimato que te da.
¿Te gusta manejar?
Me gusta manejar en carretera, pero en la ciudad alucino. Somos una ciudad campesina todavía, los conductores creen que van en carreta o manejando burros o bueyes y se paran en todos lados. Las señales de tránsito son puramente decorativas.
¿Coleccionas algo?
Antes coleccionaba monedas, ahora me da flojera hasta ordenarlas... compro libros desaforadamente.