La agresión contra el diario
Crónica de integrantes de los grupos Pancho Villa y
Movimiento Bolivariano tiene un corte fascistoide. Es un agravio no sólo contra un diario que se ha distinguido
por su independencia sino contra el derecho a la libertad de expresión y, por ende, contra todos los
medios informativos. Además del ataque, hay una amenaza nítida:
"Crónica salinista, por eso estás en la
lista" coreaban los agresores. Es decir, lo del miércoles 15 de marzo fue sólo un aviso de lo que
vendrá después. Es indispensable que todos los medios de comunicación se solidaricen con
Crónica y que las autoridades cumplan con su deber de preservar las condiciones que posibilitan el libre
ejercicio periodístico. Por supuesto, Crónica
seguirá informando y sus colaboradores opinando del único
modo que sabemos hacerlo: con toda libertad. Es un orgullo irritar a grupos fascistoides.