REFORMA / Staff
El auditor general de la Federación habló ayer en televisión de los errores de hace una década que provocaron que Unefon interpusiera una demanda millonaria contra el Gobierno federal y que este le pagara 550 millones de pesos, además de otra tajada, que todavía está en pleito.
Lo que ha planteado el auditor en su dictamen, empero, es apenas la punta del iceberg.
El 30 de noviembre de 2006, último día del sexenio de Vicente Fox, Unefon, la empresa telefónica cuyo control había adquirido Ricardo Salinas dos meses y medio atrás, recibió en una cuenta de la sucursal 0953 de Bancomer una transferencia por 550 millones de pesos.
El pago había sido ordenado por el subsecretario de Comunicaciones, Jorge Álvarez Hoth, a pesar de que abogados de la Secretaría de Comunicaciones lo cuestionaron.
Este era sólo un capítulo de una historia que comenzó en 1998, cuando Unefon no pudo pagar en los tiempos acordados las frecuencias que obtuvo.
El Gobierno federal hizo todo lo necesario para que no las perdiera.
Pero el entonces presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones, Javier Lozano, se equivocó, al cobrarle intereses sin estar facultado para ello.
Hoy, Unefon reclama al Gobierno de Calderón 46 millones de pesos que no le fueron pagados y otros 3 mil millones por intereses y actualizaciones.
Los funcionarios de la SCT rechazan estar obligados a efectuar pago alguno.
Los partidos de Oposición, en cambio, piden cesar a Javier Lozano, actual Secretario del Trabajo, para investigar los hechos.
Y, mientras, Unefon prospera en el negocio telefónico.