Código de Ética de Crónica
CRÓNICA es un diario independiente, de información general. Su finalidad es proporcionar
a la sociedad contenidos informativos, de entretenimiento y orientación, completos y de calidad.
CRÓNICA defiende el estado de derecho como la única vía para una convivencia pacífica
y civilizada.
CRÓNICA toma partido por la racionalidad en la economía y la política, apoya la
legalidad democrática y promueve la justicia social.
CRÓNICA proporciona información para el ejercicio enterado de la democracia, para el
fomento de las libertades ciudadanas, para el respeto a los derechos humanos, para la promoción
del desarrollo económico, la justicia y la solidaridad social.
CRÓNICA no se refleja en los puntos de referencia ideológicos y políticos que privaron
desde la guerra fría y que han desaparecido. Ante ello, mantiene una actitud de independencia
y apartidismo.
CRÓNICA asume un profundo y moderno compromiso con la verdad. Por ello, se propone
ser deliberadamente crítico con la simulación política, intelectual y moral.
CRÓNICA busca, de manera activa y responsable, reflejar la realidad, sin
aceptar condicionamientos de parte de ningún grupo político, económico o de interés y sin favorecer
a nadie en particular.
CRÓNICA asume e impulsa una nueva relación entre los medios de comunicación, los
poderes políticos y económicos y la sociedad; privilegia, sin colusiones, su relación con esta última, a la
que sirve y a la cual refleja.
CRÓNICA se debe, en primer lugar, a sus lectores. Considera que su fortaleza como medio
de comunicación depende de su capacidad para despertar entre ellos un interés continuo y creciente.
Es imposible hablar de democracia si la prensa no tiene las garantías suficientes para ejercer
su labor con toda libertad. Esta tiene que expresarse de manera transparente, sin utilizar su
nombre abusivamente, en defensa, no del interés de los lectores, sino de los propios medios.
La libertad de información es un derecho esencial del ser humano. Es inatacable e
innegociable. Es una libertad que se ejerce con cuidado y responsabilidad, pero sin admitir censura. La
libertad de información es derecho del lector, de quien el periodista y el periódico fungen como
mediadores. Cumplir fielmente con esa libertad, obliga a tener pautas de conducta como las que
se establecen en este.
CODIGO
Principios
CRÓNICA se debe a sus lectores, no a los intereses de grupos empresariales, políticos o de
la propia empresa editora.
Por lo tanto, busca asegurar que la información recibida por el lector sea completa. Una
información completa no es la que brinda toda la información en absoluto, sino la que es
relevante, de interés y está apegada a los hechos. Esto implica estimular al lector, no necesariamente
complacerlo o reforzar sus ideas o prejuicios.
El objetivo de CRÓNICA es ofrecer materiales informativamente sustanciosos, presentados
con claridad y sencillez.
CRÓNICA distingue claramente las noticias de los rumores, y no da el mismo valor a los
hechos comprobados que a las versiones o a las noticias sin confirmar. Por lo tanto, siempre
busca corroborar los datos antes de dar a conocer cualquier noticia y sólo en aquellas ocasiones
excepcionales en que, si bien estos no son comprobables, resultan de gran interés general,
publicará versiones o noticias sin confirmar, haciendo énfasis en el carácter parcial de esa información.
Cualquier señalamiento acusatorio derivado de un reportaje de CRÓNICA debe estar
sustentado en documentos o en otros elementos plenamente comprobables.
Análogamente, cuando se recoge una declaración, toda cita o reproducción literal
va entrecomillada. Toda interpretación de una declaración o frase, debe estar acompañada por
la expresión textual en la que se basa dicha interpretación.
Toda persona tiene derecho de réplica cuando considera que se han lanzado cargos
infundados contra su reputación profesional o moral; CRÓNICA reproducirá las aclaraciones de los
interesados cuando esto suceda.
Responsabilidades de estilo
Todo periodista debe siempre tener presente su responsabilidad en cuanto a la forma en
que comunica su información. Aquel periodista que comete faltas graves a la gramática y
ortografía españolas se convierte en cómplice de una degeneración innecesaria del lenguaje. Se trate
de noticias, reportajes, crónicas o artículos, los materiales publicados deberán estar escritos con
rigor profesional y creatividad.
Para explicar con claridad los sucesos, el periodista tiene la obligación de informarse a sí
mismo antes de informar a los otros.
