Los nexos del gobierno y Televisa
Marco Levario Turcott
etcétera
En pláticas de café, amigos y su servidora hemos encontrado la punta y el final de la madeja del extraño ofrecimiento hecho por Televisa al partido
en el poder para transmitir gratuitamente el primer debate entre sus precandidatos.
Ninguna duda cabe que esa transmisión representa un instrumento que Televisa ha decidido utilizar para pagar los favores recibidos por
este gobierno, como son el otorgamiento de 130 permisos para instalar casas de juegos y apuestas y las reformas legislativas que permitieron reducir
el tiempo fiscal que erogaban los medios de comunicación electrónicos.
Más aún, este hecho, lejos de lo que a primera vista pudiera parecer, representa un fuerte atentado contra la democracia mexicana pues
afecta sensiblemente las condiciones de equidad de la contienda electoral. Y es que gracias a un acuerdo palaciego entre esta empresa televisora y el
gobierno, solamente el PAN podrá gozar, de manera "gratuita", de un arma privilegiada y sumamente poderosa en contiendas electorales -como es la
televisión- para difundir la imagen y las propuestas de sus precandidatos.
Entonces, no sólo se atenta contra la democracia, sino también contra uno de los pilares que la inspiran y contra las instituciones que, en
teoría, debieran salvaguardarla, como es el IFE, árbitro supremo en los procesos electorales. Pero hasta ahora, ninguno de sus representantes ha alzado la
voz para denunciar el hecho ni tomado cartas en el asunto para evitar que, en efecto, se consume. El resultado: un peligroso ingrediente de desigualdad
que podría incrementar aún más el golpeteo y la denostación entre adversarios, incrementado los niveles de incertidumbre.
Por lo pronto, el PAN aprovecha su condición de gobierno y la relación suspicaz que desde ese espacio ha estrechado con Televisa para
beneficiarse en la contienda.
En esa perspectiva, hasta Felipe Calderón y Alberto Cárdenas, dos de los contendientes por la candidatura panista, tendrían que agradecer los
buenos oficios mostrados por Santiago Creel (como secretario de Gobernación) para con la empresa televisiva que hoy, en ese sector, goza de la
mayor concentración monopólica de México y del mundo.
Pero la confabulación entre Televisa y el gobierno va mucho más allá de un simple intercambio de favores económicos por favores políticos en
una coyuntura electoral. Su relación tiene raíces mucho más profundas.
Uno de los tantos lazos íntimos que existen entre Televisa y el actual gobierno, y que para este caso tiene particular significado, es el que
existe entre Alejandro Quintero, vicepresidente de ventas y
marketing de Televisa, y además director general de TV Promo, empresa filial de la televisora.
Al mismo tiempo, y en uno de los más descarados contubernios habidos en México entre medios de comunicación y poder, Quintero es el
principal estratega mediático en la campaña de Santiago Creel.
Es gracias a esta doble máscara, que por cierto Quintero se pone y quita a discreción, que este personaje logra establecer vínculos,
prácticamente infranqueables por la magnitud de intereses que se involucran, entre altos ejecutivos de Televisa y funcionarios de gobierno.
Más aún, TV Promo funciona como la caja chica de Televisa. Su objetivo principal: ocultar lo que oficialmente puede costar una campaña
política al disminuir en el papel los costos reales de los
spots televisivos. Esto, con el fin de exentar a quienes sean sus clientes y beneficiarios, de ser
multados cuando éstos rebasan los topes de campaña estipulados por la ley.
Otro lazo íntimo entre Televisa y el gobierno panista, y que incrementa aún más las suspicacias, lo constituye Francisco Ortiz, otrora responsable
de imagen del gobierno y actual director del Consejo de Promoción Turística de México. Ortiz fue vicepresidente de mercadotecnia en TV Promo
de febrero a octubre de 1999. Además de haber ocupado diversos cargos en Televisa hasta 1999 y ser compadre de Alejandro Quintero.
Por si fuera poco, y con el fin de que en torno a Televisa no se generen sospechas respecto del trabajo sucio que realiza TV Promo, esta
empresa designó como apoderados legales a Roberto García Castillo, aunque con poder general limitado para abrir y cancelar todo tipo de cuentas a nombre
de la empresa en instituciones del sistema financiero nacional, y/o extranjero, así como para verificar todo tipo de traspasos entre las mismas.
Pero TV Promo no es la única empresa filial de Televisa que, por debajo del agua, trabaja directamente para el gobierno panista en otro claro
ejemplo de intercambio de favores. Radar Servicios Especializados en Mercadotecnia S.A. de C.V. es otra empresa que es igualmente operada por
Alejandro Quintero. Ésta fue, de hecho, la organización que contrató la Presidencia de la República para la producción de los recientes
spots de televisión "Rumbo al Quinto Informe" que causaron gran polémica.
Pero es también a través de esta empresa -mediante la contratación que ésta hace de la publicista María Olabuenaga- que Televisa ha participado
en la producción de los mensajes televisivos de la campaña de Santiago Creel. Esta empresa, al igual que lo hace TV Promo, no aparece en el directorio
del Grupo Televisa y tampoco tiene registrado ningún domicilio en las instalaciones del grupo.
Es así como Televisa, a través de la perversa triangulación de servicios y el ocultamiento de identidades, ofrece y recibe favores del actual gobierno, levantando con ello un peligroso precedente que, como dique, amenaza con obstaculizar la consolidación de
la democracia.
Saludos y felicidades por la revista
etcétera.
Alicia Méndez Posadas