SENADOR FERNANDO GÓMEZ ESPARZA, PAN: Yo creo que se pueden conciliar las dos opiniones que se han vertido aquí, pero nada más
una propuesta, o sea, se pueden conciliar en la siguiente temática: primero que se haga la presentación correspondiente y al final de manera analítica se
tocan los puntos.
SENADOR HÉCTOR OSUNA JAIME, PAN: Esa es la propuesta, no se excluye ninguna de las dos. Esa es la propuesta.
SENADOR FELIPE DE JESÚS VICENCIO ALVAREZ, PAN: Punto por punto, desde luego.
SENADOR HÉCTOR OSUNA JAIME, PAN: A ver, habiendo retirado la propuesta del Senador Vicencio, Senador Corral quiere opinar sobre lo mismo.
SENADOR JAVIER CORRAL JURADO, PAN: Sí, claro. Es que ha sido muy difícil, Presidente, tener la oportunidad por primera vez de celebrar
un encuentro dinámico.
Nosotros tenemos propuestas también que hacer, también tenemos oportunidad, queremos un diálogo, no queremos una sesión de preguntas y
respuestas después de tres horas de exposición, Presidente, nosotros quisiéramos, no importa que este diálogo continúe mañana si no lo podemos concluir hoy,
pues estamos encantado de eso.
Lo único que los parlamentarios no podemos prohibirnos es dialogar, parlamentar, esta en la naturaleza.
SENADOR HÉCTOR OSUNA JAIME, PAN: A ver, senador, una moción senador, nadie está prohibiendo que se opine, déjeme decirle...
SENADOR JAVIER CORRAL JURADO, PAN: No, perdón, Presidente, moción no, Presidente, porque yo estoy en el uso de la palabra y estoy
fundamentando mi propuesta, Presidente, no hay moción porque no hay otro que esté solicitándola.
Yo le quiero decir que lo que buscamos o lo que al menos en mi punto de vista personal busco es la oportunidad de ir en un proceso más claro,
más dinámico, punto por punto, resolviendo cosas, si no se quiere, no hay problema, órale, que empiece pues.
SENADOR HÉCTOR OSUNA JAIME, PAN: Muy bien. Propone usted que se haga por bloques y la sometemos a consideración.
SENADOR JAVIER CORRAL JURADO, PAN: Sí, claro.
SENADOR HÉCTOR OSUNA JAIME: El Orden del Día como fue propuesto y hay una propuesta de modificación, hacemos la votación, primero de
la propuesta de modificación, los que estén de acuerdo con la modificación, miembros de las Comisiones Unidas, sírvanse levantar la mano.
SENADOR JAVIER CORRAL JURADO: Sí, ¿pero qué modificación?
SENADOR HÉCTOR OSUNA JAIME: Que sea segmentado el período de preguntas y respuestas.
Los que estén a favor, sírvanse manifestarlo.
Los que estén en contra.
Sí, fueron tres los otros.
Entonces, continuamos con el Orden del Día y estamos ahora sí iniciando la sesión, dándoles la bienvenida a los miembros de la Cámara de la Industria
de la Radio y la Televisión; a los miembros de las Comisiones Unidas, que ya ha sido, pues, confirmado el quórum.
Y vamos a cederle la palabra al Presidente de la Cámara de la Industria de Radio y Televisión, al señor Alejandro García Gamboa.
Adelante, por favor.
SEÑOR ALEJANDRO GARCÍA GAMBOA: Muchas gracias.
Muy buenas tardes a todos.
Acudimos con gran interés al Senado de la República en representación de los cientos de concesionarios que formamos parte de la Cámara Nacional de
la Industria de la Radio y la Televisión, y de los miles de trabajadores y comunicadores que a diario realizan su mejor esfuerzo para brindar un
servicio gratuito, de calidad internacional en toda la República Mexicana.
Agradecemos la convocatoria que nos han realizado las Comisiones Unidas del Senado, por conducto del Presidente de la Comisión de
Comunicaciones, el senador Héctor Osuna, así como el senador Gildardo Gómez Verónica, Presidente de la Comisión de Gobernación, y el senador Antonio García
Torres, Presidente de la Comisión de Estudios Legislativos.
La reunión de hoy tiene como propósito hacerles saber que la industria de la radio y la televisión está en la mejor disposición de colaborar con ustedes,
en el ejercicio de reflexión y análisis, para adecuar el marco normativo de los medios de comunicación en México.
Cuántas veces requieran de nuestra presencia, del conocimiento que les podamos aportar, estén seguros que acudiremos a su convocatoria.
