Ciro Gómez Leyva
TV Azteca ha hecho saber a través de anuncios en la prensa que hoy se conocerá el nuevo proyecto del Canal 40. Se llamará, precisamente, “Proyecto 40”. A pesar de que los directivos de TV Azteca se han encargado del diseño, reclutamiento y preparación de este canal que, dicen, promoverá “un México libre”, la empresa de Ricardo Salinas Pliego se ha cuidado de no firmar los anuncios. Es parte de la estrategia: aparentar que no son ellos los que tienen el timón, pero dejar huellas penetrantes para que nadie dude que lo manejan.
Lo he dicho más de una vez en estas páginas, lo repito hoy: “Proyecto 40” será un robo, la apropiación de una pantalla de televisión por parte de un tercero que no está autorizado para usarla.
Hemos visto, escena por escena, cómo se va consumando el atraco. Primero, TV Azteca convoca a una asamblea de accionistas de Televisora del Valle de México (propietaria de la concesión del 40) sin ser accionista. Luego, corrompe a la CTM para levantar una parte de la huelga, la necesaria para tomar el transmisor en el cerro del Chiquihuite. Y ahora, a pesar de que el pleito legal se mantiene vivo, informa que dará el golpe final de su plan maestro: comenzar las transmisiones.
Allá TV Azteca y su estrategia. Allá ellos y su empeño en pasar por encima de la ley. Las preguntas no son para Ricardo Salinas Pliego, sino para el gobierno de Vicente Fox:
Uno, ¿autorizó la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) el enlace estudio-planta de la señal del 40? Si lo hizo, ¿a partir de qué criterios jurídicos decidió que un tercero transmita a través de una concesión que no le pertenece, y contra la voluntad del legítimo concesionario?
Dos, si con uno de sus característicos fallos a favor de TV Azteca, la SCT concedió dicha autorización, ¿la Presidencia de la República, la Secretaría de Gobernación, la consideran legal y legítima?
Tres, si, como dictaría la lógica jurídica elemental, la SCT no ha dado dicha autorización, ¿el gobierno de Vicente Fox se volverá a quedar con los brazos cruzados ante lo que será el segundo golpe de facto de TV Azteca en el sexenio: tomar a la brava algo que no le pertenece y usarlo para su beneficio sin ningún problema?
Quizá hoy mismo, también, conozcamos las respuestas. No las que expresen los abogados de TV Azteca, hábiles para enredar con su verborrea leguleya y dispuestos a mentir sin desdoro ninguno, como cuando dijeron que pagarían los adeudos salariales a todos los trabajadores del Canal 40, algo que, desde luego, no han cumplido 80 días después de levantada la huelga.
Las preguntas son para Pedro Cerisola, Carlos Abascal, Vicente Fox, porque cómo es posible que se anuncie como si nada el “Proyecto 40”, cómo es posible que estén pasando estas cosas en México.
Prefiero pecar de ingenuo y creer que cuando menos el secretario de Gobernación levantará la mano para impedir que se viole la ley y se consume esta atrocidad.