El Gran Hermano mexicano
Con más de un año de retraso, después del éxito que
Gran Hermano tuvo en otros países, Televisa hará su propia versión. Al finalizar marzo o principiar abril, aquella televisora montará el escenario donde se exhibe sin límite todo lo que, durante las 24 horas del día, hace un grupo de personas cotidianamente dentro de una casa. Sin salir de ella, porque es un concurso de resistencia.
Hasta el cierre de esta edición, los funcionarios de Televisa aún no habían resuelto si sería difundido íntegro en Internet en Esmas.com y Sky o Cablevisión, además de hacer un resumen para televisión abierta. El productor será Pedro Torres, quien hasta ahora sólo había hecho videoclips.
Competirán entre 16 y 20 personas que rebasen los 20 años pero que no exceden de los 30 y serán seleccionados luego de que se emita la convocatoria respectiva, que se tenía planeada para fines de noviembre.
Las cámaras abarcarán todo, como ocurre con ese programa en otros países: cuando los habitantes de la casa se bañan, ríen, duermen, fuman tabaco o ingieren alcohol; cuando se enojan o si es que lloran; cuando comen y se lavan los dientes, se limpian el acné o defecan; cuando desertan. No podrán usar celulares, radios, walkman, CDs, computadoras, relojes, despertadores, aparatos con pilas, calendarios, agendas, lápiz, pluma o papel, televisión, medicamentos y drogas.
En España, el ganador obtiene un millón de pesos mexicanos, en Argentina 100 mil dólares y en Australia, Alemania, Francia, Holanda, Italia, entre otros países más, se otorgan montos similares.