El estilo debe ser claro y conciso. Claro, porque se dirije a un público no especializado (o,
por lo menos, no especializado en todas las ramas). Conciso, porque hay que tomar en cuenta que
la mayor parte de los lectores dispone de poco tiempo para leer el diario. La precisión y la
claridad son preferibles a un estilo "bonito".
El lenguaje con el que se escribe CRÓNICA no será oficialista ni rebuscado. También evitará
el uso de artificios literarios y de lenguaje especializado, que no hacen accesible al público en
general el contenido de la nota y terminan por causar rechazo hacia el periódico. El periodista no ha
de expresarse ni como gobernante, ni como policía ni como empresario, sino con un lenguaje rico
y accesible. Por ello, se deben evitar eufemismos y expresiones crípticas.
Es mejor hablar de las personas que de cosas o instituciones. Si se habla mucho de
instituciones, se corre el riesgo de caer en un lenguaje burocrático-convencional.
En la actualidad, es común que los lectores de periódico accedan a otros medios de
información. Esto implica la necesidad de trabajar la información más allá de donde pueden llegar los
medios electrónicos.
El "cabeceo" debe destacar lo informativo, lo noticioso e incluso lo declarativo pero
interesante y polémico, y no las proclamas. Asimismo, debe responder fielmente al contenido de la nota
o crónica.
Conflictos de interés
Nos esforzamos en no tener obligación alguna hacia fuentes de noticias o grupos políticos
o económicos de interés.
No nos involucramos activamente en causas partidistas, de tal grado que se
comprometa nuestra capacidad para reportear y editar de manera justa.
Ante una noticia que implique diferencias o litigios, el reportero buscará recabar los puntos
de vista de todos los protagonistas, con todos sus posibles matices y discrepancias. En caso de
que no sea posible recabarlos todos, hay que señalarlo explícitamente.
El punto de vista de las personas entrevistadas no ha de ser ratificado o rectificado por
el reportero, a menos de que cuente con datos inapelables para avalar o contradecir la
información declarada.
Desde luego, está prohibido que los profesionales del periódico acepten, por cualquier
motivo, dinero de parte de las fuentes informativas. De igual forma, no podrán aceptar regalos que
puedan comprometer la independencia del periodista o funcionario del CRÓNICA.
Papel del periodista
El periodista debe hacer el esfuerzo por mantenerse como parte de la audiencia: debe
reportar las noticias, no ser parte de ellas. Los avatares del periodista en la consecusión de una noticia
no deben aparecer en la nota, a menos de que se considere que son realmente relevantes para
el lector.
Los reporteros de CRÓNICA no deben hacer el vacío a un personaje o una institución
sólo porque hayan tenido problemas para cubrir una noticia. Si la noticia existe, se cuenta.
En otras palabras, CRÓNICA busca un periodismo sin protagonismo, interesado
genuinamente en los asuntos que llaman la atención a la opinión pública.
El periodista debe evitar todo acto de arrogancia en la relación con el público lector y con
los personajes que generan noticia será cortés.
Al investigar una información, el periodista debe presentarse como tal. En los casos
excepcionales en que no lo haga, deberá consignar en la nota la circunstancia en la que obtuvo la
información.
La venta o búsqueda de publicidad es un trabajo profesional distinto del periodístico y
está encargada a un departamento especializado, diferente y separado de la redacción. Los
vendedores de publicidad deben tener siempre presente que no pueden en ningún momento
comprometer la posición editorial del periódico.
Equilibrio periodístico
No se deben omitir hechos de relevancia. La información debe ser completa. Por lo mismo,
en una nota no se debe dar más peso a la información irrelevante que a la que tiene más
significado. Esto a menudo conlleva una manipulación de la información, aunque no se llegue a mentir.
Siempre se buscará la precisión. La precisión es el mejor antídoto contra la parcialidad
informativa.
Entre un hecho y un dicho, ha de prevalecer siempre el primero. Los hechos, cuando valen
por sí mismos, no necesitan adjetivos; el uso de calificativos en las noticias queda restringido a
las descripciones. Por lo tanto, no se deben editorializar las noticias mediante adjetivos.
En las crónicas y notas de color, que combinan elementos noticiosos con comentarios,
imágenes y análisis, hay más espacio para la adjetivación. Sin embargo, debe mantenerse el rigor
informativo.
