Javier Alatorre, Hechos de la Noche, TV Azteca
En diciembre pasado la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, es decir, con el consenso de
todos los partidos politicos, la iniciativa de una nueva ley de radio y televisión. Apenas la semana pasada las
fracciones parlamentarias del PRI, el PAN y el Verde Ecologista, ahora en el Senado de la República,
aprobaron someter a la consideración del pleno dichas reformas de ley.
Pues bien, a raíz de estos últimos acontecimientos las críticas no se hicieron esperar. En muchos
medios aparecieron las voces de siempre, las voces que quieren mantener al país en el oscurantismo, la opacidad y
la discresionalidad. En muchos medios proliferaron las voces de quienes pretenden, con engaños, perpetuar
el autoritarismo como forma de gobierno, el influyentismo como norma de vida. Sin lugar a dudas esta
iniciativa significa un gran avance en la vida democrática nacional y representa enormes beneficios para la sociedad.
Entre estos beneficios destacan los suguientes:
Primero. Se incremeta la transparencia al definir reglas claras en el otorgamiento de concesiones
mediante su licitación en subasta pública.
Segundo. Se establece un registro abierto y público de concesionarios.
Tercero. Se promueve la producción independiente, al crear estímulos específicos a quienes incluyan
hasta un 20% de este tipo de productos en su programación.
Cuarto. Se controla el gasto electoral en medios de comunicación, al obligar a los concesionarios a
informar al IFE sobre cualquier publicidad que contraten los partidos y los candidatos.
Quinto. Se fomenta la libertad de expresión y se promueve la inversión al otorgar mayor certidumbre
jurídica a los concesionarios. Las renovaciones o revocaciones de las concesiones dependerán de un órgano técnico
y no de la discresionalidad de un funcionario en turno.
Sexto. Se permite la modernización del sector al establecer reglas claras para la convergencia digital.
Séptimo. Se impide la concentración al permitir la participación de la Comisión Federal de
Competencia Económica en el otorgamiento de nuevas concesiones.
Con toda esta serie de beneficios claros, transparentes y evidentes, resulta notable esta ola de ataques
y descalificaciones sin sustento. El rechazo a esta iniciativa de ley proviene de intereses particulares bien
identificados, de grupos que pretenden seguir lucrando con las viejas prácticas del pasado. Por un lado están
los dueños de diversos periódicos quienes aspiran a obtener concesiones de radio y televisión a la manera
antigua: sin licitación pública y a título gratuito. Y por otro lado están los políticos de la vieja guardia: gente como
Manuel Bartlett, del PRI; Javier Corral, del PAN, o César Raúl Ojeda, del PRD, quienes pretenden controlar los
contenidos de los medios, arrebatándole a la sociedad su legítimo derecho a la información sin censura y sin
cortapisas.
A usted que todas las noches nos favorece con su atención, respetuosamente le sugerimos que no se
deje engañar por esas voces, esos emisarios que a fuerza de mentiras pretenden confundir a la sociedad
para obtener beneficios exclusivos y prebendas particulares. Le sugerimos acercarse a la iniciativa de ley, leerla
de primera mano para así formar su propia opinión. Esta iniciativa la puede encontrar en la página de Internet de
la Cámara de Diputados, la dirección es www.camaradediputados.gob.mx, y vaya usted al rubro de
dictámenes aprobados.
Por nuestra parte, en TV Azteca refrendamos nuestro compromiso de hacer la mejor televisión del mundo
de habla hispana, al mismo tiempo que invitamos a todos los actores politicos a cumplir cabalmante con
sus responsalibildades y actuar en consecuencia.
Escúchela por cortesía de Medialog.