Ciro Gómez Leyva
El tema los unió. La campaña de mentiras en los noticieros de TV Azteca en contra de los ex senadores Javier Corral (PAN) y Manuel Bartlett (PRI) llevó a los legisladores de la Comisión Permanente a aprobar por unanimidad un punto de acuerdo en repudio a esas transmisiones calumniosas.
El texto original señalaba a un destinatario obvio: TV Azteca.
Entonces apareció el coordinador de los senadores del PAN, Santiago Creel, quien en el otoño de 2005, como “candidato del presidente Fox”, le sugirió sin éxito a Televisa que “lo inteligente” sería dejar de transmitir los spots de su rival en la lucha por la candidatura blanquiazul, Felipe Calderón. Santiago Creel, con su nuevo traje de demócrata solidario con las causas justas.
Creel maniobró para cambiar el “TV Azteca” del texto por “televisoras”. No le importó que Televisa no haya dedicado un segundo para denigrar a Corral y Bartlett en estos días de pasiones desatadas por la Ley de Radio y Televisión. Creel quería igualar a Chapultepec con el Ajusco, que no ha tenido reparo en calumniar y agredir.
Esta vez, Creel fue eficaz. De buena fuente sé que, después de la comida, llamó a un directivo de TV Azteca para decirle algo así como: ahí está, cuate, me la deben.
No me sorprende la ruindad de Santiago Creel, sino la facilidad con la que senadores y diputados suprimieron del texto al responsable de la acción. Pero, sobre todo, me sorprende que, olvidando los días del Paraje San Juan, el desafuero y demás complós, algunos perredistas y lopezobradoristas comiencen a guiñarle el ojo al secretario de Gobernación de Fox.
Supongo que dirán que así es la política. Y que Creel, a fin de cuentas, es un luchador social. Un compañero.
Periodista.
gomezleyva@milenio.com
Este texto se publicó el jueves 31 de mayo de 2007 en el periódico Milenio.
Agradecemos al autor su autorización para reproducirlo.