Si cuando aparezca este número de etcétera la huelga de la UNAM continúa, la emisora de FM que instalaron los estudiantes paristas -la "¡Qué Huelga!", 102.1 megahertz (mhz)- estará cumpliendo 120 días de transmisión (empezó una semana después de iniciado el conflicto). Hay varias cosas para comentar acerca de la operación de esa frecuencia que, guste o no, merece ser vista con interés. En primer lugar llama la atención el hecho paradójico de que estudiantes "antisistema" reproduzcan los estilos y formatos de la radio comercial. Entre el tono de voz, las inflexiones verbales y el ritmo radiofónico de la gran mayoría de los locutores huelguistas y los de W Radical o los de Radioactivo no hay, en verdad, gran diferencia. Lo único distinto es que los primeros dicen groserías cuando están al aire y no se reprimen para hablar mal de las autoridades. También hay algunos que pretenden adoptar el estilo Radio Educación de los 70 y quienes tratan de hacer una radio de contenido "revolucionario". A los paristas, como a muchos locutores, también los seduce el micrófono, son rolleros a más no poder, los ataca el vedettismo y se comportan de manera autoritaria con sus radioescuchas. Igual que muchos locutores de la "radio institucional" se sienten en libertad de impugnar o descalificar a alguna persona u organización social o política conscientes de que el aludido no tiene una frecuencia radiofónica para responderles. Pero hay turnos de transmisión en los que se oye buena música.
Técnicamente, la "¡Qué Huelga!" llama la atención por su alcance. No sólo se escucha cerca de CU, sino que puede llegar eventualmente a sitios más alejados, como San Angel, Coyoacán e incluso Mixcoac. Comparada con otras experiencias de radio "pirata" que han existido en el DF -como Televerdad, instalada por el ex diputado Marco Rascón en una de las esquinas de Reforma e Insurgentes y que operó del 10 de septiembre al 9 de octubre de 1994, y Radio Pirata, operada en Coyoacán entre el 15 de octubre de 1994 y el 22 de abril de 1995 por ex ceuístas como el líder del PRD en el DF, Carlos Imaz- la "¡Qué Huelga!" sobresale por la calidad de su señal.
La existencia de esta emisora demuestra que es técnicamente posible la operación de una frecuencia mediante un transmisor de baja potencia sin que ello afecte a las estaciones comerciales o institucionales que estén en el cuadrante. Pueden existir pequeñas estaciones de FM con alcance reducido que, operadas por entidades sociales, puedan captarse sólo en colonias o barrios de las ciudades mexicanas para ofrecer nuevas opciones de recepción y eventualmente de expresión para los habitantes de esos lugares. Esa es una vieja demanda de diversos sectores de la sociedad mexicana. Si con su existencia la "¡Qué Huelga!" puede volver a poner a la orden del día esa exigencia habrá realizado una buena aportación a la radio del país.