Julio Chávez Sánchez
¿Qué revelaron las transcripciones ilegales que publicó El Universal? Estrictamente nada.
Que Tejado Dondé y representantes de Televisa hayan hablado y tratado de convencer a otros actores involucrados en la radiodifusión y telecomunicaciones para sumarlos a su
causa se ha sabido prácticamente desde la tarde del 1 de diciembre cuando se dio a conocer
la votación unánime de los diputados; que lo haya logrado con algunos senadores, con
quienes oponían resistencia en la misma CIRT y con las cámaras vinculadas al tema no es noticia,
y mucho menos para publicarla a ocho columnas, sobre todo cuando lo que sí es
trascendente e informativamente destacable es la posición de 100 diputados que suscriben una
carta pidiéndole a los senadores "que la minuta turnada por la Cámara de origen sea
enriquecida y perfeccionada conforme a una discusión pública que propicie la identificación de
coincidencias".
Eso sí era novedad y sí era importante. Sin embargo, para
El Universal no significó más que publicarla en la parte inferior derecha de su portada. O sea que, por no hacer periodismo, relegó la nota importante. Y ésa ha sido una constante en la línea editorial del periódico de Ealy Ortiz en los últimos tres meses: de omisiones y distorsiones en su labor periodística que, como hemos insistido aquí, mantiene un claro interés en el tema -legítimo por lo demás- pero que influye sobremanera en el trato sesgado que suele dar a quienes están en favor de la minuta. Tal es el caso de la edición de hoy, pues de esa lectura no se desprende que Javier Tejado haya amenazado a alguien; sí se lee, en cambio, que como cabildero de Televisa (y de la CIRT) trata convencer a los representantes de las telefónicas con las que habla
de apoyar su causa. Es decir, hace su trabajo. Nada que ver con lo que anunciaba desde
hace días ese diario en su columna de trascendidos que revelaría las amenazas del consorcio.
No por lo menos en las conversaciones obtenidas y publicadas de forma ilegal.