Sin más, permítannos presentarles algunos elementos que esperamos les ayuden a mejor entender la dinámica, los retos y las posibilidades de la radio y
la televisión mexicana.
Lo que aquí se presenta es un esfuerzo de todas las empresas de radio y televisión.
Esperamos sea de utilidad para ustedes.
De nueva cuenta, muchas gracias.
(PROYECCIÓN DE DOCUMENTAL)
LOCUTOR: En la región de Latinoamérica México se ha mantenido siempre a la vanguardia en materia de telecomunicaciones.
Los primeros proyectos de radiodifusión en México se empezaron a consolidar desde 1921. Su impacto en la vida de los mexicanos fue importantísimo
y a decir de los investigadores sólo media docena de naciones a nivel mundial vieron antes en México, el nacimiento de sistemas de transmisión de
señales televisivas.
Ya desde 1940 el ingeniero González Camarena había patentado el sistema triclomático de televisión a color.
Más tarde, en 1952, se instala la primera estación de radio en México que transmite en frecuencia modulada.
Tres años después México transmitió las primeras señales de radio en sistema telefónico en América Latina.
Y en 1963, tras numerosos experimentos y patentes a nombre de González Camarena, se realizó la primera transmisión abierta de televisión a color en
la región.
Es bien sabido que los sistemas de telecomunicación son un poderoso factor de transformación social.
Dimensionados oportunamente y aprovechados con inteligencia, han demostrado, una y otra vez, ser generadores principalísimos de progreso y bienestar.
Desde sus orígenes a nivel mundial, el llamado telégrafo eléctrico puso en manos de los actores de la era industrial el poder de la información.
Sin el telégrafo a la Banca le hubiera sido imposible brindar a las prósperas industrias del siglo XIX, el eficiente soporte financiero que requerían.
Y las grandes redes ferroviarias, clave para el esparcimiento del desarrollo industrial, se hubieran visto fuertemente limitadas sin la colaboración
estratégica de aquella tecnología incipiente.
Los historiadores aseguran que incluso la moderna conciencia de nación, que integran un bando común a territorios disímiles y distantes entre, no se
habría consolidado sin los primeros sistemas de telecomunicación.
Ciertamente nuestro mundo no sería hoy lo que es sin la invención y el aprovechamiento de aquella tecnología, una tecnología que en el pasado
alcanzó una penetración general.
Aún así, hoy nadie tenemos sobre nuestro escritorio o en la oficina un telégrafo eléctrico.
Incluso el fax, considerado hace unos años como el telégrafo moderno, se ha vuelto sólo una herramienta auxiliar de los módems, que nos permiten
enviar correos electrónicos y documentos adjuntos.
El llamado Email es el telégrafo de nuestros días.
El mundo entero se haya inmerso en una era de crecientes y cada vez más frecuentes innovaciones: la era de la información. Una era que le exige a
las naciones que no quieren quedarse estancadas en el pasado adaptación y renovación constantes.
Una era que ya ha dado aviso de una convergencia digital que está revolucionando, una vez más, nuestras vidas. Frente a esta nueva convergencia,
sistemas de telecomunicación de penetración mundial como el teléfono, la radio y televisión tradicionales, no tardarán en archivarse al lado del telégrafo
como monumentos del pasado.
Ya hoy se reciben, en México, señales internacionales de radio y televisión vía conexión telefónica a Internet. Parece sorprendente, pero los estudiosos
del tema estiman, por ejemplo, que para el 2010 la telefonía celular, apoyada en costosas redes de tercera generación, actualmente una de las industrias
más prósperas a nivelo mundial, verá recortadas sus rentas en Norteamérica en un 80%.
Los culpables: las redes inalámbricas waifab y waimex, los telcos y el llamado VOIP o Protocolo de Voz a través de Internet. El VOIP aprovecha sólo
la primera dimensión de la convergencia que permite transmitir digitalmente, y de manera bidireccional datos y voz. Aún así, su profundo impacto ya se
ha hecho sentir.
A partir del año pasado T&T, el remanente de la empresa de telecomunicaciones norteamericana ha dejado de comercializar sus servicios de
telefonía tradicional para concentrarse en la oferta de VOIP.
El empuje es infrenable y cuando despegue, de manera similar, la oferta integral de servicios soportados por la convergencia digital, la
comunicación humana y sus aplicaciones y soportes sociales, políticos y económicos, terminarán de sufrir una transformación radical.
