Antes del albazo de los diputados el 1 de diciembre de 2005, en el Senado existía otra propuesta para reformar la ley de radio y TV; en ese contexto Tejado escribió: "Pero más allá del formato de 'machote' que enviaron a efecto de ser recibidos en el Senado, varios de los grupos que se presentaron han sido activos promoventes en la instalación de estaciones clandestinas de radiodifusión en el País. Por lo que no deja de extrañar que quienes han violado varios ordenamientos legales -particularmente la Ley Federal de Radio y Televisión y la Ley de Bienes Nacionales- , ahora pretendan cambiar las reglas a los que sí han estado cumpliendo la ley. So pretexto de una modernización del marco regulatorio. Definitivamente México es el mundo al revés.
"Ejemplo de lo anterior es la Asociación Mundial de Radio Comunitarias agrupación que fue denunciada por los sindicatos mexicanos ante la Secretaría de Gobernación, el 9 de Junio del 2004. Entonces, si la Secretaría de Gobernación conocía de las denuncias ¿porqué no alertó a los Senadores? [...]
"Y es que a mediados del 2004, la Secretaría de Gobernación pactó con varios grupos que operaban en la clandestinidad el regularizar sus estaciones. Trece de ellas para ser exactos. Quizá pensando que era prudente un acercamiento con estos grupos a efecto de mostrar apertura; mientras que para otros era una medida que pretendía aprovechar a estas agrupaciones, [...] para realizar activismo político" (Reforma, 8/II/2005).
Este recuento de los dichos del abogado de Televisa prueba que su súbita preocupación por la radiodifusión pública no es más que un intento por mantener como norma el plan de negocios de la empresa en la que labora, y que para ello incluso haya exhortado a Radio Educación, Radio UNAM y al Imer para que se pronuncien en contra del proyecto del ministro Salvador Aguirre Anguiano.
Afortunadamente, no tuvo eco.
etcétera