Reporteros y editores están obligados a respetar la privacía de los individuos. Los
personajes públicos tienen derecho a que su vida privada sea respetada por los medios y, en
consecuencia, las actividades relacionadas con ella no sean consideradas como noticia.
El respeto a la privacía implica omitir la publicación de imágenes de personajes en
actividades o actos estrictamente privados. No son actividades privadas, y por lo tanto son
publicables, aquellos actos privados que tengan repercusión en el desempeño público de los individuos.
En todo momento, se mantendrá el respeto a la dignidad de las personas.
Fuentes
Cuando el reportero no esté presente en el lugar de los hechos, y haya obtenido la
información de una tercera persona, citará siempre la fuente de esta información. En caso de que no se
pueda revelar la identidad de la fuente, se deben emplear fórmulas que se aproximen lo máximo a
ella. En los casos en que citar la fuente de información implique un riesgo para la integridad del o
los informantes, se deben explicar las razones por las que la fuente desea mantenerse anónima.
Citar la fuente (o en todo caso explicar por qué la fuente desea el anonimato) sirve
para transparentar el papel de intermediario que tiene el periodista.
No se debe permitir a las fuentes utilizar el anonimato para lanzar ataques contra otras
personas o instituciones. Esto vale, asimismo, en el caso de las filtraciones, en las que se revela
información confidencial con el propósito de obtener beneficios políticos o personales.
Si se protege la identidad de una fuente, no se revelará fuera del periódico.
Plagios y créditos
Está prohibido atribuirse material ajeno.
Cuando la nota se base en una entrevista o noticia obtenida a través de otro medio de
comunicación, CRÓNICA dará el crédito completo correspondiente.
Cuando se trate de material de agencias, deberá dárseles crédito, a menos de que hayan
sufrido agregados y modificaciones de relevancia de parte de la redacción de CRÓNICA.
La publicación de una nota o fotografía en otro diario, antes que en CRÓNICA, no es
impedimento para publicarlas posteriormente, si la noticia o la foto lo ameritan.
Errores
Cuando se cometan errores, de información, redacción u ortografía, hay que reconocerlos sin tapujos.
Toda información que se publique y que resulte falsa o inexacta, debe ser rectificada
inmediatamente.
Opinión
Debe haber una clara separación tipográfica o de diseño entre los artículos de opinión y
los noticiosos. El lector tiene derecho a conocer los hechos noticiosos, a conocer opiniones y
análisis de colaboradores, a recibir claramente diferenciados ambos tipos de información.
Gusto
CRÓNICA busca ser un periódico que respeta el buen gusto y a los miembros de la sociedad
a la que sirve.
Se evitarán las obscenidades y expresiones vulgares, salvo que sean esenciales para la
noticia que se está contando. Para que una obscenidad se publique, tiene que ser aprobada por
el coordinador de la sección, el jefe de redacción u otro superior.
Si bien la sociedad ha cambiado y se ha vuelto más tolerante hacia las palabras vulgares y
cada una, por sí misma, puede no ser considerada ofensiva, el efecto acumulado abarata el
contenido del periódico y sí puede resultar ofensivo. Por lo tanto deben usarse, poco y con discreción. En
todo caso, se escribirán con todas sus letras, sin abreviarse.
No se utilizarán frases que resulten ofensivas a una comunidad por razones de origen
étnico, creencia religiosa, preferencia sexual o discapacidad física.
De igual forma, se evitará hacer alusión a estos elementos o la situación marital de las
personas, a menos de que sea relevante para la noticia.
Se buscará evitar todo tipo de trato discriminatorio o derogatorio hacia las mujeres.
Esto no debe implicar caer en el extremo del uso de términos "políticamente correctos",
cuando existan de antemano expresiones que definen por sí solas y sin injuria a las personas o
comunidades que se pretende designar.
Estos mismos criterios se aplicarán al material gráfico. Bajo esta lógica, fotografías con
imágenes desagradables sólo se publicarán cuando añadan valor informativo a la noticia.
Consejo Editorial
CRÓNICA tendrá un Consejo Editorial, formado por distinguidos representantes de la
vida académica y política de México, afines al proyecto del periódico. El Consejo reflejará la
pluralidad del país en todos los terrenos y será un órgano de consulta de la Dirección General y de
evaluación del trabajo periodístico de CRÓNICA.
Los puntos contenidos en este código sientan normas de conducta para todo el personal
que labora en las versiones impresa y digital de CRÓNICA, así como en sus suplementos.