Ecos de las llamadas intervenidas
Las primeras conversaciones telefónicas que difundió El Universal el 1 de marzo, sobre la minuta que
ahora discute el Senado, expresan sin duda un cuestionable mecanismo de presión de esa empresa mediática
para evitar que sea aprobada favorablemente en la Cámara Alta.
Contrariamente a lo que el diario expresó el 2 del mismo mes, su interés en el tema no es por el país o no
lo es sólo por el país. Su dueño, Juan Francisco Ealy Ortiz, admitió hace un par de meses que quiere participar
en el ámbito de la radiodifusión y eso explica la cobertura que el diario le ha dado al tema (así como su
incursión, mediante coproducciones, en el Canal 22 y en Proyecto 40).
La grabación ilegal de aquellas pláticas y su difusión, también ilegal, suscitó diversas reacciones, la
mayoría en el sentido de que, además de ser ilegales, no develaban nada de lo que ya se había expuesto
públicamente y que, en cambio, enrarecían el ambiente de la discusión. En varios medios se expresaron estas posturas,
con excepción de Televisa que no abordó el tema. Este es un breve reporte de las reacciones.
Teléfono intervenido
Algunos medios -sobre todo radiofónicos- dieron seguimiento al tema y recogieron varias reacciones
al respecto. A continuación se reseñan algunas de éstas:
La diputada Marcela González Salas, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara, mostró su
preocupación por la difusión de estas grabaciones y, en general, por la cada vez más frecuente práctica del espionaje
telefónico ilegal.
"Nuestra vida privada ya no existe a partir de los métodos modernos y tecnológicos para estar
escuchando o grabando todo (). Es muy delicado que cualquiera pueda intervenir llamadas telefónicas o grabar, sin
el permiso, de aquel a quien graba (...) Lo único que están provocando es profundizar en lo agrietadas que
están las relaciones humanas y políticas".
El senador Héctor Osuna dijo que "esas filtraciones son impulsadas por alguien que quiere influenciar
el proceso y nosotros no nos dejaremos mover por eso". Por su parte, el también senador Carlos Chaurant
Arzate señaló que "no es posible que estén interviniendo todos los teléfonos como si esto no fuera una figura
antijurídica, pero no se desprende absolutamente nada de una presión, es una comunicación que todo mundo tiene
derecho a hacerlo". Otros legisladores como Carlos Flores Rico y Heliodoro Díaz se sumaron a la condena a lo
publicado por el llamado gran diario de México.
etcétera recavó también la opinión de varios especialistas entre ellos Beatriz Solís Leree quien dijo que
"las grabaciones de las conversaciones privadas como fuente de información periodística son, hasta
hoy, absolutamente cuestionables e ilegales. Independientemente de cuál sea el resultado de la grabación".
Solís añadió que "no aportan algo, al contrario enturbian la transparencia con que los opositores a la
minuta nos habíamos comportado, porque una pelea de éstas hay que darla con argumentos y no con filtraciones.
Yo no estoy a favor de la ilegalidad aun cuando me pudiera favorecer".
Raúl Trejo Delarbre manifestó que "Lamentablemente la publicación de esas transcripciones, además de
las implicaciones delictivas (...) tiene dos consecuencias. La primera, ha sido restarle atención al
hecho auténticamente importante en los acontecimientos recientes relacionados con la minuta: ese es, me parece,
la decisión de 110 diputados para solicitarle al Senado que enmiende la minuta que le enviaron hace tres meses".
"La segunda consecuencia deplorable es la distorsión que la difusión de las transcripciones pueda
imponerle al debate sobre esas reformas. Quienes hemos impugnado la minuta que se encuentra en el Senado
hemos desmontado y refutado, uno por uno y sin faltar uno solo, cada uno de los argumentos de quienes la defienden".
Gabriel Sosa Plata, articulista de
El Universal, dijo a etcétera que la grabación ilegal de conversaciones
"no es el mejor método para obtener información periodística. Creo que todos estamos en contra del
espionaje telefónico. Coincido en lo que ha manifestado hoy Marco Levario en etcétera, que quizá no era necesario
para demostrar lo que todos sabemos, que Televisa está detrás de la ley". (Sin embargo, en su edición del 2
de marzo, este diario publica algunos dichos de tal manera que parece que Sosa Plata respalda abiertamente
la difusión de las cintas.)
En este mismo tenor se expresaron Héctor Villarreal y Javier Solórzano.
Algunas otras voces como la del senador Felipe de Jesús Vicencio condenaron en espionaje
telefónico aunque rescataron su difusión que prueba las presiones ejercidas por Televisa.
"(...) las grabaciones que tienen paradójicamente un contenido de interés periodístico permiten
confirmar que la minuta que se ha venido promoviendo para su aprobación en la Cámara de Senadores responde
a intereses muy particulares. Sin embargo pienso que no era necesaria la difusión de estas grabaciones para
que aquello fuese claro".
Otras fueron las opiniones que se sin condenar lo hecho por
El Universal, consideraron que las
grabaciones son prueba fehaciente de las presiones de Televisa. Tal fue el caso Ricardo Raphael Madrid, Jenaro Villamil y del presidente de la Red de Radiodifusoras y
Televisoras Educativas y Culturales de México, Ernesto Velázquez
Briceño quien consideró que las grabaciones "serán la puntilla que
obligue a los senadores a no aprobar la minuta como está, a hacer las
consideraciones que se requieren, entre las que estamos seguros que
estará el tema de las televisoras públicas".
Contrario a su costumbre por defender férreamente la vida privada y condenar el espionaje telefónico,
el senador Javier Corral consideró que "esta revelación de las llamadas telefónicas es la confirmación de lo
que hemos venido señalando desde el origen mismo de esta minuta; pone al descubierto, confirma, las
presiones indebidas que Televisa ha venido ejerciendo sobre el conjunto de su propia industria, sobre todo en el sector
de las telecomunicaciones".
En esta ocasión el legislador chihuahuense no condenó la difusión de grabaciones telefónicas ilegales ni
se solidarizó con sus víctimas, como lo ha hecho en ocasiones anteriores. Para muestra, un párrafo de su
columna Rotafolio del 19 de octubre de 2004, en la que se refería a la difusión de grabaciones que involucraban a
Martí Batres y Alejandra Barrales.
"He sido un defensor de la vida privada de las personas. Cuando se violenta ese espacio personalísimo,
esa agresión me lastima y me levanto solidario con las víctimas. No distingo calidades, ni partidos, porque
estoy absolutamente convencido que esa conducta es contra todos".
Javier Tejado Dondé respondió a las grabaciones de
El Universal con una estrategia que se basó en
una serie de entrevistas en diferentes noticieros radiofónicos, en las que aseguró que las grabaciones no
tenían "nada escandaloso, no hay nada de ilegal, ni siquiera impropio, indecoroso, francamente estoy haciendo
el trabajo que me encomendó tanto Grupo Televisa como en particular la Cámara de Radio y Televisión (...)
Mi chamba es justamente al llegar la información ir convenciendo a la gente de las bondades de algún
documento, en este caso era una iniciativa de ley".
LIR