Lanzan autoridades isleñas campaña. Busca Gobierno impedir que la población tenga acceso a señales clandestinas
Yolanda Martínez / Corresponsal
LA HABANA.- El Gobierno cubano implementó hace unos días una campaña para confiscar las antenas satelitales clandestinas, que permiten a los isleños ampliar la reducida oferta de la televisión estatal y acceder a programas de canales extranjeros.
La mañana de ayer, según pudo constatar REFORMA, trabajadores de la compañía de comunicaciones ETECSA retiraban cables y aparatos en varios municipios habaneros.
"Se me acabaron las novelas mexicanas, que son mis favoritas", lamentó una ama de casa de mediana edad, vecina del barrio de Marianao, quien no quiso identificarse. "Aquí no están los tiempos para andar quejándose a la prensa extranjera", explicó.
No obstante, dos vecinos de la prudente señora aseguraron que van a resistir tanto como puedan y que volverán a colocarlas bien escondidas en cuanto pase "esta fiebre, que les ha entrado ahora".
"El Gobierno tiene miedo de que veamos TV Martí, pero a mí eso no me interesa, para que tú sepas. Y lo que no hay quien me meta en la cabeza es que los cubanos no podamos ver ni Telesur. Hasta ese canal nos lo tienen censurado, vaya, como si fuéramos los únicos americanos sin criterio político", protestó un maestro retirado que dijo alquilar el uso del cable por 10 dólares al mes.
La causa de esta nueva oleada contra las antenas ilegales parece estar en el aumento de las transmisiones financiadas por Estados Unidos y destinadas a Cuba a través de Radio y TV Martí, que hace unas semanas alquilaron espacios en otras cadenas para ampliar su difusión, según denunció la prensa local.
Con base en Florida, RTV Martí suscribió el pasado diciembre un convenio con TVC Broadcasting, que difunde la programación de Azteca América y Radio Mambí.
Para neutralizar los intentos del Gobierno cubano de bloquear estas señales, la Administración Bush ha destinado una amplia partida de los fondos federales.
Una reciente auditoría solicitada por el Congreso al Gobierno estadounidense determinó que de 1996 a 2005 se habían destinado no menos de 70 millones de dólares para estas transmisiones a Cuba.
"El uso del canal también permitirá a la estación gubernamental estadounidense el acceso a las transmisiones por satélite de Direct TV. Con esto pretenden lograr nuevas vías por las cuales sus injerencistas y subversivos mensajes, destinados a desestabilizar a la revolución cubana, sean vistos y oídos en nuestro país", afirmó Granma, órgano oficial del gobernante Partido Comunista de Cuba.
"Desde suelo estadounidense se han llegado a emitir en una semana más de dos mil 300 horas... para ello se han empleado desde medios clandestinos, amparados por las autoridades, hasta servicios comerciales y del propio Gobierno de esa norteña nación", señaló el rotativo.
Las autoridades isleñas han denunciado reiteradamente ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones, las violaciones cometidas por Estados Unidos, que interfiere las señales del sistema nacional.
En 2005, los estadounidenses lo intentaron sin éxito desde un avión C-130 del Pentágono que transmitía la señal de televisión sobrevolando el estrecho de Florida, y ahora persisten en la idea a través de una señal satelital, de la emisora WPMF-38.
Sin embargo, hasta ahora, pese a todos los esfuerzos técnicos, TV Martí ha sido bloqueada por el Gobierno cubano y son muy pocos los puntos y los momentos del día en los que alguna vez se ha podido captar.
Al parecer lo que de verás interesa a la teleaudiencia cubana que insiste en su derecho a ver lo que quiera, son las telenovelas, los programas deportivos e infantiles, los concursos y los noticieros de otros países, que hasta se alquilan en video por un módico precio en moneda nacional.
"A mí me gusta llegar a casa, bañarme, desconectar, y sentarme a ver los concursos ¿qué tiene eso de malo?", declaró a un vendedor de frutas y verduras del barrio de El Vedado.
"Por muchas multas que pongan y aunque nos amenacen con quitarnos la casa como me dijo una del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) ayer, pues no van a acabar con eso", comentó un comprador vestido con una camiseta roja que por delante decía "Cuba sí" y por detrás "yankees no".
Resultó imposible saber el alcance real de este próspero negocio. Se habla de que por la instalación pueden llegar a cobrar hasta 800 dólares y luego se pagan 30 al mes.
"Desde Pinar del Río hasta Holguín. Yo le digo a usted que hay miles en toda la Isla. Hasta en el campo conozco yo quien ve canales extranjeros", aseguró el hombre de la camiseta patriótica.
Así lo dijo
"Por muchas multas que pongan y aunque nos amenacen con quitarnos la casa como me dijo una del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) ayer, pues no van a acabar con eso (...) ya está bueno de censura para el pueblo. Muchos de los que las prohíben luego las tienen en su casa".
Ciudadano cubano
Fabrican antenas; los arrestan
LA HABANA (AP).- Por lo menos cuatro personas fueron capturadas y un taller para la fabricación de antenas fue desmantelado durante una redada de las autoridades cubanas para contrarrestar la transmisión de programas desde Estados Unidos.
Las detenciones se registraron el 25 de marzo del 2006, pero fue hasta el jueves que el diario oficial Granma dedicó una página completa para informar sobre dos casos en los que terminaron presos fabricantes e instaladores de aparatos para "piratear" la televisión por cable.
Granma enfatizó en que el país dispone de diferentes normas que regulan el uso y tenencia de equipos radioeléctricos y otras de "carácter judicial para que no quede impune ninguna actuación que atente contra la soberanía y contra los valores culturales, educativos y patrióticos del pueblo cubano".
Granma contó ahora el caso de Lázaro Rubén, José Antonio y Celestino -no se ofreció su apellido- quienes en marzo del 2006 fueron detenidos al detectarse en la casa de uno de ellos en esta capital un taller para la fabricación antenas.
El otro caso expuesto, fue el de Yusef también en la capital, quien se dedicaba a recargar tarjetas para la recepción de señales satelitales y a la reparación de los equipos.
Los hombres deberán responder por el delito de actividades económicas ilícitas, cuyas penas van de entre uno y tres años de cárcel o una multa y una sanción accesoria de confiscación de bienes.
"Con tales actuaciones algunos pretenden engordar el bolsillo a toda costa, quizás sin aquilatar que el problema va más allá", advirtió Granma al indicar que estos aparatos son usados por Washington en su interés de destruir a la revolución cubana.
En Cuba existen cuatro canales nacionales de aire y el circuito de cable está restringido al sector del turismo o de firmas extranjeras, pero el mercado negro de estos aparatos es enorme.
Nota publicada en Reforma, 09 de febrero 2007.