Estrictamente, la convergencia digital implica la transmisión simultánea de imágenes, datos y voz en el lenguaje común de ceros y unos. Uno de
los factores centrales de esta triple transmisión es la interactividad o bidireccionalidad en tiempo real. Gracias a ella, las tecnologías de transmisión ofrecerán, muy pronto, diálogo e inmediatez absoluta en todas las plataformas.
Evidentemente los riesgos de un uso descontrolado o desordenado de este sistema integral de telecomunicación son considerables. Al mismo tiempo,
una aplicación inteligente y ordenada del sistema potenciará, de manera exponencial, las virtudes propias de toda herramienta de comunicación; la toma
de decisiones informada y productiva; la comunicación de valores y preferencias; la transmisión eficiente de símbolos de orientación y control y la
estimación de lo que el otro, un grupo particular o la sociedad en su conjunto, apoyaría, toleraría o resistiría.
En las naciones donde las instancias y los actores decisivos reconozcan y reacciones oportunamente a su advenimiento, la convergencia digital
promete acelerar el desarrollo económico y derramar beneficios insospechados en múltiples campos: telemedicina, educación a distancia, seguridad
pública, turismo, agricultura, entretenimiento, comercio electrónico, empleo a distancia, investigación científica, servicios de gobierno, asistencia a
pequeñas empresas, recopilación de información, asistencia a discapacitados.
De hecho, las potencialidades y beneficios futuros de la convergencia digital ya se han empezado a sentir. En el 2003, un médico en Ontario,
Canadá, asistido por tecnología telerobótica, llevó a cabo una cirugía elaparoscópica en un paciente internado en un hospital a 250 millas de distancia.
El Ministerio de Cultura de Corea subsidia el desarrollo de páginas Web entre campesinos de aquel país. La meta a cumplirse este año, es ayudar a 10
mil hogares a construir páginas Web que en un futuro puedan manejar sistemas interactivos de apoyo al embalaje y envío. Sistemas remotos de consulta
y capacitación; comercio electrónico directo y sistemas de participación de conocimiento entre pescadores.
En Estados Unidos, el uso de los servicios de repetición de video a través de Internet, que les permite a las personas que padecen sordera, comunicarse
a distancia de manera más eficiente, incrementó en un 2000% entre el 2002 y el 2004. Y en China, el llamado gobierno electrónico, ha sido designado
alta prioridad.
Los proyectos en desarrollo incluyen un sistema de administración macropolítica que asista a la toma de decisiones gubernamental. Una red de
administración de impuestos; un proyecto de vigilancia de los sectores financieros y de seguros; un proyecto para combatir sequías e inundaciones. Y otro, para
digitalizar la ejecución del presupuesto estatal.
Con la convergencia digital, el futuro está a la vuelta de la esquina. Las naciones que no desarrollen, regulen y promuevan las herramientas necesarias
para dar este nuevo paso hacia el progreso, podría sufrir un rezago histórico de consecuencias irreversibles en el corto y mediano plazo.
A diferencia de otras tecnologías que han tenido que construir redes de acceso masivo paso a paso, la convergencia digital llegará al mundo
entero, principalmente a través de redes existentes de telefonía y de televisión por cable, habilitadas con banda ancha y a través de la difusión por aire de
señales digitales de radio y televisión.
El amplio acceso a estas autopistas de la información es ya un hecho.
Una transformación tecnológica de esta envergadura y amplitud, reclama previsión, planeación e incentivos a la competencia sana y a la industria legal
que garanticen, por un lado, la pronta e íntegra implementación de las tecnologías necesarias y, por el otro, tarifas accesibles que pongan las virtudes
y beneficios de la convergencia digital, al alcance de todos los mexicanos.
Los interesa que suscitará en actores nacionales y extranjeros el advenimiento inminente de esta revolución histórica de las telecomunicaciones,
son vastísimos. Igualmente considerables son las inversiones necesarias para el despegue decisivo de esta nueva convergencia.
En México, tan sólo para actualizar las plataformas de producción y transmisión de contenidos de radio y televisión a las necesidades de la
digitalización, se requiere una inversión de alrededor de dos mil 500 millones de dólares, misma que no incluye los costos de actualización de la plataforma de
recepción. Este movimiento debe realizarse sin detener la operación de los sistemas analógicos existentes y persiguiendo la misma inversión publicitaria,
incluso soportando su tendencia a la contracción.
Uno de los procesos clave en esta actualización es la llamada compresión digital, indispensable para transmitir, a través del espacio limitado con que
se cuenta, la gran cantidad de información de la que consta una señal digitalizada.