A seis años de la privatización de los canales 13 y 7 con sus respectivas redes nacionales, continúan apareciendo datos sobre esta operación que en su momento, y aun ahora, se revela llena de misterios y situaciones tortuosas. El 2 de septiembre, durante la transmisión del programa dedicado al 25 aniversario de Monitor, José Gutiérrez Vivó afirmó que, en 1992, la empresa Radio Red, entonces propiedad de Clemente Serna Alvear, tenía prácticamente la promesa del gobierno para obtener la concesión de esos canales televisivos. Sin embargo, según Gutiérrez Vivó, después de la cobertura que Monitor hizo sobre las explosiones ocurridas en el sector Reforma de Guadalajara, en abril de 1992, el gobierno mexicano, entonces encabezado por Carlos Salinas de Gortari, informó a Serna Alvear, por conducto del secretario de Hacienda, Pedro Aspe, que la concesión no le sería asignada y que los activos de lo que fuera Imevisión se desincorporarían mediante una licitación pública en la cual Serna podía participar "si así lo deseaba". Era una especie de "castigo" porque la cobertura había tenido matices "incendiarios" que dañaban al gobierno. Serna Alvear, como se recuerda, participó en la licitación a través del grupo Corporación Medcom, pero su oferta (454 millones de dólares) quedó en tercer lugar, atrás del grupo Cosmovisión (495 millones) y de Radiotelevisora del Centro, la empresa ganadora, que ofreció 645 millones de dólares. La denuncia, que no deja de ser interesante, pudo serlo más si se hubiera hecho en aquella época.