Ciro Gómez Leyva
A través de su secretario particular, Jorge Mendoza, y de Francisco Borrego, abogado de la empresa, Ricardo Salinas Pliego, presidente y dueño de TV Azteca, comunicó el viernes a CNI/Canal 40 que no aceptará los 44.5 millones de dólares que se le ofrecían para terminar el pleito entre las dos televisoras. El dinero estaba listo para ser depositado desde el 15 de diciembre.
La negativa de Salinas Pliego pone fin a una negociación que comenzó el mediodía del
viernes 18 de julio, cuando se reunió con el presidente y dueño de CNI/Canal 40, Javier Moreno Valle. “Acordamos que le pagaríamos 40 millones de dólares y que las dos empresas se desistirían de todos los pleitos judiciales en curso”, dice Moreno Valle. “El dinero lo entregaríamos el 18 de agosto”.
Pero CNI/Canal 40 no consiguió el dinero en el tiempo pactado. “Le informamos en todo momento al licenciado Borrego, a quien el señor Salinas Pliego encargó la relación con nosotros, que teníamos un retraso, pero que pagaríamos”, dice Javier Quijano, apoderado legal de CNI/Canal 40. “En septiembre, octubre, noviembre hubo actos conjuntos entre las dos empresas. Revisamos conjuntamente los desistimientos, aprobamos contratos, seguimos haciendo todo lo que se tenía que hacer para llevar a cabo la negociación. En ningún momento se nos dijo que Salinas Pliego ya no tenía interés en recibir el dinero. Incluso nos forzaron a subir el pago a 44.5 millones”.
Moreno Valle habló con distintos inversionistas antes de llegar a un acuerdo con un grupo de empresarios encabezados por Isaac Saba. Luego de una larga negociación, el jueves 11 de diciembre firmaron por fin un contrato para que el grupo de empresarios se quedara con 50 por ciento de las acciones de la televisora y asumiera la dirección general de CNI/Canal 40. Con parte del dinero aportado se pagaría el adeudo a TV Azteca, que, como se recordará, era originalmente de 25 millones de dólares.
Pero para eso se necesitaba que TV Azteca tomara el dinero. Isaac Saba fue siempre muy claro: no pagaría un dólar antes de que se firmaran los desistimientos. El lunes 15 de diciembre, Francisco Borrego informó a los abogados de CNI/Canal 40 que Salinas Pliego estaba por comenzar vacaciones de fin de año y no atendería el asunto antes del 6 de enero. “No hay de qué preocuparse”, dijo a los nuevos inversionistas del Canal 40 Pedro Padilla, director de TV Azteca. “Ricardo es hombre de palabra”.
El 6 de enero, acompañado por Jorge Mendoza, Salinas Pliego fue a la oficina de Isaac Saba para ofrecerle una posibilidad distinta: asociarse con él, sacar a Moreno Valle y manejar entre los dos el Canal 40. Saba la rechazó. Salinas Pliego pidió entonces unos días para consultar con “su Consejo” si tomaba los 44.5 millones de dólares o no.
Finalmente, el viernes pasado, 16 de enero, Mendoza y Borrego comunicaron a Quijano que no tomarían el dinero y que el acuerdo estaba roto. No habría arreglo, pues. Y en consecuencia, tampoco asociación entre Saba y Moreno Valle.
“Es el juego de siempre de Salinas Pliego”, evalúa Moreno Valle. “Otra vez falta a su palabra. Se le ofreció una cantidad muy superior a la que se le debe. Estuve dispuesto a ceder la propiedad y el control de la empresa para acabar con el pleito, pero él sólo estaba jugando. Su negativa a tomar el dinero es un duro golpe para nosotros, pero lo superaremos también. Por lo pronto, acordé con mis abogados retomar todas las acusaciones. En estos meses de negociación, por cierto, ganamos dos juicios muy importantes. Nosotros queríamos otra cosa, pero él no nos está dejando otro camino que volver a derrotarlo en los tribunales”.