Javier Solórzano
Primero, cualquier intervención telefónica, la que sea, me parece que rompe con un espíritu de privacidad de la gente. Incluso está visto en términos de la ley como una causal de una violación a la ley. Yo creo que es muy importante que los medios estemos más atentos a lo que significa la expresión de este tipo de manifestaciones.
Segundo, cuando vemos lo que publicó El Universal, yo hubiera querido que estos fueran elementos de mayor claridad para saber si efectivamente hay una presión seria de parte de los cabilderos, que rebasara las normas legales. Y yo no la aprecio en estas grabaciones.
Tres. Debemos tener un enorme cuidado de no distraer la verdadera discusión de la minuta y la reforma a ley de radio y televisión.
Cuatro. Tengo la impresión de que la verdadera discusión se está dando, pero no tiene que ver con lo que originalmente pasó, que fue un conjunto de impugnaciones que eran impugnaciones profundas a la minuta si no la apreciación de que aquellos que estaban impugnándola, hablo de concesionarios y cámaras, estaban más bien expresando una falta de beneficios que una discusión profunda al sentido que los medios deben tener en una sociedad como la nuestra.
Cinco. Estamos en una enorme disyuntiva porque no veo elementos de aprobación posible a la ley de radio y televisión en términos de lo que ha surgido y debería atenderse.
El tema es muy importante, pero paradójicamente estas grabaciones nos alejen más de discusiones nuevas y nos coloquen más en el escándalo que no nos sirve de nada. Y como todo en la vida, creo que habrá ganadores y perdedores y los ganadores pueden ser los que quieren a la minuta como está.